Este año, por culpa de un nuevo trabajo que me imposibilita coger días libres, por culpa de un curso que imparte, por una boda el mismo sábado del certamen y por otros asuntillos, no voy a poder asistir al Saló del Còmic.

Bueno, eso no es del todo cierto, en realidad el domingo iré de empalda hasta BCN (desde Zaragoza), aún así tan sólo estaré 4 horas a o sumo en el Saló. En plena resaca «boderil». Tras haber dormido un par de horas en el bus. Escaso tiempo el estaré allí, tan sólo cuatro horas. Prácticamente es como no asistir.

Así que, aquí estoy, con curro hasta las orejas, más y más encargos y asuntillos. Sufriendo porque no puedo asistir tanto tiempo como desearía y viendo como otros se divierten.

Pero voy a intentar que eso no me afecte, voy a unirme a la legión que recela de tantas novedades, ojearé alguna reseña por las webs y colgaré mi post de los 100€  de gasto en el Saló, como cada año.

Mientras tanto, y egoístamente, me alegraré de la ausencia de Hughes y de Canepa. ¡Así disfrutaréis menos, malditos!

Y de paso intentaré no pensar en tantas y tantas cosas que me estoy perdiendo.

¡¡¡MALDITOS!!!

(No os envidio, ¡qué va!)