Panini Cómics continua recopilando a través de tomos Marvel Saga el material de «El Asombroso Spiderman«, y con este decimocuarto volumen se nos presenta la oportunidad de ver el reinicio de la franquicia arácnida tras el Mefistazo.

Marvel Saga 33. El Asombroso Spiderman 14
Contiene Spider-Man: Swing Shift y The Amazing Spider-Man 546-551 USA
Guión: Dan Slott, Marc Guggenheim, Bob Gale, Zeb Wells
Dibujo: Phil Jimenez, Steve McNiven, Salvador Larroca, John Romita Jr, Greg Land, Phil Winsdale, Mike Deodato
Tinta: Dexter Vines, Klaus Janson, Jay Leisten
Color: Jeromy Cos, Morry Hollowell, Dave Stewart, Dean White, Justin Ponsor, Cris Chucrky, Rain Beredo, Jason Keith, Stephane Peru
Libro en tapa dura. 232 páginas.
Precio: 19,50 €

¡El amanecer de una era del Trepamuros! Tras los devastadores sucesos de “Un día más”, Peter Parker deja el pasado atrás y afronta “Un nuevo día”. La vida del Trepamuros ha cambiado como nunca antes lo había hecho. Presencia ahora la llegada de nuevos amigos, nuevos villanos y algunas caras familiares, de la mano de Dan Slott y Steve McNiven.

Hace 12 años Marvel Cómics se lanzó a la piscina, estancados ante la falta de ideas de cómo hacer evolucionar a Peter Parker y Mary Jane Watson-Parker, por hacer olvidar que el mundo conocía la identidad secreta de Spiderman (un golpe de genio llevó a que su identidad secreta se desvelase durante las Civil War, las primeras), optaron por, sencillamente, hacer un pacto con el Diablo. Tal cual. Había llegado el Mefistazo y NADA IBA A SER IGUAL.

Bueno, siendo prácticos, sí, la idea era, sencillamente, hacer retroceder a Peter Parker a sus años universitarios, a sus ligoteos y a la pandilla, a las penurias económicas y a la tía May. Vamos, que la receta del éxito que Tom Brevoort y el resto de jerifaltes de Marvel pasaba por llevarlo al PASADO, por recuperar al personaje que ellos recordaban… 30/40 años atrás y confiar en que lo que funcionó entonces funcionase ahora. Ya os podéis imaginar qué sucedió, ¿no? No hay que ser demasiado inteligente para saber que los lectores de hace 30/40 años igual habían dejado los cómics por algo, y no sólo porque Peter y MJ se hubiesen casado.

Peter y MJ no están juntos, ni casados, de hecho no se hablan el uno con el otro. Harry Osborn ha vuelto a la vida “porque sí”. Los lanzarredes son, de nuevo, un artefacto y el líquido lanzarredes es más caro que nunca. Peter trabaja para el Daily Bugle y vive, de nuevo, con la tía May. Toda la evolución del personaje de los últimos 20 años se fue por el garete, tal cual.

Naturalmente eso hizo que las ventas de El Asombroso Spiderman, que había pasado a ser la única serie arácnida con tres apariciones al mes, se vinieran abajo cuando la mayoría de fans abandonó el título molestos porque, de un plumazo, se borraban 20 años de historia y de continuidad cuando un héroe, el que nos ha acompañado durante toda nuestra vida, se traicionaba a sí mismo y a sus principios para salvar a una anciana con más vidas que una camada de gatos (y que no aportaba NADA a la historia, NADA), lo que servía para romper con el pasado reciente en un intento vacío de regresar al pasado. Se ve que Brevoort y el resto de jerifaltes no sabían que “El futuro da miedo, pero no puedes volver al pasado sólo porque te es familiar. Aunque sea tentador.” (frase de How I Met Your Mother, posterior a 2005, pero universal en su sabiduría).

El caso es que en este decimocuarto volumen de Marvel Saga dedicado a recopilar el material de El Asombro Spiderman vemos cómo efectivamente Peter se columpia por New York, a veces sin lanzarredes porque no tiene dinero para hacer más líquido, en busca de fotos que vender a J. J. Jameson. Spiderman es el único héroe no registrado, o eso parece, (consecuencias de la Civil War) y comienza a colaborar con Jackpot, una novata superheroína pelirroja cuyo único interés es saber si estamos ante una MJ con poderes o no (es que por lo demás… el traje es de un hortera que asusta, válido para los años 80, pero poco más). La tía May se ha hecho un lifting facial y se queja de lo “irresponsable” que es Peter. Harry se supone que dirige una multinacional pero está más preocupado de que su Starbucks particular salga adelante. Y, ah, sí, la policía vuelve a perseguir a Spiderman

Como veis el planteamiento nos traslada a finales de los años 70 comienzos de los 80, esperando que con algún interés romántico, un enemigo misterioso como el señor Negativo y algún amago y mención a MJ ocasional consigan reenganchar a lectores… de hace 30 años. No culpo a los guionistas porque, en fin, están siguiendo unas directrices muy marcadas por parte de la cúpula directiva editorial de Marvel (de hecho podéis leer la biblia con la que Dan Slott, Marc Guggenheim, Bob Gale y Zeb Wells tuvieron que cargar, Panini la incluye en este mismo volumen repleto de información) pero creo que fue un error mayúsculo que Marvel aún no ha enmendado, por mucho que ahora Dan Slott haya devuelvo a Spiderman al esplendor y atención que el personaje merece me gustaría recordaros que ahora mismo Peter es multimillonario, no tiene novia conocida y… ¡han vuelto los clones! ¿En qué hubiese cambiado que MJ siguiese siendo su mujer? Pues la verdad es que tan sólo se me ocurre que estaríamos ante un Spiderman mucho más profundo e interesante que el actual… o que este “Back to the Future” Spiderman que nos quisieron vender 12 años atrás. No es que sean historias malas, es que están desubicadas en el tiempo y a Dan Slott aún le llevará unos pocos años hacerse con el control total del personaje y comenzar a dejar su marca. Como añadido os diré que tenemos a un nuevo Duende… y sí, puede resultar muy interesante pero estaréis conmigo en que no es precisamente una idea muy original, ¿verdad?

En cuanto al dibujo, bueno, aquí Marvel no tenía tantos problemas como a la hora de encontrar guionistas, puso a trabajar aquí a casi lo mejor que tenían, con un Steve McNiven soberbio y nombres como un Salvador Larroca que brilla a gran nivel, Gren Land… ¡si hasta John Romita Jr se marcó una página doble espectacular! No hay pegas en este apartado, los dibujantes ya no cuentan lo que llegaron a contar en Marvel y por lo tanto se dedican a hacer su trabajo y a brillar, o no, en él.

Lo que sí es destacable es la edición de Panini, de verdad, viendo que los Marvel Saga vienen tan repletitos de información, de materiales extra, de “chicha”, es difícil no dejarse llevar y caer, especialmente sabiendo que El Asombroso Spiderman va a ir mejorando progresivamente a partir de este mismo volumen, lo peor, el Mefistazo, ya ha quedado atrás.

En definitiva, puede que tenga muchas cosas malas que decir sobre el Mefistazo y lo que nos trajo, pero, y a pesar de ello, Marvel Saga. El Asombroso Spiderman no deja de ser una lectura ágil, alegre y disfrutable… especialmente si no tienes demasiadas ataduras con el matrimonio Parker-Watson.