Cuando las ventas caen, cuando el número de lectores se precipita y cuando ves que una lucrativa franquicia empieza a decaer ¿qué harías? La respuesta para la Casa de las Ideas estaba clara: crear los Aniquiladores, un grupo compuesto por pesos pesados del Universo cósmico de Marvel.
Aniquilación Saga #27 Aniquiladores
Edición original: Annihilators 1-4 USA
Fecha de edición: noviembre de 2022
Guión: Dan Abnett, Andy Lanning
Dibujo: Tanh Eng Huat, Timothy Green II
Tinta: Víctor Olazaba, Timothy Green II
Color: June Chung, Nathan Fairbairn
Formato: Cartoné, 192 páginas. Color.
20€
«El Imperativo Thanos» ha terminado, pero… ¿quiénes han sobrevivido? ¿Qué ha sido de Thanos? ¿Y de Mar-Vell y el Cancerverso? De las cenizas de la última gran saga cósmica, surgirá un nuevo grupo de héroes para un universo renovado. Ellos son Estela Plateada, Bill Rayos Beta, Quasar, Gladiador y Ronan: Lo único que se interpone entre los temibles Fantasmas y su objetivo de conquistar la galaxia. Además, una aventura en solitario de nada menos que Mapache Cohete y Groot. Y todo de la mano de los autores de «Guerra de Reyes».
Tras El Imperativo Thanos las cosas cambiaron en la galaxia, adiós a los Guardianes de la Galaxia y adiós a Nova, Richar Ryder, la galaxia encaraba un nuevo comienzo y lo hacía sin los grandes héroes responsables de salvarla durante los últimos 26 anteriores tomos de Aniquilación Saga, desde 2006 a 2010 en tiempo real, una barbaridad a la que ahora el departamento encargado quería recuperar tras haberla explotado incansablemente durante 5 años, fatigando a los fans y a sus bolsillos, lo que propició que bajasen las ventas y que se fuesen cerrando títulos mientras Dan Abnett y Andy Lanning intentaban hacer la jugada de Grant Morrison en la JLA de crear un equipo de pesos pesados a nivel cósmico al que llamarían Aniquiladores y cuya misión sería defender la galaxia contra todas las amenazas posibles, en vez de relajar un poco la fiebre publicadora optaron por una pequeña miniserie de 4 números en los que apenas da tiempo a presentar al equipo, establecer alguna dinámica y saltar rápidamente y sin respiro a la siguiente gran amenaza. Y, obviamente, la cosa no funcionó tan bien como en los años anteriores.
A pesar de lo muchísimo que he disfrutado leyendo toda Aniquilación Saga debo reconocer que apenas daba tiempo a asentar lo sucedido en un evento que, a los pocos meses, ya se saltaba a otro, y aunque gracias a esta colección de Panini hemos podido disfrutar todo junto, con la publicación de las series regulares de personajes como los Guardianes de la Galaxia o Nova, lo que nos permitía exprimir más cada uno de los eventos y sus consecuencias, siempre daba la impresión de que estábamos en una carrera al sprint en la que, inevitablemente, al final alguien iba a acabar reventando por puro agotamiento: los autores o los lectores. Como unos se juegan el sustento y los otros el entretenimiento estaba claro que los primeros en ceder serían los lectores, lo que llegó al cierre de la mayoría de series del universo cósmico de Marvel y a que se plantease este equipo de los Aniquiladores como el nuevo punto focal a través del que reestructurar la franquicia. No funcionó.
Lo cierto es que después de 5 años de bonanza en la Casa de las Ideas no estaban por la labor de perder esos lectores, así que se optó por seguir la táctica que Grant Morrison aportó para resucitar a la JLA: poner a los pesos pesados de la editorial en el equipo, en DC funcionó porque los grandes héroes de la editorial era un grandísimo atractivo, en Marvel no funcionó porque dejando aparte a Estela Plateada lo cierto es que pocos seguidores tenían personajes como Bill Rayos Beta, Quasar (al que mataron en Aniquilación), Gladiador y Ronan, y como parece que les quedó un equipo muy machirulo añadieron a una caballero del espacio al no poder disponer de Rom por problemas de copyright y aprovecharon para centrar toda la miniserie de Aniquiladores en Galador y con los fantasmas espaciales que vuelven a hacer de las suya. Poco tiempo y espacio para desarrollar al grupo y que nos caigan simpáticos o nos dejen con ganas de más (además de que no sé qué hace ahí Gladiador, siendo que es el emperador del imperio shi’ar) pero que, aunque prometedor, no tiene espacio suficiente como para perdurar (aunque aún hubo otra miniserie más).
Este volumen incluye además una miniserie de Mapache cohete y Groot en la que se apuesta por desvelarnos los orígenes de ambos personajes, en un inicio de una serie para ambos que se prolongaría durante un tiempo. Esta miniserie tiene un estilo lúdico que se mezcla con el caos que persigue siempre a Mapache cohete y Groot. No deja de ser un producto interesante, pero bastante alejado ya de los acontecimientos de Aniquilación Saga, aunque nace como premisa gracias a éstos.
Es interesante el dibujo de Timothy Green II, y es que nos recuerda muchísimo al trabajo de Scott Kolins en ocasiones y otros autores que desdeñan el trazo estilizado por uno más original.
Estamos llegando ya al final del coleccionable Aniquilación Saga al que tan sólo le queda un volumen más que recogerá la segunda, y última, miniserie de Aniquiladores y lo cierto es que puedo llegar a entender el cansancio del lector mientras toda la franquicia cósmica saltaba de un evento a otro sin detenerse a explorar el status quo del momento (que es exactamente lo que le sucedió a Marvel en el resto de sus franquicias). Aún con todo he disfrutado muchísimo con toda esta etapa.










Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja