«After School Dice Club #7» sigue fiel a la esencia de la serie: chicas, verano, juegos de mesa y ese toque tierno que nos llega el corazón… Y hasta puede que lo atraviese. Hirô Nakamichi vuelve a demostrar que lo cotidiano también puede ser emocionante si está contado con cariño.

After School Dice Club #7Un día llega una carta para Hana, la hermana mayor de Aya. Sin embargo, la pobre Hana se siente feliz y angustiada al mismo tiempo.

Empieza la conmovedora historia de los lazos entre hermanas, con episodios que incluyen un legendario juego tradicional y otro tan terrorífico ¡que te dejará temblando!

Antes de meterse en materia vacacional, «After School Dice Club #7» abre con un capítulo centrado en Hana, la hermana mayor de Aya, y sirve como un pequeño recordatorio de dónde estaban las cosas. Los tomos previos nos habían dejado con la relación entre hermanas como un hilo que, aunque secundario, aportaba mucho corazón a la obra. Aquí vuelve a aparecer con fuerza, porque Hana recibe una carta que podría cumplir su sueño profesional, pero a costa de pasar menos tiempo con Aya. Ese conflicto, que podría haberse quedado en simple relleno, se convierte en un retrato muy tierno del tipo de vínculos que la serie siempre ha trabajado: los que no necesitan estar pegados para seguir firmes. A la vez, seguimos redescubriendo piezas del pasado de Midori, esa chica que de pequeña volcó toda su energía en ser lista y responsable, pero que ahora, por fin, vive la adolescencia con amigas de verdad y se permite disfrutar en lugar de solo estudiar. Este tipo de pinceladas son las que mantienen «After School Dice Club» tan humano sin perder su tono ligero.

Una vez recuperado ese contexto, el tomo se lanza de cabeza al verano, y ahí es donde el manga se vuelve un festival de actividades, risas y nuevas experiencias. No faltan las visitas a parques de atracciones, las montañas rusas que hacen sudar hasta a las más valientes ni los ratos tranquilos en el chalet de la familia de Midori, donde las chicas se toman el calor con la misma filosofía con la que encaran un nuevo juego: juntas siempre es mejor. Aunque el verano suele ser terreno de historias de transición o meras excusas para fanservice, aquí sirve para profundizar en la amistad entre ellas sin necesidad de dramas forzados ni grandes giros. Todo fluye, todo es amable, incluso cuando aparecen ciertos titubeos amorosos que van removiendo corazones con la típica timidez adolescente. Es de esas ocasiones en las que lees sonriendo porque reconoces esa dulzura, ese temblor pequeñito en los personajes que solo un buen slice of life sabe transmitir.

La vuelta a las clases tampoco baja el ritmo emocional, porque aunque recuperan su club de siempre, la cosa no se queda en jugar a los clásicos. Esta vez se atreven con historias de terror jugando al «Wendigo«, juegos tradicionales como el «Carrom» y escenarios que les exigen cooperar de formas nuevas, lo cual da pie a momentos divertidísimos. Aquí también juegan al «Aviador loco«, que es un juego peculiar orientado para niños, o el clasicazo Backgammon, que aquí juegan a dos, en el momento más romántico del tomo. «Laberinto» es otro de esos juegos que entran ganas de conseguir una vez comprendes sus reglas, y luego hay otro en el que puede participar mucha gente, «Best Firend S«.

El capítulo donde las chicas crean su propio juego llamado «El Laberinto del bosque maldito«, una especie de escape room que abarca varias habitaciones de una planta del colegio es, probablemente, de lo más inspirado del tomo: disfraces improvisados, misterios tontos pero encantadores y ese caos organizado que solo un grupo de amigas puede generar cuando hay buen rollo e ideas geniales. Es en estos fragmentos donde el manga recuerda por qué es tan querido: te mete dentro, te hace sentir parte del grupo.

Este séptimo tomo deja claro que la serie entra en la recta final —faltan solo tres más—, pero la sensación no es de cierre apresurado. Todo avanza con calma, como un paseo a buen ritmo donde lo importante no es llegar, sino lo que compartes durante el camino. Y en ese sentido, «After School Dice Club» sigue siendo un manga ideal para relajarse, encariñarse y dejarse llevar. Aquí, jugar nunca es solo jugar: es crecer sin darse cuenta, y disfrutar de quienes te acompañan en la partida.

After School Dice Club #7
Autor: Hirô Nakamichi
Traducción: Nagareboshi, S.L.
Fecha de publicación: Octubre de 2025
ISBN: 9788419686329
Formato: 13,2x18cm. Tapa blanda con sobrecubierta
Páginas 376
Precio: 15,95 euros