Cartem Cómics publica «Cloroformo«, la primera novela gráfica larga de Pablo Guarnido, una historia de género negro que nos traslada a una investigación aparentemente olvidada: seis desapariciones sin relación aparente, sin sospechosos y con una única pista tan escasa como inquietante, unas gotas de cloroformo halladas en el vehículo de una de las víctimas.
«Cloroformo» es el sorprendente debut de Pablo Guarnido, hermano del dibujante Juanjo Guarnido, que escribo el prólogo aquí y hasta nos obsequia con una foto de la infancia. Estamos ante una novela gráfica muy interesante: Siete años después de que el caso de las desapariciones fuese archivado, un accidente tan absurdo como inesperado reabre la posibilidad de encontrar respuestas. A partir de ahí comienza una carrera contrarreloj que atrapa al lector desde la primera página.
La premisa puede recordar a algunos de los grandes thrillers criminales de las últimas décadas, pero Guarnido consigue que la historia tenga personalidad propia. El autor juega con elementos reconocibles del género, como la pareja de policías opuestos o la figura del asesino en serie escurridizo, pero los utiliza como herramientas para construir un relato ágil, entretenido y sorprendentemente humano. No intenta reinventar el noir ni el thriller policiaco; lo que hace es ejecutarlo con seguridad y con una clara comprensión de los mecanismos que convierten una investigación criminal en una lectura absorbente.
Uno de los mayores aciertos del cómic es la relación entre sus dos protagonistas. Coleman, un policía veterano marcado por un caso que nunca logró resolver, encuentra una inesperada oportunidad de redención cuando las circunstancias vuelven a poner el misterio sobre la mesa. A su lado aparece Ranieri, más joven, sociable y comunicativo. La química entre ambos funciona desde el principio porque evita caer en el exceso caricaturesco. Sus diferencias generan situaciones interesantes y aportan dinamismo a una historia que transcurre prácticamente durante una sola noche. Los diálogos resultan naturales y cercanos, contribuyendo a que los personajes parezcan personas reales antes que simples piezas al servicio de la trama.
El ritmo es otro de los puntos fuertes de la obra. «Cloroformo» se lee con la sensación constante de que algo importante está a punto de suceder. Cada descubrimiento conduce a una nueva incógnita y cada pista acerca a los protagonistas a una verdad cada vez más inquietante. El relato avanza con rapidez, pero sin precipitarse. Guarnido demuestra un notable control narrativo, dosificando la información de manera que el suspense se mantenga vivo hasta el desenlace. Es uno de esos cómics que invitan a seguir pasando páginas hasta leerlos de una sentada. Y con giro final, como no podía ser de otra manera.
La ambientación también juega un papel fundamental. La acción transcurre en una América rural e indeterminada, alejada de las grandes ciudades habituales del género. Carreteras secundarias, lluvia persistente al principio de la trama, granjas aisladas y largas noches contribuyen a construir una atmósfera opresiva que encaja perfectamente con la historia. Todo desprende una sensación de decadencia y de peligro latente. El lector tiene la impresión de encontrarse en un lugar donde cualquier cosa terrible puede ocurrir en cualquier momento.
En el apartado gráfico, Pablo Guarnido apuesta por un blanco y negro con una paleta de grises extensa que refuerzan lo que se nos está contando. Lejos de sentirse como una limitación, la ausencia de color potencia la tensión y el tono sombrío del relato. Las sombras, los contrastes y el uso de los grises aportan profundidad a cada escena, mientras que la puesta en página evidencia una clara influencia cinematográfica, muy del Hollywood clásico.
Cartem nos ofrece «Cloroformo» dentro de su línea de álbumes en tapa dura «Novela Gráfica». El papel interior es de excelente calidad. No incluye extras.
Resulta especialmente llamativo que esta sea la primera novela gráfica extensa del autor. La sensación durante la lectura es la de estar ante un creador que conoce perfectamente los resortes del medio y que sabe cómo utilizarlos para mantener el interés. «Cloroformo» ofrece una historia sólida, bien narrada y tremendamente entretenida. Un thriller de lectura rápida, atmósfera absorbente y personajes creíbles que confirma que Pablo Guarnido ha llegado a la novela gráfica con una propuesta muy prometedora. Muy recomendable.













Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja