En «El Viejo Logan #5: Días de furia» llega un nuevo equipo creativo formado por Ed Brisson y Mike Deodato Jr., dos nombres de peso. Y van los tíos y no se les ocurre otra cosa que enfrentar al ancianito con un grupo de Hulks bestiajos liderados por, nada más y nada menos, que el Maestro. Si esto no es una carta de presentación contundente, no sé que otra cosa lo puede ser.

El viejo Logan #5: Días de furiaLa llegada de un nuevo equipo creativo, formado por Ed Brisson y Mike Deodato Jr. El Viejo Logan creía haberse enfrentado al peor de los futuros imaginables. La llegada de un nuevo enemigo hará que se replantee esa afirmación. El Maestro, el Hulk corrupto de un futuro en que murieron todos los héroes, ha llegado al presente del Universo Marvel, y si Lobezno pretende sobrevivir al choque, va a necesitar la ayuda de una cara familiar.

«El Viejo Logan #5: Días de furia«, publicado por Panini Cómics, recoge los números 25 al 30 de la serie y sirve como el arranque en esta serie del equipo creativo formado por Ed Brisson y Mike Deodato Jr., que toma el relevo tras la celebrada etapa de Jeff Lemire. Y aunque el cambio de tono se nota desde las primeras páginas, el resultado mantiene intacta la esencia más salvaje, cansada y violenta del viejo Logan.

Ed Brisson no intenta competir directamente con la historia original de Mark Millar, algo que probablemente habría sido un error. En lugar de buscar otra reinvención del personaje o una trama gigantesca destinada a romper el universo Marvel, apuesta por algo mucho más sencillo: un relato de supervivencia y persecución donde Logan vuelve a enfrentarse a los fantasmas de su pasado. La amenaza llega de la mano de los restos de la banda de Hulk, aquellos descendientes deformados de Hulk que arrasaron la vida del protagonista en el futuro apocalíptico del que procede. Pero aquí aparece además el Maestro, una versión alternativa de Bruce Banner que combina la brutalidad del Hulk clásico con una inteligencia fría y manipuladora. Y solo con eso ya queda claro que la situación no va precisamente a mejorar para nadie.

Lo mejor del cómic es probablemente la forma en la que entiende a Logan. Este no es el Lobezno clásico de la Patrulla-X soltando frases ingeniosas mientras se lanza al combate. Aquí tenemos a un hombre agotado, marcado por décadas de culpa y violencia, que actúa casi por puro instinto. Ed Brisson acierta mucho al escribir sus diálogos porque transmite esa mezcla de rabia contenida y resignación permanente que define al personaje. Incluso cuando entra en modo desatado, siempre da la sensación de que pelea porque no conoce otra manera de seguir adelante.

La historia también funciona porque no pierde tiempo intentando ser más compleja de lo necesario. Sí, hay viajes temporales, versiones alternativas y conexiones con otras series, pero el núcleo del relato es bastante directo: Logan debe impedir que el Maestro convierta el presente en otro páramo nuclear. Esa simplicidad le da un ritmo muy ágil al tomo. Se lee rápido, engancha y sabe cuándo parar para dejar respirar a los personajes antes de volver a lanzarles otra pelea brutal encima.

Eso sí, precisamente esa estructura tan directa puede jugar un poco en su contra para algunos lectores. Hay momentos en los que da la impresión de que la trama se alarga más de lo necesario y ciertas ideas interesantes no terminan de desarrollarse del todo. La relación simbólica entre Logan y el Maestro, por ejemplo, podría haber dado mucho más juego, igual que el papel de Ojo de Halcón, traído aquí un poco por los pelos (le llamó Puck). Al final queda la sensación de que el cómic prefiere centrarse en la acción antes que profundizar demasiado en sus conflictos temáticos. No molesta especialmente porque el entretenimiento está asegurado, pero sí deja la impresión de que había material para algo todavía más potente.

Visualmente, Mike Deodato Jr. es el jefe, un dibujante que me tiene entre sus fans. Su estilo oscuro, cargado de sombras y rostros endurecidos, le sienta de maravilla al tono desesperado de la colección. Cada pelea parece dolorosa de verdad. Los cuerpos reciben golpes que pesan, las garras atraviesan carne sin ningún tipo de glamour superheroico y el mundo transmite suciedad constante. Además, el diseño del Maestro resulta especialmente imponente; aparece como una presencia casi monstruosa incluso cuando está simplemente hablando. En resumen, el cómic apuesta por una atmósfera más seca y agresiva, lo que se agradece.

«El Viejo Logan #5: Días de furia» se presenta dentro de la colección Marvel Saga del mismo nombre en formato de tapa blanda, por eso de economizar. Incluye cuatro portadas variantes y el texto introductorio de Julián M. Clemente.

En conjunto, «El Viejo Logan #5: Días de furia» es una lectura muy disfrutable por la acción, más que nada. Puede que no alcance el impacto de la etapa original, pero entiende perfectamente por qué esta versión envejecida de Logan sigue funcionando tan bien. A veces no hace falta reinventar al personaje; basta con meterlo otra vez en el barro y dejar que saque las garras.

El Viejo Logan #5: Días de furia
Autores: Ed Brisson y Mike Deodato
Fecha de publicación: Abril de 2026
Edición original: Old Man Logan 25-30
ISBN: 9791370136512
Formato: 17x26cm. Rústica. Color
Páginas: 144
Precio: 14,00 euros