Vampiro: La Mascarada es un popularísimo juego de rol que ha extendido sus tentáculos a otros aspectos de la cultura popular, lo que motiva que Serendipia Editorial nos traiga el primer volumen de «Vampiro: La Mascarada. Las Fauces del Invierno«.
Vampiro. La Mascarada. Las Fauces del Invierno. Libro 1
Guión: Tim Seeley, Tini Howard, Blake Howard
Dibujo: Devmalya Pramanik, Nathan Gooden
ISBN: 978-84-19793-79-9
Páginas
Cartoné, color
20,95 €
Cuando Cecily Bain, una ejecutora de la élite vampírica de las ciudades gemelas, toma bajo su protección a un nuevo y misterioso vampiro, se ve arrastrada a una insidiosa conspiración. Mientras tanto, a las afueras de la ciudad, una familia rebelde de vampiros expulsados investiga un asesinato atroz.
Han pasado 3 años desde que Vampiro. La Mascarada, Las Fauces del invierno apareció a la venta en castellano, en formato grapa con una portada más recia de lo habitual, y, a lo largo de 9 números más, completó su edición. Fueron un total de 10 grapas a 4 euros cada grapa. Pero lo cierto es que el mercado de la grapa es cada vez más pequeño, por lo que a buen seguro muchísimos lectores estarían esperando una edición recopilatoria que agrupase todo en 1 ó 2 volúmenes. A comienzos de 2025 esa espera llegó a su fin con la publicación del primer volumen de Las Fauces del Invierno.
Como, sin duda, sabréis Vampiro. La Mascarada es un juego de rol sobre cómo los vampiros conviven con los humanos, aunque, por lo general, son los gobernantes de las ciudades más importantes del mundo y los que dictan la ley. Esta franquicia de juegos ha tenido un éxito ENORME al que se suman las adaptaciones que se han hecho en novelas realmente interesantes, aunque ya han pasado demasiados años desde que La Factoría de Ideas publicó algunas en castellano (estaría bien que alguna otra editorial se animase a rescatar, al menos, las más destacadas), y, bueno, el propio juego de rol ya va por su quinta revisión.
En Las Fauces del Invierno visitamos las ciudades de Minneapolis y Saint Paul, dos ciudades prácticamente hermanas en el estado de Minnesota, cuya príncipe acaba de ser asesinada, lo que obligará a Cecily Bain, una Brujah al servicio de la príncipe a intentar descubrir quién es el asesino y su objetivo. Así que tendremos que disfrutar de la trama conforme se va desarrollando y los sospechosos habituales caen… aunque, son vampiros, no tienen mucha paciencia para esto tampoco…
Por otra parte, y por si no fuera suficiente, Cecily rescatará a una joven vampiro, Alejandra, una neonata, que esconde secretos y que podría complicar, y mucho, la ya de por sí compleja vida de Cecily. Además una banda de anarquistas cazadores de vampiros también están dejándose ver.
Quizás el contar con 3 guionistas; Tim Seeley, Tini y Blake Howard, sea algo excesivo, pero si tenemos en cuenta que Vampiro: La Mascarada es un juego complejo con muchísima intrahistoria por lo que es complicado que los ajenos al juego de rol se encuentre cómodos leyendo está historia. Eso sí, basta con unas pequeñas nociones (las que tengo de leer los libros de narrativa) para poder disfrutar muchísimo con este tebeo.
Del apartado gráfico se encargan Devmalya Pramanik y Nathan Gooden que hacen un trabajo bastante más que correcto. Es una pena que no logren imprimir una escena con más claroscuros, como imagino que debe ser el mundo de Vampiro: La Mascarada, pero aún con todo, para ser una serie limitada de 10 números tampoco podemos pedir mucho más.
Me gusta mucho la edición de Serendipia Editorial que, además, incluye material para el juego de rol con el Suplemento del Juego de Rol, de Vampiro. La mascarada. Las fauces del invierno. Dos por uno.
En definitiva, en los próximos días os traeré la reseña del segundo volumen de Vampiro. La mascarada. Las fauces del invierno. De momento sólo puedo deciros que he disfrutado mucho con esta primera entrega y que estaba deseando escribir esta reseña para poder comenzar a leer el segundo volumen.











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…