Llega el cuarto tomo de «Estela Plateada» en el formato de 100% Marvel HC para presentarnos una serie de historias autoconclusivas del Centinela de los Senderos Espaciales, enfrentando peligros como Ego, el Planeta Viviente o el Super Skrull.
Estela Plateada #4: Monstruos... ¡Del Ego!Gracias a su poder cósmico, Estela Plateada está preparado para luchar contra casi cualquiera, de Galactus para abajo, pero ¿será suficiente para hacer frente a Ego, el Planeta Viviente? Además, puede que Estela Plateada ya no sea el heraldo del Devorador de Mundos, pero no todos los planetas lo saben, y algunos han hecho planes de cara a su llegada… ¡planes muy efectivos! Y también: ¿Una nueva Guerra Kree-Skrull?

En el anterior tomo, titulado «Pesos Pesados«, asistimos a la llegada del dibujante Ron Lim a la serie, que se convertiría en el ilustrador por excelencia de las aventuras del surfista cósmico durante los años noventa. En aquellos números sus principales rivales fueron los Primigenios del Universo. Además, disfrutamos de una aventura en la que participaron Mister Fantástico y La Mujer Invisible que, junto a Norrin Radd, viajaron al corazón de un agujero negro para salvar las vidas de esos Primigenios y también la de Galactus. En el presente tomo «Estela Plateada #4: Monstruos… ¡del Ego!» se reúnen los números americanos de «Silver Surfer #21-25» (marzo-julio de 1989), más el «Annual #2» (1989). Este número extraordinario es parte del evento «Atlantis Ataca!«, que se puede conseguir en edición omnibus de Panini Cómics, limitada y numerada.

El número 21, que introduce el tomo, incluye un fill-in o número de relleno, con otros autores mientras los titulares se toman un respiro. Marshall Rogers (argumento y dibujo) y Michael Higgins (guion) realizan esta historia centrada en un personaje secundario de la colección, El Aniquilador (Obliterator en inglés). Creado en el cuarto número del presente volumen del surfista por Englehart y Rogers, El aniquilador es un ser inmortal que ha destruido a todos de su especie y que busca más razas que destruir. Estela Plateada pudo manipular su armamento para hacerlo inofensivo y lo dejó atrapado en un mundo sin vida que aniquilar. De nuevo tendrá un encontronazo con Estela, sin mayores consecuencias salvo acrecentar la ira y sed de venganza de este primigenio. Tras este vacuo episodio, llega otro autoconclusivo, algo que no dejaba conforme a Steve Englehart, ya que maniataba su creatividad. El enfrentamiento de Estela con Ego, el Planeta Viviente, se ventila en pocas páginas. El argumento nos muestra al dichoso planeta, necesitado de la energía de Estela para darle la fuerza suficiente para contrarrestar los propulsores que Galactus había instalado en Ego para controlar sus movimientos.

El siguiente episodio tiene su chicha: Norrin Radd se encuentra con un planeta que había salvado cuando era un heraldo de Galactus. La gente de allí le pide ayuda para derrotar a un dragón que los ha estado aterrorizando. Mientras lucha contra el dragón, Estela descubre que toda su gente fue asesinada por los habitantes de este planeta. El dragón ha dedicado su vida a matarlos como acto de venganza. Intenta detener al dragón, pero lo mata accidentalmente. La gente del planeta celebra la victoria de Estela pero les cae una buena bronca por su comportamiento.

A continuación, tenemos un cómic que tiene cierto aire a videojuego clásico, estilo Comecocos. Estela vuela por un planeta cristalino en su errar habitual, pero como no puede estar tranquilo ni cinco minutos, una armada de naves lo ataca. Él se defiende y se da cuenta de que todas las naves están automatizadas. No importa cuántos destruya, las naves parecen infinitas. Decide buscar a la persona que controla las naves. Descubre que el planeta es un ordenador gigante que todavía piensa que el pobre Estela es un heraldo de Galactus y, por lo tanto, una amenaza para su existencia. Estela tendrá que ingeniárselas para hacer que el ordenador cambie de idea.

El 26 es un número de doble extensión de páginas. Lógico porque en su interior se desarrolla la emblemática Guerra Kree-Skull, aparece el Super Skrull y Ronan el Acusador, y se continúan las tramas secundarias que se habían quedado colgadas. Los Skrulls engañan a nuestro amigo para que los ayude a luchar contra los Badoon que ahora actúan de lado de los Kree, lo que le lleva a la mentada guerra entre los dos bandos. Al darse cuenta de que los Kree ahora lo ven del lado de los Skrulls, regresa rápidamente a Zenn-La para encontrar el planeta rodeado de naves Kree. Intenta proteger a Zenn-La y los Skrulls también llegan para ayudarlo. Sin duda la trama más ambiciosa de todo el tomo de la que veremos la continuación en la próxima entrega.

El Annual de Estela Plateada cuenta con un material extra que puede resultar interesante. En varias páginas se nos enseña cómo funcionan los poderes del surfista, se nos presentan a personajes que le inspiran respeto (Muerte, Odín, Xavier y muchos otros). Reed Richards da a su hijo Benjamin Franklin una clase magistral sobre la galaxia y lo que sucede en ella. El capitán Reptil protagoniza una historia breve y aún hay espacio para un segundo relato protagonizado por Mishina y Mefisto. El tomo se cierra con unas ilustraciones de autores como Rick Leonardi, Alan Weiss, Ian Akin, Jim Lee y otros.

Estela Plateada #4: Monstruos… ¡del ego!
Guión: Steve Englehart
Dibujo: Ron Lim
Edición original: «Silver Surfer #21-25» y «Annual #2»
Fecha de publicación: Abril de 2023
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 384
Precio: 26,00 euros