Lógica continuación en la carrera como directora de Katrhyn Bigelow tras «En tierra hostil«, con similar tono pseudo-documental y un claro deseo testimonial de contar a quien quiera verla qué ocurrió con Bin Laden, que tiene la pega de ser media hora más larga de lo que debiera pero las bazas de ser una película arriesgada, valiente y de una peculiar intensidad que disfrutará quien realmente se sumerja en su atípica propuesta. ¡Ojo! no le va a gustar a todo el mundo, pero a quién lo haga la encontrará fascinante.
 

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Título original: Zero dark thirty.
País: EEUU.
Duración: 157 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Jessica Chastain (Maya), Jason Clarke (Dan), Joel Edgerton (Patrick), Jennifer Ehle (Jessica), Mark Strong (George), Kyle Chandler (Joseph Bradley), Edgar Ramirez (Larry), Reda Kateb (prisionero), Scott Adkins (John), Chris Pratt (Justin), Taylor Kinney (Jared), Harold Perrineau (Jack), Mark Duplass (Steve), James Gandolfini (director de la CIA).
Guión: Mark Boal.
Producción: Kathryn Bigelow, Mark Boal y Megan Ellison.
Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Greig Fraser.
Montaje: William Goldenberg y Dylan Tichenor.
Diseño de producción: Jeremy Hindle.
Vestuario: George L. Little.
Distribuidora: Universal Pictures International Spain.
Estreno en USA: 19 Diciembre 2012.
Estreno en España: 4 Enero 2013.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.

Curiosamente la novena película de Kathryn Bigelow como directora casi es menos conocida por su título en castellano que por el original (Zero dark thirty) e incluso se suele reconocer más fácilmente como “la de Bin Laden” porque hasta su estreno poco se había filmado sobre el tema. Particularmente me gusta más su título original que alude a la hora exacta en la que se supone que mataron al responsable del 11-S y no chafo nada porque eso lo sabemos todos o eso nos han dicho.
 
Escribo la reseña unas semanas antes de los óscars sin saber qué ocurrirá. Ha sido nominada en cinco categorías (película, actriz principal, guión original, montaje y efectos sonoros) y tanto por la buena acogida que ha tenido como por temática llega a rebufo de “En tierra hostil”, por la que Bigelow triunfó sin paliativos.
En esta ocasión creo que sus posibilidades de premio se reducen a Jessica Chastain, que es una de las actrices de moda y hace un trabajo magnífico lleno de fuerza y personalidad y quizás a alguna categoría menor (como siempre Bigelow demuestra una gran solvencia en todos los aspectos técnicos). El conjunto no le ha quedado a la directora tan redondo como su trabajo anterior a pesar de contar con un tramo final aproximadamente de tres cuartos de hora que te atrapa, te hunde en tu butaca queriendo saber cuál es el desenlace y te rinde por completo.
Para mi gusto ésta es una película un tanto farragosa en lo relativo a la investigación (fijaros si la véis que vemos a los personajes trabajar pero a veces no sabemos muy bien qué están haciendo ni que línea de investigación llevan) y además se tiende a lo introspectivo o lo ambiental importando más lo que siente la protagonista o la atmósfera de desasosiego que la envuelve por lo que habrá quien le cueste engancharse o seguir el hilo. A Bigelow le importa la acción, sí y cuando ésta aparece es cuando nos enganchamos a la película; pero también le importa recrear la situación y su complejidad.
El inicio y el final personalmente me parecen magníficos. El tramo final, el asalto, es sencillamente antológico y tiene una fuerza narrativa y visual inigualable hasta el punto que solo por esos últimos tres cuartos de hora merece verse esta película. A mitad de proyección en cambio quedas enmarañado en las tramas del espionaje y el argumento resulta denso y difícil de seguir por momentos. Puede ser intencionado porque es enrevesado y verosímil a la vez, pero el caso es que tienes la sensación de que sobra media hora. Lo que es magnífico es que se nos cuenta un capítulo de la historia reciente como si fuera una película de espionaje.
El cine norteamericano ha encontrado en el terrorismo musulmán desde el suceso de las Torres gemelas de Nueva York (11 S), el enemigo perfecto que enfrentar a sus servicios secretos y militares así que está floreciendo un subgénero del cine de espionaje con el que estamos disfrutando últimamente gracias a títulos como “United 93 ”(Paul Greengrass, 2006), “En tierra hostil” (Kathryn Bigelow , 2008), “Green zone, distrito protegido” (Paul Greengrass, 2010) o más recientemente la serie de televisión “Homeland”.
“La noche más oscura” se centra en una analista de la CIA y en el proceso por el que se dio con el paradero de Osama Bin Laden, al que podríamos considerar el enemigo público número uno de Estados Unidos durante la primera década del siglo XXI. Fortaleciendo la credibilidad de la película y metiendo en dificultades a sus responsables, el mosqueo en la CIA por las filtraciones que se colaron en el guión ha hecho que se hable de ella no ya solo por su argumento sino por lo que revela y que algunos querrían que no se mostrara, especialmente cuando vemos los episodios de tortura, aunque francamente, pienso que Bigelow ha tenido mucho cuidado de no pasarse de la raya eligiendo con cuidado lo que muestra y lo que no.
Al margen de que guste más o menos, pienso que es una película rodada con muchísimo esmero técnico. El argumento puede interesar más o menos y en función de ello la película es o no recomendable, pero para quienes el asunto les sea de interés pienso que el desarrollo resulta fascinante y desde luego el desenlace a mí me resultó una auténtica maravilla. Que Bigelow quedara fuera de las nominaciones a mejor director en los óscars es algo tan sorprendente como lo de Ben Affleck.
Y ¡¡¡Ojo!!! nunca llegamos a ver a Bin Laden, es decir, no hay un actor identificable que haga de él y si sabemos por la película que ha muerto es porque así lo reconoce la protagonista en la identificación. Es decir, exactamente igual que en la realidad, que sabemos muchas cosas porque nos las cuentan y nosotros hacemos un auto de fe ¿Intencionado? No importa mucho, pero me parece que hasta en eso hay un esmero y un cuidado enorme en esta magnífica película.