Entretenimiento intrascendente que mejora «Men in black 2” y que hay que ver si se vieron las dos primeras entregas y divirtieron.
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Título original: Men in Black 3.
País: EEUU.
Duración: 106 min.
Género: Acción, ciencia-ficción, comedia.
Reparto: Will Smith (agente J), Tommy Lee Jones (agente K), Josh Brolin (agente K joven), Alice Eve (agente O joven), Emma Thompson (agente O), Jemaine Clement (Boris el Animal), Michael Stuhlbarg (Griffin), David Rasche (Agente X), Bill Hader (Andy Warhol).
Guión: Etan Cohen; basado en el cómic de Lowell Cunningham.
Producción: Laurie MacDonald y Walter F. Parkes.
Música: Danny Elfman.
Producción ejecutiva: Steven Spielberg y G. Marc Brown.
Fotografía: Bill Pope.
Montaje: Don Zimmerman.
Diseño de producción: Bo Welch.
Vestuario: Mary E. Vogt.
Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España
Supongo que para Tommy Lee Jones, Will Smith y el equipo de Barry Sonnefeld retomar la saga de Men in black es una gozada y algo así como recordar viejos tiempos. Se intuye que los rodajes debieron ser divertidos y éste también. Para nosotros como espectadores ir al cine para ver la tercera parte resultaba una elección dudosa después de ver los mediocres/flojos resultados de la segunda parte, pero si es por eso hay que decir que la cosa mejora (no tanto como para alcanzar la primera entrega).
La factura de la película mantiene la línea de sus precedentes, un ritmo narrativo rápido, montaje dinámico, salto de escena de acción a escena con efectos especiales o escena de diálogo con chistes, esos zooms tan característicos que hace Sonnenfeld, la música de Danny Elfman, efectos visuales impactantes (no digo buenos, algunos no lo son tanto).
 
La mezcla de comedia, buddy movie, ci-fi y acción es un cocktail que funciona bien como entretenimiento, eso no se puede negar, lo que ocurre es que no siempre el guión es lo suficientemente atractivo. En esta ocasión lo firma Etan Cohen (¡¡Ojo, no confundir con el hermano de Joel Coen!!), responsable de “Tropic thunder” y de algunos capítulos de series notablemente divertidos. Lo que nos cuenta la peli tiene su gracia (sobretodo porque ver a Josh Brolin haciendo de Tommy Lee Jones joven es todo un acierto y congenia bien en pantalla con Will Smith), el malo proporciona varias escenas de acción que no están mal, más o menos la trama temporal está bien resuelta (tiene sus peros de todos modos) y los chistes son resultones en general.
Vamos, que ver al agente J viajando al 15 de julio de 1969, justo cuando va a despegar el Apolo XI en Cabo Cañaveral, para resolver el follón en el que se ha metido su colega K como poco os entretendrá, que es de lo que se trata; pero evidentemente no hay que pedir mucho más y eso que hasta hay un momento en que se ponen tiernos y nos quieren emocionar…..A nadie escapará que el guión es como un inmenso pastiche de influencias diversas en el que podemos encontrar guiños a “Fringe”, “Mad men” y un sinfín de referencias más pero todo viene a ser algo así como un “Terminator” en clave de comedia y cambiando a los T-800 por Will Smith, es decir, testosterona por gracejo y buen humor.