En su primer fin de semana en España la tercera parte cinematográfica de «Las Crónicas de Narnia» (que corresponde a la quinta novela de la serie por orden cronológico) se convirtió de nuevo en lo más visto en los cines, algo muy curioso cuando esta saga siempre ha parecido llegar, permanecer y marcharse de los cines como «de tapadillo«.

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Título original: The chronicles of Narnia: The voyage of the Dawn Treader.
País: EEUU.
Duración: 115 min.
Género: Aventuras, fantástico.
Interpretación: Ben Barnes (rey Caspian), Skandar Keynes (Edmund Pevensie), Georgie Henley (Lucy Pevensie), Will Poulter (Eustace Scrubb), Tilda Swinton (La Bruja Blanca).
Guión: Christopher Markus, Stephen McFeely y Michael Petroni; basado en el libro de C.S. Lewis.
Producción: Mark Johnson, Andrew Adamson y Philip Steuer.
Música: David Arnold.
Fotografía: Dante Spinotti.
Montaje: Rick Shaine.
Diseño de producción: Barry Robinson.
Vestuario: Isis Mussenden.
Distribuidora: Hispano Foxfilm.
Estreno en USA: 10 Diciembre 2010.
Estreno en España: 3 Diciembre 2010..

La primera parte, “El león, la bruja y el armario” (2005), se consideró en cierto modo un fracaso en taquilla, sobretodo en EEUU, pero sumando las cantidades recaudadas en todo el mundo cuadruplicó en ganancias la inversión de su presupuesto y la continuación, “El príncipe Caspian” (2008) aunque no llegó a doblar recaudó 420 millones de dólares, lo cual no es tampoco una mala cifra. Sea como fuere el caso es que la Disney, coproductora de las dos primeras entregas, perdió interés y se desentendió de futuras continuaciones condenando en cierto modo la franquicia hasta que la 20Th Century Fox decidió apostar por ella para esta tercera parte.

Aunque el presupuesto se ha reducido de forma notable en “La travesía del viajero del alba” (considerada por muchos lectores la mejor novela de las que escribió C. S. Lewis sobre el mundo de Narnia) los efectos especiales (buenos en general, aunque a veces “cantan” un poquito debido a la “luz”, que se nota artificial, como en otras muchas producciones actuales) y el entretenimiento son la gran apuesta de sus creadores sin perder nunca de vista que el público potencial han de ser pequeños y mayores y lo cierto es que la película funciona tan bien como las anteriores, aunque sobre esto puntualizo.

Creo que  “Las crónicas de Narnia” no ha de valorarse con el mismo baremo que otras sagas coetáneas de cine fantástico como “El señor de los anillos”  o “Harry Potter” que han triunfado en todo el mundo, sobretodo porque sería injusto ya que hablamos de producciones que cuentan o contaron con los mejores medios técnicos y artísticos. Más bien hay que ver la serie como una digna sucesora de un cine iniciado tiempo atrás por ya clásicos como “Cristal oscuro”, “La historia interminable”, “Willow”, “La princesa prometida”, “Dentro del laberinto” y otras muchas que con más o menos fortuna se han ido haciendo desde los años 80’s con cierta asiduidad. En ese ámbito, por supuesto, las películas que acabo de citar son pequeñas joyas y sólo el tiempo dirá si las películas de Narnia lo serán, pero por lo pronto están concebidas con total respeto al género y procurando ofrecer lo mismo que ofrecían aquellas, entretenimiento sí, pero también la mejor evasión hacia otros mundos de fantasía que permite el cine hoy por hoy y es de agradecer porque esto no siempre fue así.

Particularmente me interesa mucho el cine de este género y pienso que cada generación o cada navidad precisa de su película de aventuras de fantasía porque cada año hay una legión de niños dispuestos a dejar volar su imaginación desde una butaca o en su casa tras ver una historia y de adultos dispuestos a regresar durante dos horas a sensaciones de su infancia y, aunque no puedo decir que esta saga esté entre mis películas favoritas, lo cierto es que hasta ahora he disfrutado con los tres títulos a un nivel similar, sin notar que el interés o los medios puestos en pro de las historias hayan descendido. Creo que tanto seas niño o adulto la saga se deja ver. Me parece incluso que esta tercera parte ha sabido remontar sus dificultades económicas con acierto y no parece hecha para cumplir como sucede con otras continuaciones (lo mismo sentí con la segunda), tiene su propio encanto al llevar la acción al océano  y cuenta tras la cámara con un director experimentado que cumple. Michael Apted no es cualquiera, en su filmografía hay títulos como “Quiero ser libre”, “Gorilas en la niebla”, “Nell”, “El mundo nunca es suficiente” o “Enigma” sí que como mínimo está bien filmada.

Uno de los peros que se le han puesto a la saga de Narnia y por consiguiente a esta película es que el casting de los jóvenes actores no ha sido muy afortunado, pero sobre esto pienso que cumplen, son niños, así que dan el pego (que empaticen o no con el público puede ser un problema pero creo que eso es una cuestión muy subjetiva, a mí no me chirrían por ejemplo). En concreto el primo Eustace repele desde el principio, pero la elección y la actuación de Will Poulter está hecha a idea, ya que Eustace se incorpora a la historia a regañadientes y poco a poco nos va convenciendo conforme él mismo asimila el mundo de Narnia. De nuevo el contraste entre realidad y ficción vuelve a ser uno de los temas subyacentes, es en realidad el leitmotiv de la obra de C. S. Lewis y aporta alguno de los mejores momentos porque uno asume mientras ve la película que el espíritu libre, imaginativo, infantil que todos poseemos solo puede desatarse en el mundo de Narnia y por ello cada despedida de los personajes con el león Aslan encoge el ánimo.

“La travesía del Viajero del Alba” nos cuenta como Edmund, Lucy y el primo Eustace se embarcan junto al rey Caspian en un velero para buscar a los siete caballeros que estaban a las órdenes de su padre, con cuyas espadas podrán vencer a la niebla de la Isla oscura, que está asolando las costas de las islas del mar del Este.

La película avanza a buen ritmo, resulta entretenida y nos lleva a lugares poblados por seres invisibles, magos, hadas en forma de estrella, malvados seres marinos, dragones etc así que cualquier chaval o no tan chaval con ganas de evadirse lo tiene francamente fácil, máxime cuando hoy por hoy los recursos audiovisuales del cine (3D incluido, por supuesto) garantizan que nuestros sentidos queden admirados ya sea por las imágenes o por el sonido (de nuevo una épica banda sonora, esta vez de David Arnold, realza la historia).

Sin duda ofrece lo que promete y pienso que no defrauda.