Con la segunda entrega de Secret Wars entramos de lleno en el Mundo Batalla para descubrir cómo son las cosas ahora en el Universo Marvel, y lo cierto es que no pintan demasiado bien para los héroes, pero sí para los lectores, Jonathan Hickman y Esad Ribic se salen.

“Secret Wars 2” (Jonathan Hickman y Esad Ribic, Panini Cómics)Secret Wars nº. 02
Edición original: Secret Wars 2 USA
Guión: Jonathan Hickman
Dibujo: Esad Ribic
Color: Ive Svorcina
Formato: Comic-book, 64 págs. a color.
4,25€

¡El mayor evento de la historia del cómic comienza aquí! La Incursión final ha comenzado. El Universo Marvel está colisionando con el Universo Ultimate. Y ninguno de los dos sobrevivirá al choque. Disponibles cubiertas de Alex Ross, de Esad Ribic y blanca.

A pesar de que el primer número de Secret Wars debería haber sido el que nos mostraba lo que le sucedía al Universo Marvel, y a los otros universos Marvel, no es hasta esta segunda entrega hasta que comenzaremos a descubrir el destino de algunos de los personajes más potentes de la editorial, así como de quién es el responsable de este “nuevo” mundo y el creador del status quo actual que, se ve venir, pronto va a afrontar a las mayores amenazas del Universo Marvel.

“Secret Wars 2” (Jonathan Hickman y Esad Ribic, Panini Cómics)

Tengo que reconocer que estas Secret Wars parecen tener mucha mejor pinta que las “clásicas”, la división en “baronías” del nuevo mundo de batalla, el hecho de que todas estén bajo el férreo puño del Doctor Muerte, la ausencia de ciertos personajes de peso, el nuevo status quo (como ese cuerpo de “Thors”, las baronías gobernadas por villanos), etc, nos hace presagiar que, muy posiblemente, estas Secret Wars contengan más historia en tan sólo un número que toda la saga clásica.

Aún así resulta destacable la ambientación de fantasía épica medieval, muy al estilo de Canción de Hielo y Fuego (Muro incluido), y es que parece inevitable presuponer que, tarde o temprano, veremos cómo comienzan las luchas de poder que aquí ya se han insinuado con la familia Braddock y que tienen pinta de complicarse aún más tras la llegada de ciertos personajes no invitados a la fiesta.

Por el momento las sensaciones que me provocó el primer número de Jonathan Hickman continúan siendo extremadamente optimistas, habrá que ver cómo acaba la fiesta, pero por el momento la historia que se nos plantea, con un alto componente feudal, resulta muy interesante. Sobre todo por ver a un Muerte desatado y triunfante.

El trabajo de Esad Ribic es absolutamente espectacular, justo lo que se esperaba de una serie como Secret Wars, algo en lo que acabó por fallar la primera Secret Wars en aquellos años 80,  lo cierto es que hay que aplaudir a Marvel por haber seleccionado a un autor de la talla de Ribic para un proyecto de esta entidad y que nos está ofreciendo, en estos dos primeros números, un espectáculo francamente recomendable.

Sobre la edición os diré que no me quedó más remedio que adquirir la versión “pija”, es un detalle que no cueste más que la versión “normal” (o que entre ambas compensen la diferencia, no se sabe, pero no se entiende bien que valgan lo mismo, la verdad) pero no me acaba de convencer una tapa tan dura para una grapa, aún así hay que reconocer que luce muy bonita.

En definitiva, puede que estas Secret Wars no pequen de la misma inocencia de las originales, pero por culpa de ellas he vuelto a comprar cómics mensualmente y a esperar con ganas la siguiente entrega (y a picar con algunos títulos más de estas Secret Wars, ¡Ric, yo te maldigo!).