Otro título que no debe faltar ennuestro histórico es la adaptación que hizo Steven Spielberg de “La Guerra de los Mundos”, película de Byron Hoskins y anteriormente relato de H. G. Wells que puso medio Estados Unidos con los pelos como escarpias cuando Orson Welles les hizo creer a través de la radio que el acontecimiento era cierto. Un clásico de la ciencia-ficción vamos.

 

https://www.via-news.es/images/stories/cine/Resenyas/guerradelosmundos.jpgPaís: USA
Duración: 116 min.
Género: Acción, Ciencia-ficción, aventuras.
Interpretación: Tom Cruise (Ray Ferrier), Dakota Fanning (Rachel), Miranda Otto (Mary Ann), Justin Chatwin (Robbie), Tim Robbins (Ogilvy).
Guión: Josh Friedman y David Koepp; basado en la novela de H.G. Wells.
Producción: Kathleen Kennedy y Colin Wilson.
Música: John Williams.
Fotografía: Janusz Kaminski.
Montaje: Michael Kahn.
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Steven Spielberg se encuentra en uno de los momentos más productivos de su carrera. En los últimos años ha ido estrenando de dos en dos en una práctica que parece premeditada para intercalar películas de entretenimiento con otras de mayores pretensiones artísticas. En 1993 firmó primero “Parque jurásico” y después “La lista de Schindler”, en 1997 “El mundo perdido” y después “Amistad” y en el 2002 “Minority report” y después “Atrápame si puedes”. Sea o no intencionado el caso es que este año repite fórmula y “La guerra de los mundos” es la película de entretenimiento previa a su gran película del año, que se estrenará allá por diciembre y que se titulará “Venganza”.

A la hora de acercarnos al cine para ver “La guerra de los mundos” debemos tener esto muy presente porque en definitiva esta película es una serie B, un producto de segunda fila en la filmografía se Spielberg, un guiño a los espectadores que sepan entender lo que quiere conseguir con ella, porque no va a sorprender como en su día lo hiciera la novela de H. G. Wells en que está basada, porque no va a provocar la tensión y el impacto social que provocó Orson Welles con su versión radiofónica y porque esta historia ya está contada y la película hecha (una vez por George Pal y otra por Byron Haskin). Lo que Spielberg propone es algo así como “sentaros en vuestra butaca y a pasarlo en grande chicos, que mirad lo que os tenemos preparado”. Sin más. Y vaya…..es un regalo en toda regla.

Mis sensaciones una vez vista la película no son las de haber visto una película grandiosa e irrepetible y tampoco considero que sea muy superior a, por ejemplo, la versión de Byron Haskin, que a pesar de tener muchos menos medios tiene una cierta magia y un tono onírico que la hacen especial; pero eso sí, es una película muy bien realizada y muy entretenida. Vamos, justo lo que esperas de una película de estas características, lo cual no es poco porque si tenemos en cuenta lo que se estrena no debe ser tan fácil entretener al público sin insultar su inteligencia.

Uno de los grandes puntos a favor de esta versión es que Spielberg aprovecha la circunstancia para incoporar algunas variaciones al típico cine veraniego de entretenimiento. Lo más plausible a mi juicio es que se desmarca de algunos tópicos y “barniza” el entretenimiento con un toque realista que se manifiesta no sólo en la forma en que está filmada la película sino también en la esencia de sus personajes. Para empezar el héroe no es tal, pese a ser Tom Cruise, sino un tipo mediocre, un mal padre, un obrero que apenas sabe cuidarse de sí mismo y no va a ser el gran salavador de la humanidad al modo del Will Smith de “Independence day” (por cierto, película inspirada también en “La guerra de los mundos” y tratada de una forma completamente diferente a la cual hay algún guiño en esta versión). Otro punto a favor es que respeta en parte los precedentes literarios y los homenajea con un inicio y un cierre que citan textualmente el texto original (en la versión española gracias a la hipnótica y envolvente voz en off de José Sacristán). Y finalmente señalar que en esta película no hay heroicidades, se siente el peligro, se ve a los personajes sufrir y llorar o caer en el más espantoso y no por ello menos escalofriante ridículo personal (véase la patética escena en la que el personaje de Cruise trata de cantar una nana) y que no se elude lo menos edificante del ser humano sometido a la máxima tensión, momento en que es capaz de perder el control de sí mismo, enloquecer o perder su propia humanidad.

Argumental y narrativamente la película es de una sencillez brutal. Su argumento se puede contar en una línea: los alienígenas atacan la Tierra y un padre trata de salvar a sus hijos, no ocurre nada más y la narración es lineal, sin embargo no es esto lo que nos interesa sino su calidad desde un punto de vista técnico, su capacidad para entretener y los temas que subyacen para el buen observador.

Técnicamente es muy probable que no haya un cineasta mejor dotado en todo el mundo para conseguir una película de estas caracaterísticas, con la calidad que atesora en un rodaje de 72 días (normalmente suele rodarse al menos cuatro meses). Vamos, que Spielberg, por así decirlo, ha batido el record de los mil quinientos en un entrenamiento….y ni si quiera le da importancia. Y lo mejor es que como espectador no detecto ego en ello, no hay alarde vanidoso….simplemente sabe que puede hacer el mejor cine de ciencia-ficción y coge y lo hace, porque sí, porque le gusta el cine y porque puede permitírselo y sin embargo no es cine del montón, hay mucha calidad y mucho trabajo detrás de cada escena. Voy a destacar algunas que me han encantado.

– Explica maravillosamente la tensión familiar con dos escenas en apariencia simples. Una es cuando llega la mujer (Mary Ann) a darle a los niños (Robbie y Rachel) a Ray Ferrier. La forma en que se saludan, se miran o se evitan, caminan, se juntan o separan en la toma está llena de pequeños matices que dicen muchas cosas de sus relaciones. Todo es aparentemente sencillo, pero esa sencillez está muy calculada. Lo mismo pasa en la escena en la que Ray juega con su hijo al beisbol.

– El momento en que se dan cuenta de la amenaza alienígena cuando caen los rayos también está muy logrado. Spielberg crea un contraste entre el tono costumbrista del comienzo con la irrupción del componente fantástico y literalmente te zarandea como espectador, aunque sabes lo que va a haber. Me parece muy bien rodado y causa un imponente efecto psicológico. A partir de ahí la película cambia de género.

– La escena que más me ha impresionado de la película es la primera aparición de los alienígenas y la huida de Ray por las calles con la multitud. Me parece un prodigio de planificación. Está filmado como un falso plano secuencia y es una maravilla audiovisual en sí mismo porque tiene todo: sensación de realidad, magníficos efectos visuales y sonoros, un montaje bestial dando continuidad a las tomas, imaginación, intensidad y dramatismo……Bueno sí, lo de la cámara encendida canta un poquito, pero no es un error por el que nos debamos cargar la película. Y en cuanto al efecto de la “cámara en mano” lo que crea es caos, no confusión (y aludo directamente al montaje del Batman de Nolan donde sí hay confusión y no caos).

 

– La huida en coche tiene una “frovolité” marca de la casa que me ha dejado boquiabierto…..la cámara circula alrededor del coche dando sensación de velocidad y espacialidad y sin recurrir a cortes. Me ha parecido genial y eso pr no hablar de las tomas aéreas de la autopista plagada de coches parados y gente caminando.

– Todas las escenas con multitudes son magníficas. Hay sensación de tensión en ellas, de gente asustada que trata de salvar sus vidas y no son tipos anónimos, meros extras, son gente que en un momento dado puede echarte una mano o tratar de salvar su pellejo sin pensar lo más mínimo en nada más que en sí mismos.

– La escena del avión es antológica, sorprendente y magistral. No digo más. Hay que descubrirla y te deja clavao a la butaca porque no te la esperas.

– La escena del sótano es un guiño a “Señales” de M. Night Shyamalan, que estoy seguro que encantó a Spielberg y tiene un clima a medio camino entre el terror psicológico y el suspense que la hacen grandiosa. Me recuerda un poco a una de mis escenas favoritas de “Minority report” que es cuando los nano robots con forma de araña buscan a Cruise entrando en la casa.

 

En suma y por no alargarme demasiado, una película de evasión magnífica, modélica, filmada integramente en formato digital (la primera de Spielberg de estas características), con toque realista, con tensión dramática, filmada con los mejores medios, con un portentosos sentido del ritmo fílmico y que aprovecha al máximo todas sus posibilidades audiovisuales (el sonido y la banda sonora son, por cierto, excepcionales).

Pero queda algo sobre lo que llamar la atención y es que, aunque el argumento es simple, tiene, como todas las películas de Spielberg, algún tema de fondo sobre el que pensar. Intuyo esencialmente dos claves: una de ellas es la frase que dice Ogilvy (Tim Robbins) “La historia demuestra que ningún asedio triunfa. La victoria es del que no huye” y la otra el hecho irrefutable de que esta película habla sobre la unidad familiar y su desintegración en la vida moderna. Las preguntas que a mí como espectador me asaltan y sobre las que merecería la pena reflexionar son: ¿por qué Mary Ann abandonó a Ray? ¿por qué prefirió un tipo rico? ¿realmente es Ray un desastre o la vida lo ha convertido en un perdedor? ¿realmente no sabe cuidar de sus hijos ni de sí mismo o es capaz de hacer cualquier cosa por ellos? ¿alguien le ayudó o estuvo a su lado cuando su matrimonio se vino abajo? ¿por qué los niños resultan tan caprichosos y marisabidillos y en todo momento cuestionan la autoridad de su padre? ¿por qué todos huyen y nadie se ayuda?

Creo que Ray Ferrier es un perdedor que necesita aprender una lección (lo hace a lo largo de la película), tal y como nos presenta Spielberg al personaje es un mal padre y un tipo que no sabe cuidarse a sí mismo, pero también es cierto que todo parece indicar que fue padre y se casó antes de tiempo y que tuvo que trabajar en algo que odiaba, su  exmujer prefiere la seguridad de un marido rico y escapar de un tipo que la quiere pero con el que hay que hacer un gran esfuerzo para reconducir el matrimonio. No defiendo a nadie, no digo con esto que uno tenga razón y el otro no, pero quizás la moraleja es que hay que luchar contra la adversidad, que nada en la vida es fácil pero que a veces nos engañamos eligiendo el lujo porque creemos que es mejor no luchar, que sólo el cariño garantiza afecto y una buena educación para quienes vienen detrás de nosotros y que quizás todos somos demasiado egoístas para ayudar a los demás por encima de nosotros mismos. Cunde hoy en día el “sálvese quien pueda” y quizás lo que viene de fuera no deba preocuparnos porque como tenemos los anticuerpos precisos para lucha contra ello, pero….¿quién nos salva de nosotros mismos? Quizás el verdadero enemigo está en nosotros y se llama egoísmo, insolidaridad o escaso espíritu de lucha y compañerismo. Concluyo con una pregunta: ¿cuál es la verdadera razón por la que una pareja trata de salvar a Rachel cuando la ven sola? ¿Es porque está sola o es porque así sacian su anhelo de ser útiles en un momento de crítico? ¿quiere ella ir con ellos? ¿se siente perdida? Y sin embargo están a punto de llevársela ¿es eso ayudar al prójimo o es ayudarse a sí mismo?