Todos somos un poco malos. Seamos honestos: nos seducen las propuestas transgresoras, aquellas que se saltan los límites impuestos y que juegan con lo prohibido. Nos asoma una sonrisa en la comisura de los labios que no podemos esconder, y por eso ha levantado tanto interés esta película de terror rodada, a escondidas y sin permiso, en el parque de atracciones de Disneyland.

“Escape from Tomorrow” es una película independiente, el debut en la dirección de Randy Moore, rodado a escondidas en el parque de atracciones más popular del mundo: el Disneyworld de Florida, en los EE.UU. Estrenado en el Festival de Sundance, esta propuesta semiclandestina en blanco y negro ha despertado las iras de la poderosa empresa del entretenimiento de Walt Disney y la curiosidad del público, más interesado en la anécdota (la picardía del director para rodar una película en el interior del parque sin llamar la atención de los responsables del lugar) que en la historia (el padre de una familia que visita el parque de atracciones, recién despedido de la empresa en la que trabaja, se obsesiona por dos atractivas jovencitas francesas que deambulan por el parque mientras extraños acontecimientos comienzan a suceder a su alrededor y el hombre vive su particular descenso a los infiernos de la locura).
Protagonizada por Roy Abramsohn, Elena Schuber, Katelynn Rodriguez y Jack Dalton, parece difícil que la película llegue a tener un estreno comercial, ni allí ni aquí. Y menos con la gente de Disney en contra de una película que convierte a sus iconos, con Mickey Mouse al frente, en horribles monstruos. Pero, por fortuna, algunos privilegiados que se acerquen al Festival de Cine Fantástico de Sitges nos podrán contar si la película vale realmente la pena o estamos hablando de una simple curiosidad sin ningún valor cinematográfico.

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