El cortometraje “La Luna” del italiano Enrico Casarosa es una de esas pequeñas y delicadas joyas que Pixar suele parir entre película y película, experimentos cinematográficos de formato corto que rozan lo sublime y que podemos descubrir, en ocasiones, acompañando a películas de Disney. En concreto este “La Luna” llegó a las salas junto a “Brave” y desde hace pocos días, inesperadamente, podemos disfrutar de él sin restricciones. ¿A qué esperas?

Los cortometrajes de Pixar a menudo sirven como preludio de un largometraje de Walt Disney Pictures, como ese aperitivo del restaurante de cinco tenedores que resulta tan o más delicioso que el plato principal. En concreto “La Luna” de Enrico Casarosa, con música de Michael Giacchino, llegó a las salas de cine junto a “Brave”, el décimo tercer largometraje animado de Pixar Animation Studios, dirigido por Mark Andrews y que no acabó de funcionar tan bien como se esperaba.
“La Luna”, que tiene una duración de poco menos de siete minutos, es la fábula atemporal de un joven chico que madura en la más peculiar de las circunstancias. Esta noche es la primera vez que su padre y abuelo le llevan a trabajar. En una vieja barca de madera, se adentran en el mar, y sin tierra a la vista, paran y esperan. Una gran sorpresa espera al muchacho cuando descubre el modo más inusual de trabajo en su familia. ¿Seguirá el ejemplo de su padre, o a su abuelo? ¿Será capaz de encontrar su propio modo en el medio de sus opiniones encontradas y las tradiciones arraigadas?

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