Ayer me acerqué a una librería especializada y, por primera vez en bastante tiempo me di el lujo de comprarme varios cómics. Casi veinte euros en cómics. Una minucia para muchos, pero bastante dinero para mi y, gracias a la política de grapa de Panini Comics me pude hacer con cantidad y calidad, la única forma de seguir leyendo cómics en papel a buen precio.

 

Aunque a día de hoy hay mucha gente que ha defenestrado la grapa la política de Panini Cómics demuestra que la grapa, a día de hoy, está más viva que nunca. Por muchísimos motivos y por muy buenas razones hay lectores que apostamos por la grapa, sí, el tomo queda muy bonito en la estantería y permite leer de un tirón más material, pero es más caro que la grapa (en ocasiones mucho más) y no suele justificar su precio (no todas las buenas historias se publican en tomos). Sin embargo la grapa permite que, por poco dinero, sepas si merece la pena seguir o no una serie, el tomo te obliga a hacer un gasto importante y sino te gusta… pues te aguantas. El riesgo es mucho mayor. Y existe un pequeño e interesante detalle, la editorial (Panini o ECC principalmente) saben qué series venden bien en grapa y, a raíz de ese conocimiento, qué series de grapa puede publicar en tomo con una buena acogida.

Pero la principal razón por la que defiendo la grapa es porque, en unos tiempos tan difíciles como los actuales (y peor que se me/nos van a poner) podemos adquirir hasta 264 páginas por menos de 20 euros (en mi caso 17,3 € porque me  hacen el 10% de descuento). En este tamaño no hay competencia a estos precios y esa es la mejor razón por la que la grapa debe seguir siendo el formato de referencia… hasta que el cómic digital ocupe el lugar que corresponde y que ocupará cuando DC y Marvel se publiquen en digital y en español.

Asi que cada mes me comprometo conmigo mismo a gastar un mínimo de 20 euros en grapa.