¿Os acordáis de cual fue vuestro primer Mortadelo? ¿De llegar a casa de pequeño, tirar la mochila y coger un Olé de los Agentes de la T.I.A, para devorarlo como si no hubiera mañana? Esas páginas eran puro oro: Mortadelo con sus disfraces imposibles, Filemón echando humo, y los inventos locos del Profesor Bacterio. Te reías solo, pasabas el rato sin mirar el reloj y, cuando te dabas cuenta, ya estabas deseando conseguir el siguiente. ¡Qué tiempos aquellos! Causará el mismo efecto en los adultos del mañana «Mi primer Mortadelo y Filemón: Animalerías en la T.I.A.«?
Mi primer Mortadelo y Filemón es una nueva colección que recopila las historietas más famosas de estos icónicos personajes para que nuevos lectores los descubran y acompañen en el salto definitivo a la lectura.
En este primer libro, en Pánico en el zoo, alguien ha intercambiado las personalidades de los animales. Las lagartijas pueden levantar trenes de mercancías y las focas roban cajas fuertes. Mortadelo y Filemón tienen que encontrar al culpable antes de que los animales saqueen toda la ciudad. En Dinosaurios, el malvado Rabadillo ha conseguido traer de vueltas a los dinosaurios para sembrar el caos. ¡Hay que detenerlo!
Penguin/Bruguera Clásica se ha puesto manos a la obra y ha decidido lanzar un primer volumen de lo que pretende ser una colección duradera dirigida a todos aquellos que nunca habían probado leer una historieta de «Mortadelo y Filemón«. Bueno, siendo sinceros más de un coleccionista veterano, de esos «completistas», desearán tenerlo en sus estanterías también. Pero bueno, el objetivo de «Mi primer Mortadelo y Filemón: Animalerías en la T.I.A.» está claro: atraer a un nuevo lector joven al descacharrante universo de humor creado por Francisco Ibáñez.
En los tiempos que corren, una propuesta así no tiene cabida en otro formato que no sea tapa dura. Lo bueno de esto es que el niño tendrá un material resistente entre las manos, aunque precisamente, un libro de estas características no es para dejar impoluto, ya que tiene actividades varias que requieren el uso de lápices o bolígrafos. Pero no adelantemos, primero hay que hablar de la selección de historietas recogidas en este álbum.
La editorial ha querido atraer al potencial lector con dos aventuras que implican bichos de toda índole. Ya sabemos el atractivo que tienen los dinosaurios y los animales salvajes. «¡Pánico en el Zoo!» y «Dinosaurios» son las elegidas. De este estilo hay muchas otras, empezando por «Safari callejero«. «La brigada bichera» o «Animalada» son otras en las que los agentes se las tienen que ver con todo tipo de animales. «Misión de perros«, «Armas con bicho«, «¡Mascotas!» e incluso «El Sulfato Atómico» también podían haber entrado en la ecuación. Pero la elección no es mala.
«¡Pánico en el zoo!» es una divertidísima historieta larga creada en 1975 para la revista semanal «Mortadelo» a base de capítulos de cuatro páginas y publicada en múltiples formatos a posteriori. La sinopsis es la que sigue: Alguien está realizando extraños experimentos con los animales en el zoo de la ciudad. Esa persona cambia las características de los animales entre sí, consiguiendo así criaturas con propiedades alucinantes. Por ejemplo, un calamar consigue las propiedades de un tiburón. Gracias a este método puede utilizar a estos animales para cometer fechorías. Los agentes deberán descubrir al criminal y evitar que los animales cometan delitos.
«¡Pánico en el zoo!» es un clásico absoluto y una de mis favoritas. La primera página está entintada por el propio Ibáñez, cosa que no pasa en el resto de viñetas, en la que han metido mano los «negros» de la editorial, entre ellos un Casanyes que estaba dando muestras de su talento. La parte más divertida es cuando los agentes deben entrar en el zoo de cualquier manera sin pagar entrada. El final es alucinante, cuando descubren a quién está detrás de todas las fechorías (tampoco era muy complicado hacerlo). La rotulación del texto es moderna y se ha eliminado la firma del autor de la primera viñeta.
«Dinosaurios» es otra historieta que apareció serializada (ocho páginas por capítulo) en «Super Mortadelo» a lo largo de 1993. Los lápices de Francisco Ibáñez los entinta Juan Manuel Muñoz con gran fidelidad, a excepción de la última página que está primorosamente acabada por el propio Ibáñez. El argumento es bastante simple: El profesor Bacterio ensaya en el museo de paleontología un invento para eliminar a las termitas pero accidentalmente hace que los genes de dinosaurio en el interior de los huevos petrificados revivan. La banda del Rabadillo roba los huevos y amenaza con soltar a los dinosaurios a medida que vayan naciendo si no se les paga una gran suma de dinero. Mortadelo y Filemón deberán eliminar a los dinosaurios que suelten por la ciudad y capturar al Rabadillo y a su banda. Las entradas secretas y la presentación de agentes lastimados por los bichos es lo más gracioso. En plena fiebre por la peli de Spielberg «Parque Jurásico«, el autor sabe representar perfectamente a las diferentes especies prehistóricas, desde Pteranodon hasta el Diplodocus, pasando por muchos más.
Este tomo estaría cojo sin las actividades para el niño, que son muchas y variadas: «Presentación de personajes«, «Mortadelos para colorear«, «Cuestionarios» sobre las historietas, «Laberintos«, «Aprende a dibujar«, «Pasatiempos» y mucho más, que hace de este «Mi primer Mortadelo y Filemón: Animalerías en la T.I.A.» una compra recomendable.
Mi primer Mortadelo y Filemón: Animalerías en la T.I.A.
Autor: Francisco Ibáñez
Colección: Bruguera Clásica
Serie: Mi primer Mortadelo y Filemón
Fecha de publicación: Octubre de 2024
Formato: 21,8×30,2cm. Tapa dura. Color
Páginas: 120
Precio: 16,95 euros













Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja