La literatura fantástica, así como buena parte del cómic ambientado en una Edad Media poblada de castillos, caballeros, dragones, hechiceros y grandes gestas, suele invitarnos a contemplar una versión romántica de aquel periodo histórico. Sin embargo, la realidad fue muy distinta. La esperanza de vida era corta, las hambrunas recurrentes, las epidemias devastadoras, la guerra habitual y todos vivían en una sociedad con una profunda desigualdad social. La mayor parte de la población vivía sometida a la servidumbre, trabajando tierras que no les pertenecían y soportando impuestos asfixiantes a cambio de una protección, en muchas ocasiones, meramente simbólica. Es precisamente esa visión áspera y desmitificadora de la Edad Media la que Sylvain Ferret convierte en el corazón de «Memorias de Gris«, un magnífico álbum publicado en castellano por Yermo Ediciones.
En la región de Gris, desangrada por los impuestos que financian una guerra lejana, el caballero Pierre de la Niebla es devuelto a la vida por Marion, la curandera a la que él abandonó hace muchos años.
Mientras que el bosque se agita y la gente murmura, los antiguos amantes quedan poco a poco atrapados por su pasado y por la violencia de la que llevan toda la vida huyendo.
Tras haber disfrutado de la ciencia ficción de su «Talión«, ambientada en un futuro postapocalíptico pero tremendamente descorazonador, Sylvain Ferret cambia radicalmente de escenario, pero sin abandonar sus grandes inquietudes. En esencia, su visión del mundo y de la humanidad es la misma. La violencia, el peso del pasado, las heridas emocionales y la fragilidad del ser humano vuelven a estar presentes en «Memorias de Gris«, aunque ahora trasladadas a una Europa medieval donde una pizca de fantasía apenas sirve para suavizar una realidad marcada por la pobreza, la superstición y la desesperanza.
La historia de «Memorias de Gris» se desarrolla en la imaginaria región de Gris, un territorio exhausto por unos impuestos que sirven para financiar una guerra lejana y que apenas deja recursos para quienes continúan sobreviviendo entre campos estériles, ganado hambriento y bosques inquietantes. Allí conocemos a Pierre de la Niebla, un caballero que regresa a casa tras siete años en las cruzadas. Moribundo, regresa de la muerte gracias a Marion, la curandera que fue su gran amor de juventud y a la que abandonó años atrás. Ese reencuentro desencadenará la tragedia en sus vidas y en la provincia de Gris, alimentada por los sentimientos, los remordimientos, la culpa y la violencia latente, que resurgen con una intensidad devastadora para llevar a todos los personajes de la función a la perdición.
Aunque el punto de partida pueda parecer el de una aventura clásica, Sylvain Ferret pronto demuestra que sus intenciones son muy diferentes. «Memorias de Gris» comienza de forma deliberadamente enigmática, algo confusa para el lector, que recibe fragmentos del pasado y del presente que, en un primer momento, le generan más preguntas que respuestas. Sin embargo, conforme avanzan las páginas, todas esas piezas van encajando con notable precisión. De hecho la estructura del relato descansa sobre un uso constante de los flashbacks, que sirven para ir revelando poco a poco esos secretos que desencadenarán la tragedia, esos hechos que marcaron la vida de los protagonistas en el pasado y que sirven para explicar cómo esas decisiones ha condicionado su destino.
«Memorias de Gris» también tiene ecos del mito de Robin Hood, como los ladrones que roban a los ricos para ayudar a los más desfavorecidos o como el noble Pierre de la Niebla se une a ellos. No obstante, el autor utiliza esa referencia únicamente como punto de apoyo para desarrollar una historia mucho más oscura, dramática y pesimista. Aquí no hay héroes idealizados como Robin Hood ni sus gestas gloriosas contra el malvado Juan Sin Tierra. Cada acto tiene consecuencias y todos los personajes cargan con heridas que nunca terminaron de cicatrizar. De hecho la misma historia entrelaza la narración con imágenes de mujeres bordando. Son las Moiras, las divinidades encargadas de tejer el destino de los hombres con un hilo invisible.
Uno de los mayores aciertos de «Memorias de Gris« reside en la construcción de sus personajes. Gracias a sus más de doscientas páginas, el autor dispone del tiempo suficiente para desarrollar la personalidad de Marion, Pierre, su fiel compañero Will, el alguacil Randolf D’Artois, el capitán de la guardia Godefroy, Blanche, el joven Jean, la hermana Alice y tantos otros, así como las complejas relaciones que se establecen entre ellos, así como explorar sus contradicciones y mostrarnos cómo la violencia ha moldeado sus vidas desde la infancia. Son individuos profundamente humanos, llenos de defectos, deseos, resentimientos y contradicciones. Algunos mejores que otros, pero todos ellos falibles.
No hay que olvidar el espectacular dibujo de Sylvain Ferret, aunque muy distinto del que descubrimos en «Talión«. Lo que allí era sobrecarga y exceso aquí se convierte en un estilo sobrio, de trazo firme y muy expresivo, capaz de transmitir la suciedad, el barro y la dureza de ese imaginario medievo alejado de cualquier visión idealizada. El color refuerza constantemente esa sensación de decadencia mediante una paleta apagada, de grises y verdes mortecinos, que envuelve la historia en una atmósfera casi malsana. Además, el color facilita seguir los frecuentes saltos temporales sin perder nunca el hilo argumental, pues cada momento tiene su tono.
En definitiva, «Memorias de Gris« es una lectura muy recomendable para quienes buscan una historia adulta ambientada en la Edad Media, alejada de los tópicos habituales del género del BD de fantasía con magia, monstruos y leyendas. Aunque la literatura y los cómics de fantasía pueden hacernos olvidar que, en realidad, la vida en la Edad Media era dura, marcada por una esperanza de vida corta, hambrunas recurrentes, epidemias devastadoras, guerras habituales y una profunda desigualdad social el autor de esta obra, el francés Sylvain Ferret, se encarga de presentarnos una historia tan cruel como verosímil. Por su parte Yermo Ediciones, como siempre, nos lo presenta publicado en un lujoso tomo integral en tapa dura que hace justicia tanto a la calidad artística como a la potencia narrativa, aunque no incluye ningún tipo de material extra.
Memorias de Gris
Guion y dibujo: Sylvain Ferret
Edición original: Memoires de Gris
ISBN: 979-13-88029-68-4
Formato: 21,6×30,0cm. Cartoné. Color
Páginas: 240
Precio: 42,00 euros











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