Como cada año, al cerrar las puertas del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, la organización publica una tradicional nota de prensa donde informa a todo el mundo del éxito del certamen, revela cifras de visitantes, exposiciones, stands y actos, comenta la reacción entusiasta del público con la variada oferta de actividades,… Y, como cada año, nosotros nos congratulamos de ello pero echamos de menos un poco de autocrítica y voluntad de mejora.

image1No sería lógico, por supuesto, que Ficomic se echase piedras sobre su propio tejado y desvele todos los problemas, errores, complicaciones y quejas de los visitantes, de los autores o de los stands de la trigésimoprimera edición del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, pero poner en práctica el ejercicio de ponderar los resultados de forma objetiva no sería mala idea. Hay muchos aciertos, como siempre, pero hay fallos que se han de detectar, reconocer y corregir. Faltan propuestas de mejora, reconocimiento de errores y propósito de enmienda. Nosotros ya hemos comentado algunos.
Sobre las cifras de asistentes, ¿qué podemos decir? El año pasado se contabilizaron a 108.000 personas durante los cuatro días, y este año se habla de 106.000 personas,… aunque nuestra impresión es que las cifras de asistentes han sido mucho menores. Peor aún: nadie ha hablado del descenso de 2.000 visitantes sinó de la consolidación de unas cifras y el cierre, con éxito, de la edición dedicada al Far West.
A continuación, la nota de prensa que ha publicado Ficomic en su página web:

El 31 Salón Internacional del Cómic de Barcelona, organizado por Ficomic, cerró esta tarde sus puertas habiendo recibido 106.000 visitantes. La cifra final supone «la consolidación de una gran asistencia de público que muestra que el cómic interesa a mucha gente», en palabras de Carles Santamaria, director del Salón y de Ficomic. Por otra parte, Santamaria explicó que «la gran variedad en la oferta de exposiciones, talleres, conferencias y otras actividades ha atraído a un público muy diverso».
El western ha sido el motor de esta edición, que contó con la mayor exposición de originales de tebeos dedicados al mundo del Lejano Oeste de Europa. Bajo el título, Por un puñado de cómics, la muestra reunía de 233 originales de los más destacados dibujantes de todo el mundo que se han dedicado al universo del western. Durante los cuatro días del certamen se organizaron diversas mesas redondas y talleres sobre el tema, en las que participaron autores de la talla de los responsables de La juventud de Blueberry, Michel Blanc-Dumont y François Corteggiani, además de dibujantes como Esteve Polls, R.M. Guéra, o Jordi Bernet. Dentro del macro-espacio de la exposición se ubicó el Saloon del Cómic, un espacio multiusos en el que se realizaron presentaciones, clases magistrales y concursos de cosplay. En ese mismo escenario el grupo Bat Audicions amenizó las veladas de los visitantes interpretando temas de películas del Far West. 
Además de homenajear al western, esta edición del Salón celebró el 75 aniversario de Superman con una exposición conmemorativa, así como los 50 años de existencia de La Patrulla-X y Los Vengadores, con la muestra Juntos pero no revueltos. Asimismo, dibujantes de todo el mundo, entre ellos algunos de los invitados al Salón, como Liniers y Guy Delisle, permitieron mostrar sus cuadernos de viaje, que formaron parte de la exposición Cuadernos de viaje. El apartado expositivo lo cerraron una muestra dedicada al centenario de Ambrós, otra a la viñeta satírica (titulada El humor no se recorta) y las centradas en los ganadores de la pasada edición. 
Entre los invitados extranjeros también destacó la presencia de los creadores de Las Tortugas Ninja, Kevin Eastman y Ciro Nieli, el norteamericano dibujante de superhéroes Adam Hughes, el alemán Ralf König, el británico Paul Grist, los estadounidenses Peter Milligan, Yanick Paquette, el argentino Ariel Olivetti y la italiana Lorena Canottiere, el mítico Gilbert Shelton y los franceses Manu Larcenet, Florent Chavouet y Florent Maudoux, entre otros. Todos ellos participaron en numerosos talleres, mesas redondas y encuentros y estamparon dedicatorias a todos sus fans. 
El espacio de videojuegos también figuró entre los más concurridos, gracias a la presentación, vía Microsoft y Xbox 360, de Gears of War: Judgment, el último título de la franquicia, que lleva al jugador a los orígenes de la saga a través de impresionantes cinemáticas, nuevos modos multijugador y una calidad gráfica que supera todo lo que se ha visto hasta ahora en Gears. La presentación con la presencia de Waylon Brinck, su director de arte. Por su parte, Nintendo organizó una nueva edición de su Reto 3DS, a la vez que trajo por primera vez al Salón del Cómic su Nintendo Wii U y permitió a los visitantes probar títulos como Zombi U, Need for Speed Most Wanted, New Super Mario Bros. U, Rayman Legends o Lego Undercover. Además, Wii Street U permitió a los presentes viajar por todo el mundo sin moverse del Salón. 
Purita Campos, la veterana dibujante responsable de Esther y su mundo, fue distinguida con el Gran Premio del Salón, mientras que el último cómic de Miguelanxo Prado, Ardalén, se llevó el galardón a mejor álbum español, y Portugal, de Cyril Pedrosa, al extranjero. El de autor revelación fue para Oriol Hernández, responsable de La piel del oso, y el de mejor fanzine correspondió a Adobo, mientras que el premio del público fue para Sleepers, de Luis NCT.

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