Con «Lucifer: Sangre en las calles» llegamos al final de la etapa de Holly Black y Lee Garbett, una etapa que cierra con buena nota la recuperación de un personaje al que volveremos a ver en acción más pronto que tarde.

Lucifer: Sangre en las calles        
Edición original: Lucifer: Blood in the Streets USA (Lucifer núms. 13-19 USA)
Guión: Holly Black, Richard Kadrey
Dibujo: Ben Templesmith, Lee Garbett, Marco Rudy
Color: Antonio Fabela
Formato: Libro rústica, 168 págs. a color.
15,95€

Se ha enfrentado al mismísimo Dios y ha vivido (y muerto y vuelto a vivir) para contarlo. Ahora, Lucifer Lucero del Alba, el antihéroe más irresistible de toda la creación, ya puede pasar la última página de su pasado y empezar un nuevo capítulo de su legendariamente azarosa vida.

Pero antes de que pueda empezar a reservar plaza en cruceros para jubilados, aún hay un pequeño asunto que requiere de su atención: una entidad todopoderosa ha usurpado el lugar de su difunto Padre en el Cielo y se está preparando para extinguir todo vestigio de libre albedrío en el universo.

El Portador de Luz siempre ha sido de llevar la contraria y no va a cambiar su actitud por nadie ni nada solo porque ocupe el Trono de la Luz. Y aunque el antiguo Señor del Infierno ahora solo gobierna dentro de los límites de su club nocturno, el Ex Lux, aún tiene aliados poderosos y enemigos acérrimos, todos listos para ser manipulados.

Juntos, esta milicia heterogénea está lista para llevar su luz desde las alturas de la Ciudad de Plata hasta las profundidades del Infierno. Ante ellos tendrán a múltiples ejércitos de ángeles, demonios y todos los horrores imaginables que hay entre ambos. ¿Podrá Lucifer sobrevivir a su arremetida y mantener intactos su club, su ciudad y su indomable independencia? ¿O, tras incontables milenios, el Diablo al fin tendrá que pagar sus deudas?

Descúbrelo en Lucifer: Sangre en las calles, la impactante conclusión de la nueva saga del Caído, de la mano del aclamado equipo creativo formado por Richard Kadrey, Lee Garbett, Antonio Fabela, Holly Black, Marco Rudy y Ben Templesmith, que recopila los números 13 a 19 de la icónica serie de Vertigo.

La verdad es que la serie de Lucifer de Mike Carey y Peter Gross me alucinó en su momento y estoy volviendo a disfrutar con la nueva edición de ECC Cómics, pero siempre te queda la espinita clavada del querer saber más, ver a los personajes más allá de dónde se cerró su historia, por eso el Lucifer de Holly Black me convenció, y convence, tanto, porque en tres volúmenes: Cielo frío, Padre Lucifer y Sangre en las calles Black retoma la historia del Lucifer de Mike Carey y Peter Gross y la lleva a una escena que todos imaginamos: el enfrentamiento con Dios.

Por suerte el dios al que Lucifer se ha de enfrentar no es el mismo al que rinden pleitesía tantas religiones sino uno corrompido, enfermo y malvado al que es mucho más sencillo odiar, y por lo tanto pasarnos al bando de Lucifer resulta mucho más sencillo que si hablásemos de un dios bondadoso, algo que a algunos seguramente os hubiese supuesto un problema ético (aunque esta sociedad está fascinada por los seres malvados y atractivos).

Así pues toca cerrar la trama de esta nueva serie dedicada a Lucifer y Holly Black, junto a Richard Kadrey, lo hace con un relato que procura cerrar los cabos sueltos aunque levantando una gran expectación por saber qué vendrá después, y es que la trama se cierra, sí, pero con un gran interrogante que seguramente será explotado más adelante.

Personalmente hubiese preferido que Lucifer hubiese contado con Lee Garbett en todo momento, pero no podemos negarnos de que un autor de la talla de Ben Templesmith se haya dejado caer por la serie para realizar un número especial de Navidad.

La edición de ECC Cómics es una rústica de batalla con la que podemos disfrutar de un Lucifer mucho más interesante que el televisivo.

En definitiva, si la serie de televisión os picó la curiosidad os recomiendo descubrir el verdadero Lucifer, el de Mike Carey y Peter Gross para, a continuación, pasar a descubrir el de Holly Black y Lee Garbett, os garantizo que el viaje merece la pena.