Hace unos días Guillem López, autor de “La Guerra por el Norte“, publicaba un escrito en el que criticaba la política de precios de la tienda online Amazon. Por otro lado Rodolfo Martínez (autor de un porrón de libros y editor de Sportula) publicó otro artículo en el que defendía los precios económicos para los ebooks. ¿Con qué opinión nos quedamos?

 

Libros digitales baratos o caros, ¿qué es mejor para el escritor?Antes de nada os invito a leer el artículo de Guillem López y el de Rodolfo Martínez y por aquello de ponernos en situación (y porque algunos somos un poco “vaguetes”) os adelanto que Guillem defiende que el precio de ochenta céntimos por un libro es una ruina y que, con un modelo así, no merece la pena escribir un libro. Rodolfo, sin embargo, mantiene que los precios económicos son la mejor manera de luchar contra la piratería y una prueba de que la gente está más que dispuesta a pagar lo que consideran un precio justo (curiosamente, en los comentarios Guillem apuesta por, una vez leído el libro, aceptar lo que el lector tenga a bien pagar al autor). En principio ambas posturas parecen algo enfrentadas, pero en realidad tienen muchos puntos en común.

Guillem defiende un precio acorde con el trabajo que, para él, supone un libro. Hay que tener en cuenta que a Guillem le cuesta, aproximadamente, un año escribir un libro y poner su libro a 80 céntimos le resulta ofensivo y una pérdida de tiempo y dinero. Nada que objetar, salvo que si un libro, a 80 céntimos, es comprado por “unas miles de personas”, y teniendo en cuenta que Amazon te da el 30% pues obtienes unas cifras nada despreciables: 24 céntimos por ¿2000 ejemplares? nos daría un total de 480 euros, limpios e ingresados en nuestra cuenta corriente. ¿Es mucho? Pues no, pero si tu libro es bueno y el boca a boca funciona se seguirá vendiendo mientras escribes tu siguiente libro, tendrás un acceso más fácil a las editoriales (las ventas y el éxito en Amazon garantizan una oportunidad ante las editoriales, la calidad de tu libro debería abrirte, o no, las puertas) y, si existe copia en papel de tu libro seguro que unos cuantos lectores se animan a comprar la versión en papel también. Poner ese precio supone una apuesta por los lectores, por el mercado del libro digital y por tu talento. Seguro, no va a compensar un año de trabajo, pero muchos dibujantes de cómic dedican meses a hacer un cómic por el que cobran una miseria porque les sirve de aprendizaje y como carta de presentación. Además, nadie te obliga a poner 80 céntimos como precio de venta, las condiciones con Amazon varían [para precios superiores a 2,99 $ el autor se lleva el 70% y Amazon el 30%, para inferiores es justo al revés], pero si pones un precio ligeramente más elevado seguramente obtendrás más beneficios, aunque si el precio es muy elevado (por encima de los 4 euros) las ventas seguramente se resentirán.

También hay que tener en cuenta la gran extensión de los dos libros que Guillem escribe y a los que un precio como el que él comenta (0,80 céntimos) resulta un pelín manipulador, no creo que haya muchos libros que superen las 300 páginas a menos de un euro, de hecho alguno de los libros más vendidos que se mueven en esos precios son relatos largos, así que Guillem podría fragmentar su libro en 2, 3 e incluso 4 libros para acabar cobrando por ellos lo que considera más justo. Eso sí, si vemos que el precio de La Guerra por el Norte, 512 páginas, en formato digital son 3,95 € y que ha habido días en los que Guillem ha ofrecido GRATIS el libro en Amazon, no podemos pensar que esté demasiado en contra del libro digital. Habrá que ver el precio que pone a Dueños del Destino, aunque con 852 páginas habrá que suponer que rondará los 5/6 €, un precio en la brecha de lo aceptable.

Finalmente, Guillem López considera que el objetivo a cumplir es poder vivir del escribir, una meta loable que está al alcance de pocos escritores españoles, por desgracia. Pero es un objetivo muy digno y al que todos los escritores deberían poder aspirar, aunque hoy por hoy, en España, no hay mercado suficiente como para que muchos autores puedan vivir de ello, hay que crear mercado, y los precios económicos son los que harán hábito en los lectores.

En el otro lado tenemos a Rodolfo Martínez quien no sólo escribe, sino que también se autoedita en papel y en digital, y lo hace con precios muy competitivos y convencido de que hay futuro en el libro digital y que, para ello, se debe apostar por precios bajos y… ¡maldita sea, estoy completamente de acuerdo con él! El lector que no está dispuesto a gastar un euro (y no suele ser la gente joven precisamente, sino los adultos que se compran un ebook para poder “leer gratis”) en un libro digital no lo hará, tenga el precio que tenga, pero los lectores que estamos dispuestos a pagar un precio que consideramos justo lo haremos si el precio es el correcto. Hablo por experiencia, he comprado casi todos los libros de Rodolfo y los únicos que me he leído, hasta el momento, son los que tengo en papel, la saga de Sherlock Holmes. Y he descargado libros sin pagar, y volveré a hacerlo, pero no me siento bien, prefiero pagar un precio “justo” y los 0,99 $ y 2,99 $ entre los que se mueven sus libros (0,85 € y 2,68 €) convencen al público, tanto como para que algunos lectores se animen a comprar la misma edición en papel.

Personalmente, creo que Guillem está mediatizado por el “examen” que todo autor debe pasar ante los distintos editores y por eso no acaba de aceptar el “éxito automático” que ofrece Amazon. Es perfectamente posible que un libro, superventas en Amazon, sea un gran libro que ha sido obviado por un editor y que no sólo sea un éxito por su bajo precio. Pero también tiene su parte de razón al desear poder vivir de su trabajo, eso sería lo ideal, pero ya sabemos cómo está el patio, así que los autores pueden aspirar a conseguir unos ingresos mensuales que sirvan para tapar algún que otro agujero mientras el mercado digital, y la mentalidad de los lectores, evoluciona. Creo que hay futuro para el libro digital, creo que los lectores estamos dispuestos a pagar, pero no cualquier precio. He visto a editoriales que rebajan un 30/40 % sus precios de papel. No es suficiente, y más cuando vemos que sale el libro en bolsillo y es ¡más barato que su edición digital! o ligeramente inferior, un contrasentido que perjudica a la editorial más que la beneficia. Los lectores no somos tontos y nos quedamos con estos detalles. Por ese motivo he comprado los libros de Rodolfo Martínez, porque aunque no los he leído apuesto por la calidad de sus obras y por su precio, por ese motivo compré la versión digital de La Guerra por el Norte (por su buen precio y a pesar de tenerlo ya en papel) y por ese motivo sé qué libros, y qué precios, estoy dispuesto a pagar, y qué precios no.

¿Qué opináis vosotros?