A Fermín, veterano pintor en el ocaso de su carrera, ha empezado a temblarle la mano. Al borde de la ruina, se verá obligado a mudarse al estudio que comparte con su amigo, el exitoso artista Javier en un viejo garaje, al que a los pocos días llegará su hijo Pablo, también pintor, que vuelve de un largo viaje a India y se instalará con él. Sus miradas opuestas ante el arte y la vida no tardarán en causar estragos en su convivencia. Pepa, madre de Pablo y exmujer y galerista de Fermín, aparece con una propuesta para rescatarle: un concurso millonario para versionar El jardín de las delicias de El Bosco. Padre e hijo tendrán que aparcar sus diferencias ante este reto que podría solucionar sus vidas.
«Las delicias del jardín»











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…