Tras la polémica decisión de la Real Academia Española de definir el manga como un “género de cómic japonés, de dibujos sencillos, en el que predominan los argumentos eróticos, violentos y fantásticos“, las críticas razonadas y razonables han obligado al organismo a rectificar. Más vale tarde que nunca.

Es evidente que si los intelectuales y eruditos de la RAE hubiesen consultado a fuentes bien documentadas a la hora de incorporar el término manga al Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), junto a otras 1.696 nuevas palabras, se hubiesen ahorrado muchos problemas, airadas críticas (o juiciosos comentarios desfavorables) como las de Ficomic, Norma Editorial, AEC o la Asociación Española de Amigos del Cómic, entre muchos otros, artículos de periódicos (el duro “La RAE y el manga, entre la ignorancia y el desprecio” de La Vanguardia es u buen ejemplo),… y tampoco hubiesemos tenido que escuchar las contrarréplicas de Arturo Pérez-Reverte (siempre dispuesto a entrar en cualquier discusión con el cuchillo de cortar carne entre los dientes).
Y no puede negarse que la fuente a la que acudieron fuese inadecuada o poco informada, pues recogieron la traducción de un texto sobre el manga que se encuentra en el Oxford Dictionary Online (“a japanese genre of cartoons and comic books, having a science-fiction or fantasy theme and sometimes including violent or sexually explicit material“), pero fueron poco precisos y la traducción está mal hecha.
Así, tras haber definido al manga como “género de cómic japonés, de dibujos sencillos, en el que predominan los argumentos eróticos, violentos y fantásticos” han decidido rectificar y reducir la definición a un sintético “cómic de origen japonés“… Como dice Vic en nuestro Facebook, no se han complicado la vida.
Por si acaso, Ficomic ya ha adelantado que redactará, con la colaboración de reconocidos expertos, una definición algo más descriptiva del término manga para hacérsela llegar a la RAE con la esperanza de que la tomen en consideración para una futura edición del DRAE.