Segundas partes nunca fueron buenas, y quizá por eso Tim Seeley y Scott Godlewski decidieron hacer la secuela de la película «Jóvenes Ocultos» en versión ilustrada.

Jóvenes ocultos
Edición original: The Lost Boys núms. 1 a 6 USA
Fecha de edición: octubre de 2017
Guión: Tim Seeley
Dibujo: Scott Godlewski
Tinta: Scott Godlewski
Color: Trish Mulvihill, Michael Wiggam
Formato: Libro rústica, 144 págs. Color.
13,5€

A la luz del día, Santa Carla es una tranquila localidad californiana. Y al caer la noche también. O lo era hasta que un clan vampírico tomó sus calles con la intención de desencadenar un sangriento apocalipsis. La familia Emerson es el único obstáculo que se interpone en su camino. Y, para quitarlos de en medio, los vampiros han puesto en marcha un plan infalible. O eso creen.

En 1987 se estrenó un hito en el género de horror: la película Jóvenes ocultos, que presentaba a un clan de vampiros veinteañeros, guapos y sexys. Treinta años después, el guionista Tim Seeley (Nightwing, Grayson) y el dibujante Scott Godlewski (Superman) firman una espléndida secuela que nos devuelve a los 80, a Santa Carla, a Michael Emerson, a los hermanos Frog, a la enigmática Star y al siniestro David.

Dentro de esa moda remember que nos azota para bien o para mal, esta vez le ha tocado el turno a una de las más recordadas películas de vampiros de los años 80; Jóvenes ocultos. Para muchos y muchas una porquería de película, para otros tantos una joya y para unos cuantos menos una película de culto. Jóvenes ocultos nos descubre un mundo de adolescentes roqueros y vampiros; chupas de cuero, gafas de sol, rock, colmillos y sangre. Quizá lo único interesante de la película fuese su banda sonora en la que destacaba The Doors y su canción People Are Strange. Pero un cómic nunca podrá reproducir la sensación musical y ya solo por eso la versión ilustrada está llamada al fracaso de ser comparada con su versión cinematográfica.

La acción transcurre, de nuevo, en Santa Clara “capital mundial del crimen” y parece continuar a los pocos días o semanas de los hechos acontecidos en la película. Con los mismos protagonistas; bajo las enseñanzas del abuelo Emerson, los Frog comienzan un severo entrenamiento como cazadores de vampiros, en tanto Sam y Michael tratan de rehacer sus vidas, como si la terrible experiencia que vivieron nunca hubiera pasado. Pero de nuevo, desde el subsuelo de Santa Clara una plaga de vampiros acecha.

La trama no tiene nada de original, por un lado intenta seguir la línea argumental de la película por otra copia ideas de otras sagas como Blade y Underworld, entre otras. El guion de Tim Seeley cojea durante toda la trama y no está a la altura de una buena secuela. Selley ha recuperado todos los personajes recuperables del film de Joel Schumacher, incluso el saxofonista

Una de las cosas que destaca en este cómic son las ilustraciones de Scott Godlewski que le dan un aire ochentero y a veces un poco punk a la historia. Creo que el apartado gráfico está muy bien contextualizado.

El volumen, reeditado por ECC Ediciones, incluye los seis números de The Lost Boys publicados originalmente por Vertigo entre octubre de 2016 y marzo de 2017. El contenido extra lo forman las portadas originales de Tony Harris y Joëlle Jones y un artículo de Jorge García.

En definitiva, Jóvenes Ocultos es un cómic enfocado directamente para aquellos que disfrutamos con el clásico ochentero del mismo título.