Hace dos días fallecía Josep Mª Berenguer, editor de “La Cúpula” y fundador de la revista “El Víbora”, una desaparición de la que la mayoría de páginas del mundillo se han hecho eco en mayor o menor medida. Y ayer Ficomic se vestía de gala para hacer la presentación oficial del Salón del Còmic de Barcelona. El mismo día del funeral. Lamentable coincidencia.

Al editor Joan Navarro Badia, íntimo amigo del fallecido, le ha sentado terriblemente mal la coincidencia, más aún cuando los máximos responsables de Ficomic optaron por no acercarse al funeral de Josep Mª y cumplir con sus obligaciones profesionales. Una elección que puede considerarse desafortunada, pues rendir el merecido homenaje a una de las personas más importantes del medio en los últimos treinta años no debe quedar por detrás de un acto protocolario y fácilmente modificable de un certamen que, a una semana de su inauguración, ha vuelto a resbalar.
Por la relevancia, y la dureza, de sus palabras reproducimos el texto que ha publicado Joan Navarro en su blog Viñetas dedicado a un certamen que él mismo dirigió durante varios años y a sus actuales responsables:

Hoy hemos vivido algo inolvidable, en la  emotiva y sincera despedida a Josep Mª Berenguer. Espero que disculpen ustedes, mi ortopedia narrativa, ya que lo he vivido muy intensamente. Con tanta emoción como dolor.
No recuerdo haber llorado tanto en mi vida.
Siempre he sido frío. Y siempre había sabido contener mis emociones.
Hasta ahora.
No acabo de entender muy bien porqué he llorado mucho más la muerte de Berenguer que la de mi madre, por ejemplo. Dá igual el porqué. Ha sido así. Y hoy, la ceremonia, ha sido una auténtica putada. Porque ha sido tan natural, sincera y respetuosa con Berenguer que me mataba con cada intervención…
En primer lugar me ha encantado que estuviéramos ahí los colegas de Josep Mª: empezando por Rafael Martínez y Óscar Valiente de Norma, José Luis Córdoba y Alejandro M. Viturtia de Panini o Antonio Martín, y yo mismo.
Libreros como Ferrán Velasco y Albert Mestres.
Sus distribuidores, Jordi y Alberto.
Autores tan emblemáticos de La Cúpula como Max, Gallardo o Martí.
Y Monteys, Montana, Boldú, Borrayo, Baxter, Migoya, Félix Sabaté, Segimón Borràs, Ana Forcada, Rosa Martí, Victoria Bermejo, Niki, Borja Crespo, Alejandro Casasola y…
y entonces es cuando me doy cuenta que no ha venido Carles Santamaría.
Ni Pilar
O sea Ficomic no estaba
Por supuesto que tampoco estaba Ferràn Mascarell. Nuestro trilero habitual. Que no acudiendo hoy me ha confirmado que le importamos una mierda. Y que no habrá nunca Museo del Tebeo.
Pero lo de Ficomic no lo puedo entender.
No me entra en la cabeza
Aunque viendo la nota que la web de Ficomic dá sobre Berenguer, ya se puede imaginar uno de qué va el tema.
En el texto no hay el menor cariño. Ni respeto.
Es patéticamente llano.
Es como Ficomic.
No hay pasión, sentimientos, ni la mínima erudicción exigible a una instItución que desgraciadamente nos representa a todos.
Y no ha venido nadie de Ficomic, porque resulta que hoy se presentaba a la prensa el próximo Salón.
Esas presentaciones que inventé yo mismo hace veinte años. Pero que entonces trataban, por lo menos, de aportar teología y geometría.
Y que ahora son basura, presuntamente mediática…
Presentaciones de un Salón del Comic sin nadie del comic.
Que hagan lo que quieran.
Yo solo trato de alejarme, todo lo que pueda, respetuosamente, ya que es la única institución que tenemos.
Pero hoy han cruzado la línea que jamás deberían haber cruzado.
Si a Ficomic le quedara un mínimo de decencia, hoy habrían anulado la presentación y habrían estado representando dignamente a nuestra profesión y rindiendo un ineludible homenaje a alguien que luchó y logró crear una institución de la que ahora viven.