ECC Ediciones me ha permitido expandir mi relación con James Bond más allá de las películas. La publicación de las novelas originales de Ian Fleming ha sido la oportunidad ideal para descubrir los orígenes literarios del personaje y comparar, por ejemplo, el “James Bond: Goldfinger” de Guy Hamilton con Sean Connery como el agente secreto británico al servicio de Su Majestad con la novela original de Ian Fleming.

El agente 007 recibe del MI6 la misión de investigar a un peligroso contrabandista de oro, Auric Goldfinger, sospechoso de pertenecer a la agencia de espionaje soviética. Una dorada misión a la altura de Bond… James Bond.

James Bond, con nombre código 007 y con licencia para matar, es un agente secreto británico creado por el novelista inglés Ian Fleming (1908-1964) en el año 1953, con una primera aparición en la novela “Casino Royale“, que saltó a las pantallas de cine en 1962 con “Agente 007 contra el Dr. No“. Cincuenta y cinco años después de esa primera película, los cines de todo el mundo han proyectado un total de veintisiete aventuras cinematográficas del agente secreto británico al servicio de Su Majestad, veinticuatro ‘oficiales’ (producidas por EON Productions y con seis actores diferentes) y tres no oficiales.
Aunque inicialmente se hizo famoso a través de las novelas de Ian Fleming, es evidente que James Bond es más conocido por sus apariciones cinematográficas, luciendo los rostros de Barry Nelson (en una única ocasión, para “Casino Royale” en 1954), Sean Connery, David Niven (también en una única ocasión, y también para “Casino Royale” en 1967), George Lazenby, Roger Moore, Timothy Dalton, Pierce Brosnan y, el último de la lista hasta ahora, Daniel Craig, en un total de veintisiete películas y más de cinco décadas del mejor cine de acción.

Más allá de la calidad cinematográfica de sus películas, discutible en algunos casos y para algunos críticos cinematográficos, James Bond ha sido y será siempre un icono. El personaje consiguió superar con éxito el fin de la Guerra Fría a finales de los años ochenta y evolucionar, dejando atrás un pasado repleto de tensión entre norteamericanos y soviéticos que, por fortuna, nunca volverá. Incluso su masculinidad de patrones anticuados no se resintió ni un ápice cuando una M femenina se convirtió en su superior y sus gustos, caros y sofisticados, no se han reducido con los nuevos tiempos.
Sus aventuras más recientes, una vez derrotados los malvados comunistas que querían someter al mundo, le han hecho recorrer todos los rincones del planeta y enfrentarse a magnates de los medios de comunicación como Elliot Carver en “El mañana nunca muere”, nostálgicos de la Rúsia comunista como el coronel Ourumov de “Goldeneye”, tecnoterroristas como Henry Gupta en “El mañana nunca muere”, un ex-agente de la KGB que se convirtió en terrorista como Viktor Zokas ‘Renard’ de “El mundo nunca es suficiente”, un militar corrupto como que quería derrocar al gobierno de Bolivia como el General Medrano de “Quantum of Solace”, el terrorista norcoreano Zao de “Muere otro día”, el ciberterrorista Raoul Silva de “Skyfall”, narcotraficantes como Franz Sánchez en “Licencia para matar”, asesinos como el Mr. Hinx de “Spectre”, magnates de negocios y traficantes de diamantes como Sir Gustav Graves de “Muere otro día” o miembros de organizaciones terroristas como Dominic Greene en “Quantum of Solace”. Su pistola semiautomática Walther PPK, modelo estandar de calibre 7.65, (que Daniel Craig sustituyó por una contundente Walther P99 de 9 milímetros Parabellum) nunca ha fallado cuando ha tocado darles su merecido a estos villanos del nuevo siglo.

Desde el año 2015, y por primera vez, gracias a ECC Ediciones los lectores españoles tenemos a nuestro alcance una edición completa de las novelas originales protagonizadas por el icónico personaje creado por Ian Fleming. Máximo exponente de un género revitalizado que parecía caduco, en declive y destinado al retiro por momentos, el agente 007 es el espía por antonomasia y un icono del cine y de la literatura aunque sus novelas, inexplicablemente, han resultado durante mucho tiempo imposibles de encontrar en castellano. Pero la línea de literatura Álter Ego de ECC Ediciones está recuperando las catorce novelas escritas por Fleming, empezando por “Casino Royale” y siguiendo con “Vive y deja morir”, “Moonraker”, “Diamantes para la eternidad”, “Desde Rusia con amor”, “Goldfinger” a la que dedicamos la reseña, “Solo para tus ojos”, “El espía que me amó”, “Al servicio secreto de su majestad”, “Solo se vive dos veces”, “Dr. No”, “Operación Trueno”, “El hombre de la pistola de oro” y “Octopussy”. La oportunidad perfecta para adentrarse en este fascinante imaginario y revisitar las aventuras originales que convirtieron a James Bond en todo un mito.

Y es que no hay que olvidar que el origen de James Bond es literario. Su creador, Ian Fleming, escribió doce novelas y nueve cuentos protagonizados por el agente del Servicio Secreto de Su Majestad (quizás menos, pues existe la discusión sobre la última de ellas, “El hombre de la pistola de oro”, pues murió mientras la escribía). Desde la muerte de Fleming en 1964, en Canterbury a la edad de 56 años (una botella de ginebra y 70 cigarrillos diarios no auguraban nada bueno para la salud del novelista), ha habido otros escritores autorizados para crear nuevo material sobre James Bond como John Gardner, Raymond Benson, Kingsley Amis, Sebastian Faulks, Jeffery Deaver, William Boyd, Samantha Weinberg (bajo el seudónimo de Kate Westbrook publicó “Los Diarios de Moneypenny”), Anthony Horowitz o Charlie Higson (autor de una serie de novelas sobre la juventud de James Bond) pero, claro, no hay nada como el sabor original.

En “James Bond: Goldfinger“, una novela estructurada en tres partes (“Casualidad”, “Coincidencia” y “Acción enemiga”), la misión del agente secreto británico le enfrentará con un peligroso contrabandista de oro, Auric Goldfinger, sospechoso de pertenecer a la agencia de espionaje soviética SMERSH, donde ejerce de tesorero y financia las actividades de esta en Occidente. Bond descubre que los planes del millonario Goldfinger, un codicioso expatriado letón nacionalizado británico, van mucho más allá de una operación de contrabando: ha puesto en marcha la “Operación Grand Slam” para robar las reservas de oro de los Estados Unidos depositadas en Fort Knox. El plan consiste en contaminar el suministro de agua en Fort Knox usando un gas nervioso, acceder a la bóveda impenetrable del depósito con un misil y robar los lingotes de oro con la ayuda de organizaciones criminales como la Mafia. Una vez consumado el robo, Goldfinger y su fiel criado Oddjob, un despiadado coreano mudo y muy fuerte, huirán a la Unión Soviética con la fortuna sustraída.
Pero, como no podía ser de otra manera, James Bond resultará un hueso demasiado duro de roer para Goldfinger y sus secuaces y, además, el agente 007 no deberá enfrentarse a los villanos solo, pues estará acompañado de aliados como Felix Leiter de la CIA o de la hermosa Pussy Galore, líder de una banda de gángsters.
La historia cuenta que el mismo Fleming visitó el set de rodaje de “Goldfinger” y que aportó algunos consejos y recomendaciones al director, pero murió en 1964, antes de que la película estuviese terminada y no pudo verla acabada. Entre otros cambios, la adaptación cinematográfica de la novela guionizada por Richard Maibaum y Paul Dehn alteró los detalles del plan de Goldfinger, y en lugar de organizar un robo se explica que la intención del villano es inutilizar el oro del depósito contaminándolo con radiación, colapsando la economía, haciendo subir el precio del oro, arruinando a los EE.UU. y enriqueciendo al millonario Goldfinger.

El agente doble cero nació en un mundo dividido. Cuando el control del poder se discutía entre dos superpotencias. Las dos entregadas, por encima de todo, a amenazarse mutuamente. “James Bond: Goldfinger” forma parte de esa época oscura y tensa, y la lectura de las novelas de Ian Fleming, como podría suceder con las de Tom Clancy, Frederick Forsyth o John le Carré, son productos con sabor a clásicos añejos y nostálgicos de una época, afortunadamente, pasada y caada vez más lejana.
Puestos a contar más curiosidades sobre esta obra, dice la leyenda que Fleming escogió el nombre del villano en recuerdo del arquitecto húngaro Ernő Goldfinger, quien había construido su casa en Hampstead y que amenazó a Fleming con llevarlo a los tribunales, aunque la revista “Forbes” y “The New York Times” aseguraban en sendos artículos que el personaje de Goldfinger se basó en el magnate de la minería de oro Charles W. Engelhard, Jr. Sea como sea, ni el arquitecto ni el magnate del oro han pasado a formar parte de la cultura popular como el villano Auric Goldfinger, interpretado en la película por el actor alemán Gert Fröbe a quién el American Film Institute declaró uno de los cincuenta mejores villanos del cine.

Es extraño, pero las novelas originales de Ian Fleming en castellano han resultado muy difíciles de encontrar en el nuestro país durante mucho tiempo. Se tradujeron en España en los años sesenta, en versiones poco cuidadas y censuradas de sus explícitas escenas eróticas, y desde las ediciones de bolsillo de Punto de Lectura de hace más de diez años que solamente se pueden encontrar en librerías de segunda mano, pero ECC Ediciones lo ha rescatado del olvido y nos ofrece una nueva edición completa de los catorce títulos que componen toda la producción de Bond salida de la pluma de su creador literario, con nuevas y muy cuidadas traducciones (de Sara Bueno en esta ocasión), que nos permite comparar las versiones literarias con las cinematográficas, y disfrutar de una novela clásica de espías, del agente más eficaz, y mortal, de Su Majestad. Sí, aquel tipo duro que suele vestir con un esmoquin impecable, no pierde la compostura ante los enemigos más fieros, ni la templanza ante las mujeres más seductoras, y vive aventuras repletas de acción a raudales, espionaje, erotismo y género negro.
Bond, James Bond. Un icono del séptimo arte. ¿Alguien recuerda que tras el personaje se encontraba una serie de novelas y tras estas su creador, un escritor llamado Ian Fleming? Pues no dejéis pasar la oportunidad de descubrir “James Bond: Goldfinger“.

¿Y queréis un consejo? Tras finalizar la lectura de la novela, haced un visionado de la película de Guy Hamilton.

James Bond: Goldfinger.
Autor: Ian Fleming
Fecha de publicación: Junio de 2016
ISBN: 978-84-16746-41-5
Formato: Rústica
Páginas: 160
Precio: 19,50 euros