Tras los sucesos narrados en el espectacular volumen anterior, “Guerra Viltrumita“, Mark Grayson (Invencible) regresa a la Tierra para afrontar lo sucedido durante su ausencia y la llegada de sus peores enemigos a su planeta natal.

"Invencible 17: Ser inteligente" (Robert Kirkman y Ryan Ottley, Aleta Ediciones)Invencible Nº 17: Ser inteligente
Edición original: Invencible Nº 79 al 84 USA
Guión: Robert Kirkman
Dibujo: Ryan Ottley
Tinta: Ryan Ottley
Color: Bill Crabtree, FCO Plascencia
Formato: Libro rústica, 144 págs. color.
15,95€

Después de la gran Guerra Viltrumita que pudimos leer en el tomo anterior, Robert Kirkman y Ryan Ottley siguen demostrando que se puede hacer otro tipo de cómic de superhéroes, dentro de los cánones del género pero dándole unja vuelta de tuerca tras otra.
Mark Grayson, Invencible, se encuentra en una terrible disyuntiva: ¿pelear es siempre la mejor solución a las amenazas mundiales, o hay un modo mejor?
Continúa la mejor serie de superhéroes del universo, en un tomo que recopila los números 79 al 84 de Invencible, más los habituales extras en forma de bocetos o comentarios de los autores.

Enviar a tu héroe a luchar durante meses en una guerra interplanetaria en la que uno de tus enemigos atraviesa tu pecho de lado a lado tiene que dejar secuelas, tiene que afectarte, y sobre todo si tenemos en cuenta cómo acaba Guerra Viltrumita, y es que Mark se tiene que tragar una píldora muy amarga y aunque ahora esté de nuevo junto a sus seres queridos las cosas han cambiado durante su ausencia y no sólo Eve tiene que descubrirle un terrible secreto, sino que sus propios puntos de vista sobre lo correcto y lo erróneo han sufrido un cambio, cambio que se analizará más intensamente dentro de unos números USA pero que aquí nos dejan a un Invencible que se rebela contra el status quo y que, una vez más, demuestra que se puede romper con el cliché del héroe inmaculado. Sí, estos son unos números de transición tras los números del volumen anterior, indudablemente, pero Robert Kirkman sabe cómo jugar a esto y mientras deja que los lectores cojamos aire va preparando la trama para que, una vez más, nos sorprenda lo que vendrá (y cuidadito porque en los próximos números vienen varias sorpresas muy interesantes). Creedme, ni Mark, ni nosotros, estamos preparados para los siguientes acontecimientos, sobre todo porque la sádica cabeza de Kirkman no deja de maquinar sorpresas, desagradables y tremendamente interesantes.

 

Puede parecer que Invencible funciona a base de números redondos, que Kirkman reserva sus tramas para que los números “especiales” (25, 50, 75, etc) sean los más interesantes. No es cierto, sí que se aprovecha de esos números para llamar la atención de los lectores (sería tonto de no hacerlo), pero desarrolla las tramas a lo largo de todos y cada uno de los números, no hay desperdicio y hay que tener muy en cuenta las pistas que deja caer aquí y allá y que acabarán por afectar a Mark y su familia en uno u otro momento. Si no me creéis os invito a releer vuestros tomos y veréis como tengo razón, parte, sino toda 😉

En cuanto a Ryan Ottley, me gusta mucho su estilo, es fresco, gore, brillante (y también sucio y sangriento), se esfuerza por mejorar como narrador y sus personajes tienen, con perdón, personalidad. Los reconoces de un simple vistazo, lo que no deja de ser una novedad en el mundo del cómic, donde sólo suele importar lo “chulos” que sean tus dibujos. Es de agradecer que alguien como Ottley, que podría estar trabajando en cualquiera de las Dos Grandes, continúe apostando por una serie como Invencible, en Image Comics.

Respecto a la edición de Aleta/Dolmen poco hay que decir que no hayamos dicho ya, salvo que nos come la impaciencia por poder recortar distancia con los USA.

En definitiva, sigo disfrutando con Invencible, casi como el primer día, y a pesar de que sigo la edición USA (por puro frikismo), esta edición y la Ultimate Collection… no me canso, ¡¡quiero más!!