Aunque no es santa de nuestra devoción, por ser suaves, la escritora Lucía Etxeberría ha tenido una idea excelente que se ha extendido como una mancha de aceite: en un reciente artículo de “La Vanguardia” propuso la concesión del premio Príncipe de Asturias para Francisco Ibáñez, el creador de los populares Mortadelo y Filemón, el miope Rompetechos o el Botones Sacarino.