Con «Hombre Lobo #4» finaliza la colección del licántropo más famoso de Marvel Comics dentro de la línea Red Band, con un número que se completa con dos historias inéditas en nuestro país, una de ellos escrito por el compositor y cineasta Michael Giacchiono.
Hombre Lobo #4Último número. Una locura arrastra a los hombres lobo del Universo Marvel a luchar entre ellos, con personas inocentes sufriendo las consecuencias. Aquí empieza el camino hacia el siguiente gran evento terrorífico de Marvel. Además, recuperamos el especial que unió los destinos de Jack Russell y Elsa Bloodstone, inédito hasta ahora en España.

Finiquitado. «Hombre Lobo #4» cierra una colección que milagrosamente ha sido publicada en nuestro país. ¿Por el tirón Red Band? ¿Porque estaba relacionada con «Blood Hunt«? A saber. Antes de entrar en materia, vale la pena recordar —brevemente, que no quiero aburrir a nadie— cómo hemos llegado hasta aquí. La colección ha ido construyendo, número a número, un rincón propio dentro del Marvel más gamberro y monstruoso: el primer tomo reintroducía la figura de Jack Russell en clave más visceral, más cercana al terror pulp que Marvel Comics lleva años tonteando con recuperar; el segundo mostraba conflictos más densos y una mitología lobuna más definida; y el tercero seguía expandiendo este pequeño «rincón rojo» con más criaturas, más violencia sin filtros y un tono de serie B orgullosamente desacomplejado. Es decir: una escalada continua hacia algo grande, sangriento y un poco caótico… exactamente lo que promete este cuarto tomo.

Y aquí, en este volumen, Marvel Comics pisa el acelerador y al mismo tiempo deja que el coche derrape un poco más de lo normal. Los hombres lobo del Universo Marvel están nerviosos, rabiosos y con ganas de morderse entre ellos, algo así como una cena de Navidad familiar pero con garras. El caos es divertido, la acción funciona y el tono está fuera de toda duda… pero también es cierto que la ejecución visual juega un poco en contra. La crítica que aparece repetida una y otra vez —y que aquí vuelve a hacer acto de presencia— es que el arte tiene un aire demasiado «luminoso» para una colección que quiere ser agresiva, oscura, húmeda y con olor a sangre y tierra mojada. Red Band mis narices. Falta suciedad, falta textura, falta mala leche gráfica.

Tanto el número 9 como el 10 es lo que podríamos llamar «correcto con chispazos». La aparición del Emperador Muerte, Hechicero Supremo, aporta un peso específico que ayuda a encajar el rompecabezas, especialmente cuando entra en juego Lilith, y funciona como un recordatorio de que Marvel sabe usar a sus pesos pesados cuando quiere subir el nivel de intensidad. Pero también es cierto que la historia mete tantos personajes en tan pocas páginas que a veces parece un tráiler más que un capítulo completo. Se intuye que el plan general es preparar el camino para un gran arco anual centrado en los hombres lobo, y este número cumple esa función… aunque lo haga más como introducción que como plato principal. la aparición de Lissa Russel, hermana del protagonista y portadora de un demonio, promete más aventuras.

El tomo continúa con un par de especiales, uno anterior al Red Band y otro posterior, que ven la luz por primera vez en nuestro país gracias al espacio que queda libre aquí. «Luna llena sangrienta» (2023) parte de una premisa potente —un Jack Russell acechado por una voz que no debería existir—, pero el misterio dura menos de lo deseable y la resolución se siente atropellada. Guioniza Michael Giacchino, director y compositor. En su haber, el especial televisivo, «Werewolf by Night» lo convierte en el candidato perfecto para escribir esta historia, que dibuja con rasmia David Messina.

«A Howling Nightmare» («Una pesadilla aulladora») intenta recuperar esa línea más íntima, reuniendo a Jack y Lissa con Jake Gomez en un escenario que debería ser idílico pero, claro, acaba torcido bajo la maldición lunar de Pesadilla. La historia no está mal, pero se queda tan corta que más que un relato completo parece un prólogo a algo mayor que nunca llega. Jason Loo se encarga tanto de escribir como de dibujar, que no lo hace nada mal.

El más llamativo del tomo, sin embargo, es el one-shot «Werewolf by Night #1«, que funciona casi como un ejercicio estético y rítmico. La alternancia entre el blanco y negro de Jack y el color de Elsa Bloodstone es un juguete visual que le da al número una identidad propia. Es de lejos la parte del tomo con más personalidad, más coherencia interna y más química entre personajes. Fran Galán entiende que el horror también puede ser bello, incómodo, tenso desde lo visual, y la historia de Derek Landy aprovecha esa mezcla para hablar de relaciones pendientes, viejas heridas y una aventura sobrenatural muy bien pensada. Muy chula, la verdad. El Spot On y algunas portadas variantes completan este tomo de tapa blanda con lomo, en formato económico.

«Hombre Lobo #4» es, en resumen, un cómic lleno de ambición, buenas ideas, energía y ganas de morder… pero también con irregularidades claras, especialmente en el apartado visual y en la falta de espacio para que algunas historias respiren. Es entretenido, ligeramente sangriento cuando toca y con algún momento bueno, pero también deja la sensación de que Marvel Comics sigue sin decidirse por completo sobre qué quiere hacer con su línea de horror. Aun así, si has llegado hasta aquí, este tomo tiene suficientes destellos como para seguir esperando la gran historia lobuna que promete estar a la vuelta de la esquina.

Hombre Lobo #4
Autores: Derek Landy, Jason Loo, Michael Giacchino, Fran Galán, Sergio Dávila, David Messina
Fecha de publicación: Octubre de 2025
Edición original: Werewolf by Night: Red Band 9 y 10, Werewolf by Night: Blood Moon Rise y Werewolf by Night One-Shot.
ISSN: 977293899200900004
Formato: 17x26cm. Comic-Book con lomo
Páginas: 112
Precio: 11,00 euros