El 6 de diciembre de 2017, el canal SY FY estrena el primer episodio de “Happy! Basado en el cómic homónimo que Grant Morrison y Darick Robertson realizaron para Image. Es buen momento para reseñar el tomo en tapa dura que contenía toda la obra que Panini publicó hace ya un par de años.

Happy!
Edición original: Happy HC USA
Guión: Grant Morrison
Dibujo: Darick Robertson
Tinta: Darick Robertson
Color: A color
Formato: Libro cartoné, 136 págs. a color.
Precio: 16 €

Llega la nueva locura de Grant Morrison (New X-Men) y Darick Robertson (The Boys). Te presentamos a Nick Sax, un expolicía corrupto y drogadicto que ahora ha cambiado de bando: es asesino a sueldo en un mundo a la deriva, dominado por el asesinato aleatorio, el sexo sin alma, la enfermedad y la traición. Después de que un encargo no salga como preveía, con una bala en el costado, la policía y la mafia tras sus pasos y un monstruoso asesino de niños vestido de Papá Noel en las calles, Nick y su mundo cambiarán para siempre en esta navidad. Y todo a causa de un caballo diminuto, azul, parlanchín y volador que se llama Happy. Y no, no es una metáfora de nada.

Visto el tráiler de la serie, apetece ver al menos el primer capítulo, pues se ha mantenido fiel a la estética del cómic. El caballito azul está perfectamente trasladado a la pantalla y los actores son vivos retratos de lo que nos ofreció el papel. Por lo visto, sangre y mala leche no le va a faltar, aunque quizás hayan suavizado algunos aspectos, como puede ser el de la pornografía infantil. Todos son hipótesis, pero las ganas por acercarse a la serie no me las quita nadie.

La obra de Grant Morrison es muy dispar, pero si algo le caracteriza es la locura y cierta complejidad que impregna a sus trabajos. En Happy! es todo lo contrario. La narración es lineal y de fácil lectura. Nick Sax, exdetective, ahora es un experto asesino, que debe cumplir un trabajo encargado por un oscuro capo de la mafia. Cumplirá el encargo de dar matarile a dos hampones de medio pelo, pero resultará herido, y en su intento de reanimación en una ambulancia, aparecerá ante sus ojos un pequeño asno con un cuerno en la frente, de color azulado y con alas, que le pedirá ayuda para… Bueno, tampoco es cuestión de estropear la lectura contando toda la historia. Es mejor acercarse a este tipo de obras sin conocer el desarrollo y el desenlace.

Grant Morrison hila una historia que empieza con cierta normalidad, y al poco va cogiendo fuerza y mejorando hasta su conclusión, en solo 4 números. Para mí, el número 2 es el que más me divirtió, usando un clásico del cine negro, como es el juego de póker en un espacio cerrado con una galería de tipos de lo más variopinta. Una escena que me recordó a la de Sicarivs: la noche y el silencio (2015), película española que recomiendo a los amantes del cine negro. Claro, que Morrison añade un elemento fantástico, y lo hace de manera fantástica, sin que su aparición nos saque de la lectura.

Un recorrido por un submundo de violencia que dibuja Darick Robertson magsitralmente. El dibujante de The Boys ha demostrado su talento para la recreación de atmósferas y ambientes sórdidos. En el trabajo que nos ocupa ha mimado cada viñeta y cada personaje, con un entintado propio meticuloso. Una elección perfecta de Morrison.

Image, editorial que edita lo más interesante del mercado USA, arrebató a Vertigo/DC la publicación de Happy!, tal como nos cuenta Íñigo de Prada en su prólogo, por cierta reticencia de la Editorial de Superman de arriesgarse con temas con los que no está muy a gusto, en este caso el de la pornografía infantil, para más inri con tema navideño y colocando a Santa Claus en la peor tesitura que se recuerda, mucho más radical que la visión de Bad Santa (2003), por poner un ejemplo, ya que no hay más redención para él que la que le ofrece Nick Sax.

La edición de Panini es impecable, incluyendo aparte de los cuatro cómics, las portadas, bocetos del dibujante y proceso de un par de páginas, desde el guión hasta el acabado final.

Una obra que gustará a fans y detractores de Morrison por igual. Una gamberrada divertida pero lo suficientemente importante para que SY FI haya apostado por ella.