Trabajar con topicos y estereotipos, con modelos prefabricados y patrones narrativos, puede salir bien y «Ellana» de Lylian y Martín es un buen ejemplo. Todo está inventado, dicen, y la originalidad muchas veces se limita a poner una capa de pintura nueva sobre la fachada del viejo edificio, pero un aroma familiar no tiene porqué ser un aspecto negativo.

¿Quién es Ellana? Todas las preguntas tienen dos respuestas: la del sabio y la del poeta. El sabio nos dice que Ellana es una niña huérfana, testigo de la muerte de sus padres, adoptada por el pueblo de los Pequeños del bosque. El poeta nos cuenta que Ellana es la Elegida, una mujer destinada a cambiar para siempre el mundo gracias a su fuerza de voluntad.

«Ellana 1: Infancia» de Christophe Lylian y Montse Martín es la precuela de un clásico de las novelas de fantasía, la trilogía de novelas «La Quête d’Ewilan» del escritor francés Pierre Bottero («Ewilan», «Ewilan: Las fronteras de hielo» y «Ewilan: La isla del destino»), adaptada al cómic en el año 2013 por la editorial francesa Glénat y que Yermo Ediciones publica en castellano, empezando por la precuela. Dado que Ellana es uno de los personajes con más interés de la trilogía de novelas original de Bottero, y de la adaptación a las viñetas de Christophe Lylian y Laurence Baldetti, el gumás carismáticos y destacados de la saga principal. Así, en abril Yermo Ediciones ha publicado esta precuela y, a finales de año, le tocará el turno a la saga original.

La historia de Ellana ya nos la han contado. Ya la conocemos, aunque estemos abriendo las portadas del cómic por primera vez. Es la historia de una huérfana cuyos padres murieron de forma violenta justo después de ponerla a salvo, criada por seres mágicos (como en la maravillosa película de Jim Henson «Cristal Oscuro«, o por los animales de la jungla de «El libro de la selva» de Rudyard Kipling, o los monos de «Tarzán» de Edgar Rice Burroughs, o los lobos de «La princesa Mononoke» de Hayao Miyazaki o por unos parientes ‘muggles’ despreciables de la saga de «Harry Potter» escrita por J.K. Rowling,… y tantas otras) que siente la llamada de sus orígenes, de su herencia, de su pasado, y sale en su busca sin olvidar jamás a su familia adoptiva. Vivirá muchas aventuras, incluyendo el encuentro con una banda de ladrones en una ciudad sin ley formada por niños huérfanos, como en el clásico «Oliver Twist» de Charles Dickens, correrá por tejados y azoteas, como el «Aladdin» de Disney, y seguirá las diferentes pistas que la puedan acercar hasta sus raíces y su nombre verdadero. Sí, un patrón narrativo que ni es original ni es sorprendente, que bebe del «Hero’s Journey» de Joseh Campbell, aderezado con elementos sin color de tan usados y gastados, pero que es efectivo.

La historia empieza con una irresponsable caravana de colonos que se adentra en tierras salvajes y sin ley, y con una inocente niña de cinco años, la única superviviente del brutal ataque de las criaturas conocidas como Raïs, que es adoptada por una comunidad de pequeños seres bondadosos, unos duendecillos que le conceden el nombre de Ipiutiminelle.
La pequeña Ipiu crece junto a los Pequeños del bosque, alejada de los humanos, pero, al cumplir los trece años, empieza a sentir la llamada de sus orígenes. La Ipiu adolescente empieza a hacerse preguntas sobre su origen, sobre la raza de los hombres, y quiere descubrir su pasado. El destino la lleva a Al-Far, una de las ciudades más peligrosas de su mundo, donde entablará relación con un grupo de niños callejeros que la bautizan como Ellana, un nombre prestado que Ipiu asumirá con orgullo y alegría. Allí se establecerá un tiempo, descubrirá olores, colores y sensaciones que hasta entonces no había conocido, y volverá a ser feliz como lo fuera junto a los Pequeños, junto a Ouk y Pil, pero la llamada de su pasado volverá a acecharla. «Una bruma que viene en oleadas y me arrastra con ella sin que pueda resistirme«.

El dibujo de nuestra Montse Martín («Talismán», «Curiosity Shop») es fantástico, tal y como nos tiene acostumbrados a quienes ya disfrutamos de su arte en sus trabajos precedentes, y no desluce un ápice la historia que le propone el guionista francés Christophe Lylian, y se apoya con solidez en la sobriedad del color de Loïc Chevallier. La madrileña, puro talento y formación autodidacta, tiene un estilo sobrio y poco recargado, con fondos esbozados y una composición de páginas clásica, estática, poco arriesgada, pero eso son aspectos menores que estamos convencidos que irá mejorando con el tiempo.

En conclusión, estamos ante un cómic de fantasía más que correcto, con una protagonista con carisma. Dicho esto, una recomendación que es, a la vez, una reflexión: «Ellana» sería un buen ejemplo de los «cómics para chicas«.

¡Ojo! No defiendo la etiqueta, que encierra y crea prejuicios, ni creo que debamos permitir que las autoras y las lectoras sean relegadas a proyectos de «cómics para chicas«. Al identificar el cómic tradicional a personajes masculinos, porque es lo predominante y lo habitual, a lo que estamos acostumbrados y lo que siempre hemos leído, cuando se crea un cómic con un personaje femenino y creado desde la óptica de una mujer, se identifica como «cómics para chicas«, y así seguimos perpetuando la etiqueta.

En pleno siglo XXI es un error inmenso hacer productos culturales dirigidos a uno u otro género, pero es una realidad que, en el mundo del cómic, todavía se percibe una gran tendencia sexista hacia la utilización de la imagen de las mujeres como objetos, y que la mayoría de obras se construye sobre la aceptación mayoritaria de estas propuestas sexistas. No hay protagonistas femeninas fuertes, complejas, carismáticas, creibles y realistas. La mayoría de personajes femeninos en el cómic son meros objetos decorativos, con muchas curvas y poco carácter, princesas de Disney indefensas y dispuestas a caer rendidas en los brazos del príncipe que las rescate. Falsos clichés.

Y la «Ellana» de Christophe Lylian y Montse Martín nos presenta a un personaje principal femenino que no es ni menos complejo, ni reviste menor interés, que los héroes masculinos. Y es una lectura recomendada para jovenes lectoras porque propone un espacio de construcción y reivindicación del género y de la identidad de la mujer. Espero haberme explicado sin haber herido sensibilidades, ni de ellos ni de ellas.

Por fortuna las cosas estan cambiando, y si crees que el universo del cómic está reservado sólo para los chicos, vas muy equivocado. Hoy en día cualquiera, independientemente de su género, raza, identidad u orientación sexual, puede, y debe, ser protagonista de su propia historia.

– ¿Quién es Ellana?
– ¿Que respuesta quieres? ¿La del sabio o la del poeta?

 

Ellana 1: Infancia.
Guión: Christophe Lylian
Dibujo: Montse Martín
Fecha Publicación: Marzo de 2017
ISBN: 978-84-17085-02-5
Formato: 22,3×31,2 cm. Cartoné. Color
Páginas: 80
Precio: 20,00 euros