El guionista Philippe Vandevelde ‘Tome’ falleció el pasado 5 de octubre y todos nos quedamos un poco huérfanos. Su nombre quedará para siempre ligado al de la versión infantil del botones del Hotel Moustique, el Pequeño Spirou. Menos aventurera y épica pero mucho más divertida que la de su versión adulta.
Llevamos 17 títulos en los que el Pequeño Spirou no para de escuchar «no hagas esto» o «no hagas lo otro». Esta vez, nuestro pequeño héroe toma la palabra y desvela por fin su «¡Verdad sobre todo!». Revelaciones inesperadas de «verdades» disimuladas o ignoradas… Las conclusiones del Pequeño Spirou sirven como «morales» verdades y mentiras sobre realidades o mitos que intentamos ocultar y mantener en secreto.
Con «El Pequeño Spirou: ¡La verdad sobre todo!» ya son dieciocho álbumes publicados de «El Pequeño Spirou» («Le Petit Spirou«), quince de la serie y tres recopilatorios de las historias, un cómic maravilloso que aúna lo mejor del género de la tira cómica con el estilo propio del BD francobelga. Yo descubrí esta versión infantil del botones del Hotel Moustique hace ya muchos años, en el suplemento juvenil «El Pequeño País«, una revista dominical del periódico español «El País» entre 1981 y 2009, y recuerdo que me desternillaba de risa con las hilarantes historias del travieso chiquillo vestido de rojo. Las reediciones de Ediciones Kraken me han servido para recuperar al personaje con la visión de un lector adulto y apreciar como se merecen todas las virtudes que esconde «El Pequeño Spirou» de Tome y Janry, como la picardía, la mala leche, y el tono tan politicamente incorrecto que inunda sus páginas. Creo que incluso podría afirmar que en el género de la tira cómica solamente el «Calvin y Hobbes» de Bill Watterson se encuentra un escalón por encima de ellos.
Los creadores de las aventuras infantiles de Spirou son Jean-Richard ‘Janry’ Geurts y Philippe ‘Tome’ Vandevelde, que se conocieron en la década de 1960, y luego coincidieron en la Art Academy en Sint-Lambrechts-Woluwe. Después de esta formación, y de haber trabajado como asistentes, llegaron al magazine «Spirou«, donde definieron sus seudónimos actuales, Tome y Janry.
A partir del año 1984, Tome (Bélgica, 1957) y Janry (Zaire, 1957) se hicieron cargo de la serie «Las aventuras de Spirou y Fantasio» del sello francés Dupuis, empezando por «Virus» y terminando con «La máquina que sueña«, sumando un total de catorce álbumes en catorce años incluyendo joyas como «El despertar de Z«, «Spirou en Moscú» o «La infancia de Spirou» del año 1987, episodio especial con motivo del cuadragésimo quinto aniversario de la revista. A raíz de esta historieta basada en la infancia de Spirou, Tome y Janry decidieron crear una nueva serie ambientada en los años escolares de este personaje siempre vestido de botones, con un uniforme de color rojo. Desde entonces, hemos podido disfrutar de una docena de álbumes que recrean la infancia de este pillo lleno de ternura, consiguiendo que cada una de las páginas de este libro nos robe una sonrisa. O una sonora carcajada. Y además, para redondear el éxito de su creación, han recibido numerosos premios. Por ejemplo, el de Mejor Álbum de Humor y Mejor Álbum Juvenil en el Festival International de la Bande Dessinée d’Angoulême del año 1992.
Junto a Tome y Janry hay que destacar un tercer nombre, desconocido para muchos pero indispensable para «El Pequeño Spirou»: Stéphane ‘Stuf’ DeBecker, responsable del color. De hecho los rumores cuentan que Tome, el guionista, también dibuja, que Janry, el dibujante, también escribe los guiones y que DeBecker, el colorista, dibuja y escribe. Para obtener un resultado final tan coherente y monolítico entre texto, imagen y color, no puedo más que creerme estos comentarios sobre su proceso de trabajo. Amigos de la infancia, han conseguido formar un equipo artístico intercambiable.
«El Pequeño Spirou» nos ofrece una versión infantil del clásico personaje del BD francobelga, más ingenua y desenfadada, y libre de los prejuicios y las complicaciones de los adultos. Sin Fantasio, ni el profesor Conde de Champiñac, ni el aspirante a dictador Zantafio, ni el adorable Marsupilami, pero con Teleles, Blancaflor, Bola de sebo, Cassius, el señor Colilla, la señorita Cifra, el abad Langelus, o el abueli. Mucho más divertido, y con un tono muy politicamente incorrecto: un cura que sueña con seducir mujeres, un rollizo profesor de gimnasia bebedor, fumador y malhablado, una atractiva profesora en minifalda, una abuela sin memoria pero con muy mala leche, un abuelo que cuela a sus conquistas por la ventana, un side-kick adulador y con gafas al más puro estilo Milhouse,… y nuestro gamberro favorito, un protagonista que no tiene reparos para espiar en la ducha a las compañeras de clase. Aventuras, travesuras, anécdotas, reflexiones y situaciones cotidianas que este pequeño personaje convierte en delirantes. Una obra que combina lo nuevo y lo viejo, lo adulto y lo infantil, que en su momento fue solo una salida creativa al personaje y que se ha convertido en el cénit de un género menospreciado y poco valorado, el de las tiras cómicas.
«El Pequeño Spirou» se ha convertido en una colección única y completamente independiente de «Las aventuras de Spirou y Fantasio«, su protagonista es un nuevo personaje, original y fresco, que nos recuerda al adulto pero que es muy diferente, y su formato es un soplo de aire fresco para un género estancado, el de las tiras humorísticas, que no se ha renovado desde hace cincuenta años, que insiste en la misma idea, en el mismo modelo, en el mismo concepto. Pero hay excepciones, obras únicas e irrepetibles como este «El Pequeño Spirou» de Tome, Janry y De Becker, que van y vuelven, giran sobre sí mismas y regresan. Un placer para los más pequeños de la casa, pero también para sus padres. Como dicen los mismos autores, los adultos utilizan a sus hijos para leer «El Pequeño Spirou«.
Antes estaba EL GRAN SPIROU. A partir de ahora también estará EL PEQUEÑO SPIROU.
Nos explicamos: Aunque EL PEQUEÑO es más pequeño que EL GRANDE (que es el más grande)… EL PEQUEÑO SPIROU es simplemente EL GRANDE cuando era pequeño.
Pero atención: Simplificando, se podría pensar que EL GRANDE es para los lectores ya grandes y EL PEQUEÑO para los pequeños… Sería demasiado simple.
EL PEQUEÑO SPIROU es también para grandes y pequeños, al igual que EL GRANDE… (que ya ha conquistado tanto a grandes como a pequeños). ¿No seguís? ¿No?
El Pequeño Spirou: ¡La verdad sobre todo!
Autores: Tome y Janry
Colección: El pequeño Spirou
Fecha de Publicación: Febrero de 2020
ISBN: 978-84-16435-66-1
Formato: 21,00×29,00cm. Cartoné. Color
Páginas: 48
Precio: 14,00 euros











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja