Hay temas extremadamente sensibles y complejos sobre los que se hace difícil fabular. El maltrato físico o psicológico, el abuso sexual infantil, la explotación de personas,… Son asuntos tan espinosos que no suelen aparecer en libros, películas o cómics y, si lo hacen, sus autores suelen evitar entrar de frente en ello y prefirieron optar por la elipsis, la metáfora o, directamente, obviar el asunto y dejarlo flotando. «Mystic River», «Confia en mi», «La mala educación», «Taxi driver», «Palíndromos», «La chica de al lado», «Toda la verdad»,… Ninguna de ellas se acerca a la crudeza de «El hombre del saco» de Giovanni Di Gregorio y Grégory Panaccione.

Mattéo lo tiene todo para ser feliz: unos padres formidables, un perrito cariñoso y a Ivan, su mejor amigo pero todas las noches sufre la misma pesadilla, en la que un terrorífico hombre hecho de sombras lo persigue. ¿Quién es? ¿El peligro es real o solo se encuentra en su imaginación? En El hombre del saco, Di Gregorio y Panaccione se unen para tejer una narración tan dura como emotiva que hará que a los lectores se les encoja el corazón.

En el preámbulo del álbum, Giovanni Di Gregorio explica que esta historia está inspirada libremente en su experiencia personal, pero que solo se dio cuenta de ello al final. Toda una declaración de intenciones.

No hay nada más desasosegante en «El hombre del saco» que el dibujo infantilizado del italiano Grégory Panaccione, que desubica al lector desde la primera página. El aterrador descubrimiento con el que se cierra la obra recoloca todas las piezas de una sacudida que deja desorientado al que sostiene el cómic, con una angustia intensa mientras intenta entender a dónde lo han llevado los pasos, guiado por Giovanni Di Gregorio y Grégory Panaccione en un itinerario cargado de aflicción. Nada es lo que parece.

El Ministerio de Igualdad español afirma que, en nuestro país, el 75% de los agresores pertenecen al entorno de la víctima según un estudio sobre la respuesta judicial a la violencia sexual a niños y niñas. En relación con esto, se muestra también que en más de un 60% de los casos los abusos no se reducen a un solo episodio, sino que se repiten en más de una ocasión o se producen de forma continuada. «Si estás tan convencido de que a tu hijo no le pasará, nunca lo verás«, decia una superviviente de abuso sexual infantil. «Te hace cosas que no sabes que están mal pero que te revuelven el estómago«, explicaba otra. Hay que leer dos veces «El hombre del saco» para entender el sufrimiento de Mattéo, sus pesadillas, y poner cara a su demonio.

Para quienes no hemos vivido, ni de cerca ni de lejos, un abuso sexual infantil la simple idea nos parece sobrecogedora. Irracional. Antinatural. Inhumana. Es un tema tabú que parece que no ocurre, es una verdad muy incómoda para la sociedad y este silencio es cómplice para estos pederastas. El gran tabú de los abusos sexuales a menores es que la mayoría son perpetrados por familiares como el padre, abuelo, tío o primo de la criatura. Como le sucede a Mattéo, que somatiza su sufrimiento en forma de pesadillas en la que un hombre oscuro le acecha y le persigue, micciones involuntarias por la noche, la creación de un mundo imaginario en el que resguardarse, ahogado en la ansiedad. Pero todo ello no se detecta en la primera lectura del cómic, sino que son semillas que sus autores van dejando desperdigadas y que apuntan en una dirección que el lector prefiere no ver.

Cuentan los expertos que a las víctimas les invade el sentimiento de culpa, de vergüenza, de traición y de indefensión cuándo revelan el abuso. También a sus progenitores protectores, por no haber sabido cuidar y proteger a su hijo. Esta parte, el día después, no se desarrolla en «El hombre del saco«, y no sabemos como viven los padres de Mattéo el descubrimiento de que una persona de su máxima confianza ha convertido la vida de su hijo en un infierno. El estrés postraumático que causan los abusos sexuales en los niños y niñas, les provoca problemas mentales y emocionales y también enfermedades graves. Ese es el futuro que le espera a Mattéo.

Es bueno leer «El hombre del saco«, pero hay que tener el estómago predispuesto. El tema es sensible, y no todos los lectores pueden tener el estado de ánimo adecuado para digerir aquello que los italianos Giovanni Di Gregorio y Grégory Panaccione nos ponen delante. Por fortuna la historia avanza de forma sutil, sugiriendo el horror sin caer en el morbo, mostrando el dolor sin esconderlo tras un telón.

La edición en castellano, de Yermo Ediciones, nos llega directamente del original «L’homme en noir» publicado por Delcourt en 2024 para el mercado francobelga.

El hombre del saco
Autores: Giovanni Di Gregorio y Grégory Panaccione
Fecha de publicación: Junio de 2025
ISBN: 978-84-10446-92-2
Formato: 20,1×25,6cm. Cartoné. Color
Páginas: 112
Precio: 22,00 euros