Debo reconocer que, en mi caso, no tenía grandes expectativas con esta adaptación del juego de rol y probablemente eso juegue a su favor a la hora de valorarla hasta el punto de que le haya dado fácilmente una estrellita más de lo que quizás merezca (ya sabes, cuando algo te sorprende logra un plus por pura simpatía). El caso es que, como se dice vulgarmente «la disfrute como un enano» y creo que ese y no otro es el objetivo de una película que no se toma muy en serio a sí misma y que, precisamente con su desenfado procura hacer pasar un buen rato a quien la ve. Como no podía ser de otro modo aventura, acción y humor son los ingredientes de un relato fantástico muy coral en el que no hay cabida para el respiro ni para el aburrimiento porque la narración avanza viento en popa con lo que se convierte en título ideal para visionado familiar vespertino. Una de esas películas que quizás nunca sean de tus favoritas, pero que recordarás con agrado.
«Dungeons & Dragons: Honor entre ladrones» (John Francis Daley, Jonathan M. Goldstein, 2023)












Al contrario, yo creo que se toma muy en serio a sí misma, los que hemos jugado a rol, al AD&D o a cualquiera de sus otras versiones, sabemos reconocer los elementos roleros que están ahí, para nosotros, pero que no entorpecen a las mentes simples que nunca habéis jugado a rol (guiño, guiño). Después logran momentos divertidísimos, acción a raudales, sorpresas en la trama y cuidan de que el humor esté muy bien implementado y no se cargue la película. Para mi, que está no fuese una de las grandes recaudadoras del año fue una tragedia, porque se lo merecía sobradamente. Y no lo digo sólo porque la haya visto ya 3 veces…