Llevamos ya casi 50 números de la serie del Capitán América de Ed Brubaker y Steve Epting, el octavo volumen en formato mensual Marvel Saga TPB que nos está permitiendo disfrutar enormemente del trabajo de estos titanes y de ver a Bucky actuar como su ídolo.
Marvel Saga TPB. Capitán América 8
Contiene: Captain America 43-48
Guión: Ed Brubaker
Dibujo: Butch Guice, Luke Ross, Steve Epting
Páginas: 160
Tamaño: 17X26
Formato: Rústica
Precio: 14,00 €
Bucky ha sobrevivido a la mayor prueba en su papel como Capitán América, pero ahora ha regresado un viejo enemigo de los años de la Segunda Guerra Mundial, del tiempo en el que Bucky actuó como el Soldado de Invierno. Así comienza un relato de espionaje en el que los lectores veteranos del Centinela de la Libertad se reencuentran con algunos rostros conocidos del pasado. El aclamado dibujante Luke Ross se une al equipo creativo, pero Steve Epting tampoco ha querido perderse este alucinante tomo.
James “Bucky” Buchanan Barnes se convirtió en el Capitán América ya hace algunos números, por obligación, por necesidad y por petición de Steve Rogers y Toni Stark, un peso que sin duda hundiría a cualquiera, pero Bucky está hecho de otra pasta y ayudado por Natasha Romanoff, la Viuda Negra, y Halcón comenzará a ejercer más como Capitán América y a creerse el papel en el que la vida le ha puesto, aunque sin olvidar todos los asesinatos cometidos durante décadas a las órdenes de la Sala Roja.
En este arco argumental veremos el regreso de un villano, Batroc, que gráficamente siempre ha parecido un payaso y que, en consecuencia, fue visto como tal, pero la propuesta del editor de Brubaker de repensar a Batroc, al igual que hiciera Brubaker con Calavera, y convertirlo en una amenaza serie es lo que nos lleva a ver a este enemigo causando estragos en la vida de Bucky mientras, a las órdenes del Cráneo Rojo, Batroc se hará con los restos de la Antorcha Humana original que el nazi quiere utilizar para sus malévolos planes.
No va a ser un enfrentamiento fácil, de hecho Bucky saldrá bastante apaleado del primero y a duras penas sobrevivirá al segundo, aunque triunfalmente, pero gracias a la ayuda de sus compañeros nuestro protagonista comenzará a asumir la idea de que, efectivamente, él es el Capitán América… aunque cuando el pasado del Soldado de Invierno regresa para acosarlo, aliado con Batroc, Bucky no dudará en vestir de nuevo ese uniforme para cerrar ese capítulo de su vida contando también con la ayuda de Namor (uno de los Aliados).
Lo cierto es que Ed Brubaker supo llevar su etapa más allá, infiltrando a Bucky y a Natasha en un mundo en el que el escritor se siente más cómodo: el del espionaje típico de la Guerra Fría, un escenario en el que pocos autores se mueven con tanto talento como él (como ya nos ha demostrado, años después, en sus trabajos independientes).
Lo cierto es que, sobre Jim Hammond, habría mucho que hablar porque cuesta saber si está vivo o muerto dentro de la actualidad Marvel, si atenemos a estas páginas sin duda descansa en paz.
Del apartado visual debería encargarse por completo Steve Epting que nuevamente falla y no cumple al 100% por lo que autores como Luke Ross o Butch Guice se encargan de echarle una mano sin que el resultado final se resienta demasiado, aunque hubiese sido preferible que Epting se encargase de todo.
Sinceramente el Capitán América de Ed Brubaker y Steve Epting es uno de los títulos, junto a Nightwing, que más disfruto mensualmente, y, por otra parte, agradezco el formato porque mis estanterías están repletas y no cuesta tanto encontrar sitio para el formato Marvel Saga TPB.











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…