En «Biblioteca Marvel: Daredevil #8«, Panini Cómics nos trae un puñado de aventuras clásicas de Daredevil que representan muy bien esa mezcla de locura pulp, giros telenovelescos y superhéroe urbano que definió al personaje en los años sesenta. Son números en los que la trama no da respiro, donde cada número es un torbellino de situaciones al límite, villanos con planes estrafalarios y un Matt Murdock que, como siempre, parece estar a punto de perder el control de su doble vida.
Biblioteca Marvel: Daredevil #8Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Daredevil contra los Tres Impíos. ¡Y un héroe caerá! ¿Estás preparado para la muerte de Mike Murdock? ¡Nadie se ríe ante El Bufón! DD contra el Capitán América, en la batalla del año. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!
• Contenido de Biblioteca Marvel: Daredevil #8.

La recopilación de «Biblioteca Marvel: Daredevil #8» incluye «Daredevil #40-45«, publicados en USA de mayo a octubre de 1968. El tomo arranca con la trama del rayo-T y los Ani-Hombres, villanos de segunda pero entrañables, capaces de meterte en un lío interdimensional con la misma facilidad con la que otros roban un banco. Daredevil es transportado a una dimensión temporal alternativa donde descubre que la supuesta muerte de Deborah Harris no era más que otro efecto del invento. A partir de ahí, todo es un tira y afloja con la ciencia ficción más delirante, incluyendo la duda existencial de si el efecto del rayo será permanente en él.

Mientras tanto, Foggy Nelson, con ese punto de ingenuidad y valor que lo caracteriza, se mete en el avispero intentando desenmascarar al Exterminador y a los Ani-Hombres, lo que por supuesto termina con él en serios apuros. El clímax de esta parte no solo resuelve la trama del rayo, sino que le permite a Matt cerrar de una vez por todas el capítulo de su ridícula doble identidad como «Mike Murdock«, aquella ocurrencia de Stan Lee para justificar los continuos enredos de su protagonista.

Y cuando parecía que Matt podría empezar a respirar, llega la presentación de uno de los villanos más pintorescos de su galería: el Bufón. Jonathan Powers, actor fracasado, decide volcar todo su rencor en convertirse en criminal, armado con un disfraz colorido y un repertorio de gadgets ridículos que van desde bolas de humo hasta palomitas con gas somnífero. Puede sonar risible, pero en manos de los guionistas de la época su amenaza funciona, muy alejado de su reflejo en DC el Joker, sobre todo porque se cruza con las ambiciones políticas del corrupto Richard Raleigh, que quiere apartar a Foggy Nelson de su candidatura a fiscal. El resultado es un cóctel en el que Powers secuestra a Matt Murdock, Daredevil se las ingenia para infiltrarse en el despacho de Raleigh y, de paso, la corrupción neoyorquina queda expuesta en un trasfondo que todavía hoy resulta sorprendentemente vigente.

El arco del Bufón es largo y se convierte en el hilo conductor del tomo. Lo vemos montar teatrillos mediáticos para exponer a Daredevil, fingir su propia muerte desde el puente George Washington, manipular a la opinión pública y perseguir obsesivamente al Hombre Sin Miedo, hasta el punto de acosarlo en un vagón de metro y provocar un clímax en la mismísima Estatua de la Libertad. Todo con ese tono de exageración camp que caracterizaba a la Marvel de los sesenta, pero que tiene un encanto especial cuando lo lees hoy: sí, son planes descabellados, pero también son el reflejo de un cómic que buscaba sorprender en cada entrega, sin miedo a mezclar géneros ni a llevar a sus héroes al límite de la credibilidad.

En paralelo, el corazón del tomo late con los problemas personales de Matt. Su relación con Karen Page se desmorona; ella no soporta más su frialdad, sin saber que todo responde al empeño de Matt en protegerla de su vida como Daredevil. Su marcha duele, y ese dolor se traslada a las páginas con un héroe cada vez más atormentado, incapaz de equilibrar la balanza entre su vida personal y la máscara. Incluso su enfrentamiento con el Capitán América tiene ese trasfondo: una pelea espectacular en el Madison Square Garden, nacida no de un conflicto real, sino de la exposición a radiación que altera su personalidad y lo vuelve agresivo. Es la clásica excusa Marvel para regalar un choque de titanes, pero al mismo tiempo un recordatorio de que Matt, pese a su temple, es un hombre vulnerable a las circunstancias.

Estos números no son solo batallas y villanos excéntricos; también son un retrato de una etapa en la que Marvel Comics estaba construyendo las bases emocionales de sus personajes. Daredevil no es un héroe perfecto: se equivoca, duda, hiere a quienes lo rodean sin querer y se hunde en un mar de dilemas personales mientras sigue balanceándose por los tejados de Nueva York. Ese contraste, entre la grandeza heroica y la fragilidad íntima, es lo que lo hace tan atractivo.

• Extras de «Biblioteca Marvel: Daredevil #8″.

En «Biblioteca Marvel: Daredevil #8» aparecen, junto a la sección de «La Era Marvel de los Cómics» escrita por Lidia Castillo, el texto introductorio de Juanjo Carrascón. También tenemos los correos, publicidad y pin-ups de la época. Además del texto rimbombante de Stan Lee extraido de un Marvel masterworks, tenemos la reproducción de tres portadas y una página original, a cargo de Gene Colan. Una de esas portadas, la de la pelea con el Capi, seria desechada para poner en su lugar una más épica de Jack Kirby.

Biblioteca Marvel: Daredevil #8
Autores: Stan Lee y Gene Colan
Fecha de publicación: Julio de 2025
Edición original: Daredevil #40-45
ISBN: 9791370130442
Formato: 17x26cm. Rústica con solapas. Color
Páginas: 160
Precio: 13,95 euros