Gracias a Panini Cómics podemos disfrutar de la etapa de Power Girl, en el Amanecer de DC, con el primer arco argumental: Sueños eléctricos.
DC Premiere. Amanecer de DC. Power Girl 1 Sueños eléctricos
Contiene: Power Girl 1-7
Guión: Leah Williams, Marguerite Sauvage
Dibujo: David Baldeón, Eduardo Pansica
Páginas: 160
Tamaño: 17X26
Precio: 14,00 €
¡Power Girl irrumpe en Amanecer de DC! Una amenaza despierta de un largo letargo para acabar con Superman y su familia. ¡Solo Power Girl puede detenerla! Un virus kryptoniano se está extendiendo por toda la costa, y Paige deberá dejar atrás Metropolis en busca de una solución, y de su propia redención. Allá donde vaya habrá alguien esperando en las sombras para acabar con los últimos hijos de Krypton.
Aunque la anterior propietaria de los derechos de DC Comics en España decidió no publicar la etapa del Amanecer de DC dedicada a Power Girl, esto es, su serie regular, Panini Cómics sí que decidió recuperar esa etapa en el formato DC Premiere para presentarnos, de nuevo, a Power Girl (Kara Zor-L o Karen Starr, como prefiráis, aunque ahora su identidad civil es la de Paige Stetler) y lo cierto es que ahora tiene un nuevo origen. Es una superviviente de otro Krypton que fue capturada-cuidada por una IA loca que la mantuvo cautiva durante años y de la que se libró recientemente, aunque, sin saberlo nuestra protagonista, aún es perseguida por esa IA loca que volverá a tenerla en sus garras en este mismo volumen.
La verdad es que en este primer volumen, siete grapas USA, a Paige le pasa de todo y aquí ya vemos que ha perdido algo de la personalidad que tenía en etapas como, por ejemplo, la magnífica etapa de Jimmy Palmiotty, Justin Gray y Amanda Conner, y también ha ganado en inocencia, haciéndola cada vez parecida a Supergirl, con quien compartirá aventuras en este mismo volumen mientras es supervisada por Superman y trabaja en el Daily Planet, con Lois Lane como editora jefa.
Sinceramente, Panini debería haber publicado también el especial Power Girl Returns porque, bueno, es un enorme cambio el que vive el personaje con respecto a su anterior serie “regular”, al menos la que yo leí, la de Justin Gray y Amanda Conner, tanto como para que el lector se sienta algo perdido mientras intenta entender qué le ha sucedido a PW, por qué ha cambiado tanto su personalidad o porque alguien que ha estado viviendo años en una realidad virtual parece ser la persona indicada para dar consejos reales a la gente desde una columna de opinión en el Daily Planet. Repito, supongo que eso se explica en el especial Power Girl Returns pero…
Por otra parte, tenemos el problema de que el dibujo de Eduardo Pansica no me termina de convencer, aunque en los primeros planos realiza un grandísimo trabajo. Entiendo que se quiera huir de la imagen de sex symbol de otras encarnaciones (bueno, no lo entiendo, eso le daba muchísima personalidad cada vez que algún cretino le miraba fijamente el escote) pero no entiendo por qué, si se huye de esa imagen, TODAS las portadas nos muestran a Power Girl con el traje clásico. Con lo bien que lo explicó Geoff Johns en su momento…
La edición es la que ya todos conocemos en los DC Premiere, un par de textos de producción propia y los cómics impecablemente editados.
Imagino que continuaré con la serie de Power Girl, aunque espero ver cómo madura un poco y deja de depender tanto de otros personajes para brillar. La nota positiva es verla integrada en la Superfamilia, donde siempre debió estar.











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja