Todo lo bueno se acaba y después de los dos primeros volúmenes del Masacre de Daniel Way que aquí pone punto y final a una etapa realmente divertida pero que, no obstante, aquí daba signos de agotamiento.
Marvel Héroes. Masacre de Daniel Way #3
Contiene: Deadpool 32-49, 33.1 y 49.1
Guión: Daniel Way
Dibujo: Bong Dazo, Carlo Barberi, Salva Espín, John McCrea
Páginas: 456
Tamaño: 17X26
Formato: Cartoné
Precio: 49,95 €
Masacre se lanza al espacio para aumentar su prestigio intergaláctico. ¿Logrará consolidarse como el mejor y más despiadado mercenario del sistema solar? No al menos para sus «viejos amigos» de la Tierra, que quieren acabar con él. En este tercer tomo de la mítica etapa de Daniel Way, el Mercernario Bocazas coquetea con la muerte y la cordura al enfrentarse al Increíble Hulk (¡con la esperanza de morir!) y ser internado en un manicomio (¡que quizás le ayude!).
¿Qué le faltaba por hacer a Daniel Way con Masacre? Pues parece que enviarle al espacio, con un buen surtido de parodias por delante, buscar la muerte a manos de Hulk poco después, ingresar a un psiquiátrico, enamorar a su psiquiatra y que ésta se trastorne hasta el exceso lo que nos dará pie a deliciosísimas parodias que referencia a la Distinguida Competencia. Eso sí, con Daniel Way no valen medias tintas, tan pronto cruza al personaje con Hulk, Thor, La Cosa del Pantano como te demuestra, una vez más, que Masacre es un psicópata, un paciente enormemente desquiciado mentalmente y un asesino a sueldo, características que soslayamos por el humor negro del personaje pero que resultan especialmente inquietantes como cuando lo vemos unirse a los Imposibles Vengadores (algo ilógico que sólo se dio por la popularidad del personaje, lo que llevó a la Casa de las Ideas a quitar toda lógica de la ecuación).
El Masacre de Daniel Way no se libró de las mismas críticas que yo he escrito aquí pero lo cierto es que, bueno, ya habréis visto que mucho del Wade Wilson que vemos en la gran pantalla viene reflejado de estas páginas y es que el escritor de Michigan supo destilar la esencia del personaje, su manía de romper la cuarta pared, sus referencias meta, su locura, el que todos sus planes estén destinados al fracaso o que nadie, pero nadie, lo tome en serio nos ofrecen a un Masacre que es algo desagradable, como ese amigo de hace años que no sabes por qué sigue siendo tu amigo y es, básicamente, porque te lo pasas muy bien con él.
Gráficamente el Masacre de Daniel Way cuenta en este volumen con Bong Dazo, Carlo Barberi, Salva Espín o John McCrea, aunque fue Salva Espín el que más logró reflejar el espíritu del Mercenario Bocazas y que permanecería tan ligado al personaje como para que medios de información nacionales lo citen como el creador del personaje (logrando que nos ruboricemos de la vergüenza ajena ante estas informaciones de los medios). Aún así este volumen cuenta con un apartado artístico interesante y que funciona muy bien con lo escrito por Daniel Way.
Sinceramente, y aunque me encantan los Omnibus, creo que este formato de Marvel Héroes, poco más de 400 páginas con un precio de 50 euros, es el más adecuado para el mercado y para el bolsillo de los lectores.
En conclusión, he disfrutado mucho más de lo que esperaba del Masacre de Daniel Way, estos tres volúmenes han sido un interesante, alocado, divertido y violento viaje que no me importaría repetir en un futuro próximo.










Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja