«Amanecer de DC: Hiedra Venenosa #4» cierra una etapa clave del personaje con una mezcla muy bien medida de revisión de orígenes y clímax en el presente, en un volumen que no pretende sorprender por lo que cuenta, sino por cómo lo cuenta. ¡Preparaos para viajar al Verde más monstruoso!
El galardonado equipo de G. Willow Wilson y Marcio Takara se lanzan a narrar una historia que lleva décadas germinando… ¡el origen de Pamela Isley! Y, de vuelta al presente, puede que el fin de los tiempos esté más cerca que nunca para ella. Las semillas podridas que plantó por todo el país vuelven convertidas en su peor pesadilla. ¿Es este el reino del Hombre Florónico?
«Amanecer de DC: Hiedra Venenosa 4» cierra una etapa pero abre otra. Aquí tenemos «Poison Ivy #19-24«, publicados en USA en 2024. Sí, estamos un poco desfasados. No preocuparse, Panini Cómics está en ello y conforme avancen los tomos, nos iremos poniendo al día de esta magnífica serie.
Una de las grandes virtudes del guion de G. Willow Wilson es su capacidad para regresar al origen sin que suene a repetición. Aquí volvemos a los años universitarios de Pamela, a su relación con Jason Woodrue, pero lo hacemos desde una perspectiva mucho más incómoda y matizada. También aparece el matrimonio Holland, que siempre aporta ese punto para que el Universo DC sea un pañuelo. En este primer arco no hay grandes giros inesperados, pero sí un énfasis mayor en los mecanismos de manipulación, en esa dinámica tóxica entre profesor y alumna que acaba marcando el destino del personaje. Es un enfoque que refuerza temas que ya estaban presentes en la serie —control, poder, abuso— y que aporta una capa extra de profundidad.
Esa parte del pasado funciona especialmente bien porque se toma su tiempo. Wilson no se limita a resumir el origen, sino que lo desmenuza, mostrando cómo pequeñas decisiones y situaciones van empujando a Pamela hacia su transformación. Hay algo inquietante en esa progresión, en cómo lo cotidiano se va volviendo progresivamente turbio. Incluso antes de que entren en juego los elementos más fantásticos, ya hay una sensación de horror muy real, casi más perturbadora que cualquier monstruo vegetal. La verdad es que es un origen muy bien llevado.
En paralelo, el presente recoge todo lo sembrado en volúmenes anteriores y lo convierte en una amenaza tangible. Las consecuencias de los actos de Hiedra regresan en forma de horror biológico, con una plaga que conecta directamente con su pasado y con la figura de Woodrue, el hombre Florónico. Aquí el cómic se vuelve más espectacular, con enfrentamientos, criaturas y un ritmo más acelerado, pero sin perder del todo ese poso reflexivo. La clave está en que ambas líneas temporales dialogan constantemente, reforzándose entre sí.
Otro de los aciertos del volumen es cómo maneja la ambigüedad moral del personaje. Hiedra Venenosa sigue moviéndose en esa línea difusa entre villana y antiheroína, y el cómic no intenta forzar una respuesta clara. Más bien al contrario: abraza esa contradicción. Hay una cierta evolución hacia una Ivy más consciente, quizá más contenida, pero sin renunciar del todo a su naturaleza. Esa tensión es lo que mantiene el interés incluso en los momentos más centrados en la acción.
El elenco secundario también aporta bastante personalidad. La presencia de Harley Quinn sigue siendo fundamental como recordatorio constante del tipo de mundo en el que se mueve Hiedra. A su alrededor, figuras como Killer Croc o Solomon Grundy ayudan a construir esa especie de “familia disfuncional” que tan bien funciona en esta etapa. Incluso personajes más inesperados, como Janet la de RRHH, que aporta los momentos de humor y pánico a partes iguales.
En el apartado gráfico, el trabajo conjunto de Marcio Takara y Haining resulta especialmente acertado. Pese al cambio de manos, el tono visual se mantiene coherente, con un estilo que combina lo orgánico y lo perturbador. Las páginas transmiten tanto la belleza de la naturaleza como su lado más hostil, y hay varias viñetas realmente potentes, especialmente en las secuencias más cercanas al terror. Además, el ritmo visual acompaña muy bien a la narración, alternando momentos de caos con otros más pausados. El apartado gráfico de esta serie es de sobresaliente, sin duda.
Panini Cómics nos trae «Amanecer de DC: Hiedra Venenosa #4» en el aplaudido formato Premiere, en tapa blanda y precio justo. El tomo se completa con una sección de extras que merece bastante la pena. Se incluyen diseños de portadas, bocetos y una portada variante que permiten ver el proceso creativo desde dentro. Además, el texto introductorio tiene su cosa también.
En definitiva, «Amanecer de DC: Hiedra Venenosa #4» funciona como un cierre muy sólido de etapa, con un punto y seguido que veremos en el próximo tomo. Puede que no reinvente el personaje, pero sí lo entiende perfectamente y sabe cómo sacarle partido. Entre su enfoque más humano, su atmósfera inquietante y un apartado visual muy bien resuelto, estamos ante una lectura que destaca por su coherencia y por lo bien que equilibra sus distintos elementos. Una entrega muy disfrutable y, sobre todo, una confirmación de lo bien que le ha sentado esta etapa al personaje.
Amanecer de DC. Hiedra Venenosa #4
Autores: Marcio Takara, Haining, G. Willow Wilson
Fecha de publicación: Febrero de 2026
Edición original: Poison Ivy #19-24
ISBN: 9791370134877
Formato: 17x26cm. Rústica. Color
Páginas: 160
Precio: 14,00 euros












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