Quererse parece fácil hasta que alguien te dice que no eres suficiente. Desde peques aprendemos a mirarnos a través de lo que otras personas opinan, de lo que vemos y de lo que se espera de nosotras. Me quiero mucho nace justo ahí: en la necesidad de parar y volver a escucharnos.

Me quiero mucho: Un cuento sobre la autoestima en niños y niñasMe quiero mucho: Un cuento sobre la autoestima en niños y niñas
Autor: Lucía Serrano
Editorial: Beascoa
ISBN: 978-84-488-7186-4
Idioma: Castellano
Número de páginas: 36
Encuadernación: Tapa dura
Precio: 15,95 €

Cuando alguien se burla de nuestro cuerpo, nos sentimos mal. Pensamos que no valemos, que no estamos bien siendo como somos. Esa sensación se nos queda dentro y es difícil de ignorar.

¿Por qué?

Tal vez porque en nuestro día a día nos rodean imágenes de cuerpos que parecen ser los únicos correctos (aunque es mentira). O porque sentir que hay algo en nuestro cuerpo que está mal nos hace pensar que nadie nos querrá, y eso da mucho miedo.

Este libro es una invitación a cambiar la forma en la que nos miramos. Podemos aprender a hacerlo con cariño.

Y mirarse con cariño es un superpoder

Me quiero mucho, de Lucía Serrano, es un álbum ilustrado que habla de algo tan básico como necesario: aprender a quererse. Desde una mirada sencilla y cercana, el libro invita a los peques a reflexionar sobre cómo se sienten consigo mismos y sobre la importancia de escucharse. Aunque está pensado para la infancia, como persona adulta he sentido que también me interpela, recordándome que la autoestima y el cuidado personal son aprendizajes que nos acompañan durante toda la vida.

Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención es cómo el libro muestra que no siempre las personas o situaciones que nos rodean nos hacen sentir bien. La idea de que alguien puede limitarte o hacerte dudar de ti misma se presenta con mucha delicadeza, sin culpabilizar ni dramatizar. Personalmente, creo que es muy importante que este mensaje llegue desde edades tempranas, ya que ayuda a les peques a poner nombre a lo que sienten y a entender que sus emociones son válidas.

También me parece muy acertado que el libro hable de la influencia de la publicidad y de los mensajes externos. Vivimos rodeades de estímulos que nos dicen cómo deberíamos ser, y esto afecta tanto a la infancia como a las personas adultas. Además, el libro invita a reflexionar sobre cómo, en muchas ocasiones, cambiamos nuestro propio cuerpo o nuestra forma de ser para sentirnos querides y aceptades, cediendo a otras personas el poder de decidir si nos queremos o no. Lo que más valoro es que no se queda solo en el problema, sino que ofrece herramientas concretas para tomar decisiones más sanas y proteger la autoestima: buscar apoyo en personas adultas de confianza, aprender a decir que no, rodearse de personas que te quieren y te respetan, o mirarte al espejo y decirte cosas bonitas. En mi opinión, que este tema aparezca en un álbum ilustrado es un gran acierto, ya que abre la puerta a conversaciones necesarias y a una mirada más crítica sobre el entorno que habitamos, recordándonos también que la idea de lo que es “guapo” o “guapa” no es fija, sino que ha ido cambiando a lo largo de la historia según la época y la sociedad.

Me quiero mucho: Un cuento sobre la autoestima en niños y niñas

A nivel visual, Me quiero mucho refleja claramente la huella de identidad de Lucía Serrano. El fondo blanco da todo el protagonismo a las palabras y a las ideas, creando un espacio de calma que invita a parar y a pensar. Las ilustraciones, con un trazo sencillo y expresivo, no solo acompañan el texto, sino que lo refuerzan, ayudando a que el mensaje llegue de una forma más emocional y directa.

Además, quiero destacar el cuidado puesto en la tipografía. La letra es lo suficientemente grande y clara, lo que facilita la lectura autónoma, aunque esté en minúscula, algo muy adecuado para las personas que empiezan a leer. En mi opinión, esta elección respeta el ritmo de la infancia lectora y acompaña sin presionar, permitiendo que cada peque se acerque al texto con seguridad y confianza.

Me parece especialmente bonito que al final del libro se incluyan propuestas prácticas como la “receta para un cuerpo contento”. Este apartado funciona casi como un cierre cálido y cercano, ofreciendo consejos sencillos y cotidianos para cuidar y querer el propio cuerpo. A esto se suma una canción con sus estrofas, que invita a jugar con el mensaje y a interiorizarlo de una forma más lúdica y emocional. En mi opinión, este final convierte la lectura en una experiencia más completa, ya que no solo se reflexiona, sino que también se pasa a la acción, reforzando la idea de que quererse es algo que se puede aprender y practicar cada día.

Para mí, Me quiero mucho es uno de esos libros que deberían estar en todas las bibliotecas, tanto en las casas como en los colegios. No es un cuento para leer una sola vez, sino un libro al que se puede volver en distintos momentos, según lo que cada peque —o cada persona adulta— esté viviendo. En el aula lo imagino como una herramienta muy valiosa para trabajar la educación emocional, y en casa como un apoyo para abrir conversaciones sinceras. Además, conecta muy bien con otros libros de la misma autora como Nos tratamos bien, centrado en el respeto y la convivencia, o Aquí estamos, que invita a reflexionar sobre quiénes somos y cómo nos relacionamos con el mundo.

En definitiva, Me quiero mucho es una lectura sensible, honesta y necesaria. Un libro que acompaña sin imponer, que invita a escucharse y a mirarse con cariño. Para mí, es un ejemplo de cómo la literatura infantil puede convertirse en un espacio de cuidado y reflexión compartida, tanto para les peques como para las personas adultas.