Podría ir a lo fácil y decir que, si hay una película de Ryan Reynolds que he visto muchas veces esa es Deadpool pero en realidad la película de su cinematografía que más veces he visto es Definitivamente, quizás, la cinta de 2008 escrita y dirigida por Adam Brooks y que nos habla de una historia de amor y misterio.
Definitivamente, quizás
Director: Adam Brooks
Guión: Adam Brooks
Cast: Elizabeth Banks, Rachel Weisz, Isla Fisher, Kevin Kline, Ryan Reynolds, Derek Luke, Abigail Breslin…
Definitivamente, quizás es una preciosa historia en la que Will Hayes (Ryan Reynolds), un padre recién divorciado, le cuenta a su hija Maya (Abigail Breslin), de 10 años, las tres grandes historias de amor que ha vivido hasta ahora; su primer amor con Emily (Elizabeth Banks), su apasionado amor con Summer Hartley (Rachel Weisz) y sus fracasados intentos con su gran amiga, de la que ahora está distanciado, April (Isla Fisher). A lo largo de los 105 minutos de cinta Will irá desvelando, y reanalizando, los sucesos románticos más importantes de su vida y cómo éstos le han acabado llevando a este punto de la vida en el que se encuentra solo, pero feliz al haber sido padre de una niña absolutamente adorable. Para hacer la historia entretenida para su hija Will cambia los nombres para que ésta no sepa quién es su madre.
Definitivamente, quizás, es una película preciosa de la que no esperéis ver grandes tomas de cámara ni recursos narrativos o gráficos excesivos, es una sencilla comedia romántica que hace algo tan original como ofrecernos 3 (hay quien diría que 4) historias de amor y cómo éstas han finalizado por un motivo u otro. Lo cierto es que Definitivamente, quizás, es una delicia de principio a fin (y no estoy descubriendo nada a quién no la haya visto) con un Ryan Reynolds mucho más contenido de lo que le veremos años después y una Isla Fisher que enamora sobre mujeres como Elizabeth Banks o Rachel Weisz, quienes ya entonces eran consideras de las mujeres más hermosas del planeta (siendo, además, grandes actrices) pero todo esto no quita para que sea Fisher quien se gane al espectador.
Por otra parte, aunque es de 2008, hay cosas que no han envejecido muy bien, cómo el motivo por el que Will rompe con una de ellas y que siempre me ha rechinado porque, a fin de cuentas, ella tan sólo estaba haciendo su trabajo como periodista y creo que es injusto que eso ocasione la ruptura, pero también soy un poco idealista y para mí no habría sido un motivo de ruptura.
Lo que sí que hace muy bien Definitivamente, quizás, es dar profundidad a los personajes y a sus vidas, no sólo estamos aquí por el romance y su fin, también por las relaciones de amistad que Will, y otros personajes cercanos suyos, van creando y que se desarrollan a lo largo del tiempo. No es una comedia romántica del montón, es una de las que brillan por encima de todas ellas y para las que SIEMPRE hay espacio para un revisionado. Es una de mis películas románticas favoritas de todos los tiempos, y con motivos.














Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…