No soy muy partidario de hablar en Vianews de películas que no me hayan convencido, pero ésta en concreto me viene al pelo para compararla con «Adventureland«, de la que he hablado en el post inmediatamente anterior, porque representa lo contrario que aquella. Las dos parten de una buena idea, pero así como «Adventureland» la aprovecha bien con un buen guión, ésta otra la desperdicia por completon cayendo en el más absoluto despropósito, una pena porque podría haber sido muy distinta.

 

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Título original: Tomorrow, when the war began.
Países: Australia y EEUU.
Duración: 103 min.
Género: Acción, drama, bélico.
Reparto: Caitlin Stasey (Ellie Linton), Rachel Hurd-Wood (Corrie Mackenzie), Lincoln Lewis (Kevin), Deniz Akdeniz (Homer Yannos), Phoebe Tonkin (Fiona), Chris Pang (Lee), Ashleigh Cummings (Robyn), Andy Ryan (Chris Lang), Colin Friels (Dr. Clements).
Guion: Stuart Beattie; basado en la novela de John Marsden.
Producción: Andrew Mason y Michael Boughen.
Música: Johnny Klimek y Reinhold Heil.
Fotografía: Ben Nott.
Montaje: Marcus D’Arcy.
Diseño de producción: Robert Webb.
Vestuario: Terry Ryan.
Distribuidora: DeAPlaneta.
Estreno en Australia: 2 Septiembre 2010.
Estreno en España: 4 Marzo 2011.

Hace unos años cuando ibas al videoclub rastreando nuevos títulos para ver el fin de semana de pronto encontrabas una película sin actores ni director conocido que por su argumento tenía opciones de ser entretenida y finalmente alquilabas. Muchas veces la película resultaba después un auténtico bodrio, pero también te topabas con algunas que, sin ser una maravilla, tenían algo, aunque sólo fuera una idea interesante o un desarrollo entretenido. Podríamos decir que eran películas de «serie B» con cierto encanto.

Eso es precisamente «Mañana, cuando la guerra empiece» (infame título por cierto, que es traducción literal del original), una película neozelandesa a medio camino entre el piloto de una serie y una aceptable serie B de acción protagonizada por veinteañeros con cierto parecido a una película de John Millius titulada «Amanecer rojo» y protagonizada por Patrick Swayze.

Lo mejor sin duda de la película es el cambio de rumbo que sufre el argumento, pues lo que parece un fin de semana haciendo senderismo termina convirtiéndose en algo muy diferente. Lo peor es que el guión naufraga por completo a partir de los cuarenta minutos aproximadamente perdiendo interés poco a poco y al quedar la buena idea inicial desaprovechada a todos los niveles porque ni funciona el suspense ya, ni la película cumple las espectativas como aventura teenager, ni como intriga bélica o de acción y se va desinflando con una serie de escenas en las que hay que pasar por alto demasiadas cosas ilógicas, incoherentes o poco creíbles y en las que los personajes y situaciones quedan completamente desaprovechados y terminan por ser ridículos.

Para colmo la conclusión es precipitada y quedas con la sensación de que la película fuera el primer episodio de una serie o pretendiera tener continuaciones al quedar varios hilos argumentales sueltos o mal concluidos.

Cierto es que como serie B sorprende por su argumento y por los medios que exhibe, pero es un buen ejemplo de que no sólo con un punto de partida interesante puede hacerse una buena película ni aun cuando, la primera hora, se pasa literalmente en un suspiro.

En definitiva, una pena el que haya quedado desaprovechada porque podría haber sido una serie B de culto y una prometedora ópera prima de su director. Stuart Beattie es el guionista de «Piratas del Caribe» y «Collateral» y en sus manos disponía de una de las novelas que más furor causaron en Australia durante los años 90, pero no ha sabido sacar de ella todo el potencial que tenía porque esencialmente no ha sabido reconducir su guión.

Quizás alguien la rehaga algún día aprovechando lo que sí tiene de interés y quedemos gratamente sorprendidos, mimbres para ello tiene. Reconozco que pese a que es floja, me entretuvo durante buena parte del inicio y le veía muchas posibilidades argumentales un poco en la línea de la serie «Jericho».

Una lástima, pero una historia y una novela de la que aún se puede hacer una buena adaptación.