Venimos del Fuego es una historia conmovedora de amistad, lealtad y amor por los libros, la cultura y todo lo que representan, en un momento convulso de la historia de nuestro país.

Venimos del fuegoVenimos del Fuego
Sergio Bang
Editorial: Plaza&janes
ISBN: 9788401034718
Número de páginas: 360
Encuadernación: Tapa blanda
Año de edición:2025
Precio: 21,90 €

Madrid, 1975. La dictadura de Franco está en sus últimos días y en las calles la tensión resulta difícil de contener. Durante una manifestación estudiantil, la librería de Alma es atacada y consumida por las llamas. Confundida con una manifestante, Alma es detenida por Juárez, un policía al servicio de la maquinaria represora del régimen. En su camino se cruzará con Alejandro y Alicia, estudiantes rebeldes, y se les unirán Mario, un fotógrafo internacional que documenta el final del franquismo, y Nando y Luisa, libreros de mundos opuestos pero unidos por un mismo deseo de justicia y libertad. En un país cargado de incertidumbre, donde el cambio parece inevitable, este grupo de amigos sellará uno de esos compromisos que solo pueden forjarse en los momentos más oscuros.

Durante los primeros años de la década de los 70 España vive un periodo convulso marcado por el final del franquismo y la incierta transición hacia la democracia. La muerte de Francisco Franco en 1975 no supuso un cambio inmediato del régimen, y durante años coexistieron fuerzas que luchaban por consolidar una democracia con sectores que pretendían mantener el orden autoritario. En este clima de tensión política, la cultura —especialmente la vinculada con ideas progresistas, marxistas, feministas o nacionalistas periféricas— se convirtió en un campo de batalla simbólico. Las librerías, como espacios de difusión ideológica y crítica, fueron objetivo de ataques violentos, ya que representaban un canal de acceso a ideas que desafiaban la ortodoxia franquista y católica.

Este es el contexto en el que Sergio Bang ubica la historia de Alma y sus compañeros de aventuras y desventuras, que comparten su amor por los libros y por la libertad, y cuyas vidas entrelazarán los acontecimientos que se desarrollan durante esos meses. La vida de tranquilos dueños de librerías, periodistas, estudiantes y policías, en este momento concreto, conforma el hilo argumental de esta novela.

Después de tantos años de lecturas, Alma sabía que la historia no era simplemente un relato del pasado, sino un eco que, si no igual, resonaba muy parecido. Por eso, como fueron entonces las bibliotecas, hoy las librerías eran un contenedor de ideas y conocimientos que para muchos era peligroso. Un lugar donde la mente podía alzarse por encima de la tiranía de la ignorancia con el pensamiento crítico que proporcionaban. Por eso, los libros también ardían siglo tras siglo en otras hogueras, las literales y las figuradas de la censura. Ideas que tenían que ser silenciadas para que no llenasen cerebros de progreso y libertad.
Pág. 94

En Venimos del fuego, Bang, entrelaza dos batallas, la lucha por los valores democráticos y el anhelo de construir un sociedad basada en la justicia, la igualdad y los derechos humanos con una reivindicación minoritaria todavía y que despierta el rechazo de una gran parte de la sociedad, el derecho a vivir una identidad sexual y de género libremente. En 1975, ser una persona LGTBIQ+ en Madrid seguía siendo extremadamente peligroso, aunque empezaban a percibirse pequeñas grietas en el monolito represivo del franquismo, la homofobia estructural estaba profundamente arraigada, tanto en las instituciones como en la mentalidad popular, alimentada por la educación nacional-católica y la censura.

Venimos del Fuego es un relato ágil, sencillo y directo por el que se deslizan las injusticias y contradicciones de la sociedad del tardofranquismo. Alma representa una doble lucha a la que tendrá que enfrentarse prácticamente en solitario, la lucha por la defensa de poder ser cómo quiere ser y la lucha por sus ideas progresistas contra en régimen. Amigos de la infancia y compañeros que el destino irá poniendo en su camino le ayudarán a superar una de las pruebas más importantes de su vida.

Venimos del Fuego, una novela bien estructurada y escrita con mucho mimo, es sin duda una muy buena compañía para las vacaciones. Al leerla, hay una multitud de escenarios que reconoces en el Madrid actual, muchos de ellos quizás no hayan cambiado tanto, pero no puedes evitar, a veces, plantarte si esas situaciones serían tan habituales en 1975 como nos las plantea el autor.

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