María y Stefanos. Bilbao y Nysiros

Dos mundos, dos culturas, dos luces, dos mares. El Cantábrico y el Mediterráneo. El mar siempre como hilo conductor, tan importante para ambos pueblos. Porque las vidas de nuestros protagonistas, María y Stefanos, a pesar de ser tan distintas, siempre han estado vinculadas al mar de algún modo. Al fin y al cabo, es el mar quien les une, con ese poder y esa belleza plástica inigualables.

Una isla, Nysiros, que no es en absoluto la más bella de las islas griegas, pero que rebosa una paz y una autenticidad, una belleza sobria, que hace que parezca abarcable, un paraíso real y posible. Allí vive Stefanos, en su barco, con sus cicatrices y al igual que la isla, está lleno de franqueza, luz y una ternura ruda que conecta con ella en ese lugar indescifrable del alma.