La propiedad intelectual de Tintín pasó a ser de dominio público en Estados Unidos el pasado 1 de enero de 2025, lo que significa que el personaje podrá utilizarse sin permiso ni pago a los titulares de los derechos de autor, que en Europa siguen siendo de la Fundación Hergé.

La Fundación Hergé, conocida también como Moulinsart SA, dirigida por los herederos del belga Hergé y con sede en Bruselas, es la organización oficial que custodia y gestiona los derechos de la obra de Hergé. Su control era y es férreo. La meticulosidad, el rigor, la severidad y hasta la intransigencia en defender y promover la obra de Hergé es bien conocida y no hay ningún producto relacionado con Tintín, Milú, Haddock o la Castafiore que pueda ver la luz sin pasar antes por sus manos. Y es que pese a la popularidad de la obra de Hergé, ésta está protegida por los derechos de autor de las leyes nacionales e internacionales. Hasta hoy.

A partir del 1 de enero de 2025 las creaciones de 1929 podrán ser utilizadas libremente por cualquier persona en los EE.UU. Es el caso de Tintín, pero también de Popeye, y eso significa que se podrán publicar nuevos cómics de ambos personajes sin pedir permiso ni pagar derechos de autor. En Europa, lamentablemente, la cosa es diferente pues los derechos de autor no se calculan a partir de la fecha de publicación de la obra en cuestión sinó desde la fecha de la muerte de su autor. En concreto 70 años después de la muerte de su creador, cosa que significa que Tintín no será de dominio público hasta 2053, pues Hergé falleció en marzo de 1983.

Los americanos han sido más que rápidos con esta noticia, y ya han presentado su primera propuesta con Tintín como protagonista: se ha anunciado «The Big Lie«, de Fabrice Sapolsky, que el autor quiere publicar mediante un mecenazgo en Kickstarter. El primero, pero no será el último.