No tenía mucha fe con las nuevas versiones que la Casa de las Ideas nos ha propuesto para los Thunderbolts para los últimos años, pero lo que han hecho Jackson Lanzing, Collin Kelly y Geraldo Borges en Golpe mundial me ha gustado bastante.
Thunderbolts: Golpe mundial
Contiene: Thunderbolts 1-4 y Devil’s Reign: Winter Soldier.
Guión: Jackson Lanzing, Collin Kelly
Dibujo: Geraldo Borges, Nico León
Páginas: 136
Tamaño: 17×26 cm.
Precio: 17,50 euros
¡La secuela de Rogers-Wilson: Capitán América! Bucky Barnes utiliza todo su poder e influencia para reunir a unos nuevos Thunderbolts y acabar con los villanos más peligrosos del Universo Marvel. ¿Su primer objetivo? El mismísimo Cráneo Rojo. Para llevar a cabo su peligrosa misión contará con la ayuda de la Condesa Valentina Allegra de Fontaine, el USAgente, Yelena Belova o Shang-Chi.
Parece que en la Casa de las Ideas no tienen las cosas muy claras, si hace relativamente poco nos ofrecieron una nueva versión de los Thunderbolts con Otra vez en el punto de mira donde Ojo de Halcón se volvía a hacer cargo del equipo a petición del alcalde de Nueva York: Luke Cage. Pero parece que la premisa no cuajó y un par de años después tenemos una nueva reinvención del grupo está vez liderado por Buck Barnes, el Soldado de Invierno, aunque él mismo huiría de ese nombre que le persigue en sus pesadillas. Bucky contará con la ayuda de la poco confiable Condesa Valentina Allegra de Fontaine, aunque pronto descubriremos que ni siquiera es la condesa original. Además al grupo se unirán personajes potentes como el USAgente, Yelena Belova, Shang-Chi, Sharon Carter, la Viuda Negra (¿desde cuándo porta un simbionte?) y el Guardian Rojo.
Lo cierto es que me gusta mucho que apuesten por un grupo que recuerda, muchísimo, a la recientemente estrenada película de los Thunderbolts que, desde el 27 de agosto está disponible para su visionado en Disney+.
La trama de Golpe mundial recuerda muchísimo al inicio del Capitán América de Brubaker y Epting, y es que el primer objetivo del grupo no es otro que asesinar al Cráneo Rojo, algo que aparentemente logran, aunque pronto descubriremos que el auténtico ha puesto sus ojos en los Thunderbolts, lo que promete muchísimo para la siguiente entrega. Una vez logrado su objetivo inicial comenzarán a dar una serie de golpes e incluso a tener un combate en modo kaiju para luego pasar a tener problemas con el propio Doctor Muerte y una serie de eventos que nos hacen pensar que este nuevo grupo puede tener futuro, si no acaban todos siendo asesinados en alguna de sus misiones, claro, aunque no hay que preocuparse por ello ya que estamos ante una miniserie, y corta, de tan sólo 4 números.
Lo cierto es que, dado que Jackson Lanzing y Collin Kelly tan sólo cuentan con 4 números para desarrollar a la nueva encarnación de los Thunderbolts aprovechan para hilarlo todo con los pocos números que hicieron de Rogers/Wilson: Capitán América y también para enlazarlo con el especial que guionizaron en Reinado del Diablo: Soldado de Invierno (aunque ahora, parece, se llama Revolución, con lo que sigue honrando los orígenes soviéticos que le dio Brubaker) y lo cierto es que aunque la trama es un tanto apresurada y no entramos en las relaciones entre personajes pero que nos deja al grupo, y a Bucky, en un punto realmente sugerente.
Además contamos con un dibujo de Geraldo Borges que por momentos es excelente, muy apoyado por el magnífico, crudo y realista color que aporta Arthur Hesli, es cierto que algunos lápices de Borges no están tan bien acabados como otras páginas pero en general me parece un dibujo muy apropiado. Nico León también hace muy buen trabajo en el especial de Bucky en el Reinado del Diablo.
En definitiva, Marvel ha convertido a los Thunderbolts en un grupo de asalto más propio de los cómics de Image de los años 90, pero con una profundidad que éstos pocas veces llegaron a alcanzar. Esperemos que en los próximos meses Marvel recupere esta encarnación del grupo porque me resulta prometedora.











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…