Superman no es menos que los Vengadores, y las cifras del rastro de destrucción en Metrópolis de «El Hombre de Acero» no tiene nada que envidiar a la que dejaron Hulk y compañía en Nueva York: 129.000 muertos, 250.000 desaparecidos, un millón de heridos, 750 billones de dólares en daños. Datos comparables a la bomba atómica de Nagasaki.