Continuamos completando nuestro histórico de reseñas de cine con un clásico de George Cukor que es importante por ser el debut cinematografico de Katherine Hepburn.

 

https://www.via-news.es/images/stories/cine/Resenyas/doblesacrificio.jpgTítulo original: “A bill of divorcement”
País: EEUU
Reparto: Katharine Hepburn, Billie Burke, Henry Stephenson, Paul Cavanagh, David Manners, John
Barrymore, Gayle Evers
Producción: David O. Selznick
Guión: Clemence Dane y Howard Estabrook
Música: W. Franke Harling y Max Steiner
Fotografía: Sidney Hickox
Color: Blanco y Negro
Asistente de dirección: Dewey Starkey
Dirección artística: Carroll Clark
Montaje: Arthur Roberts
Sonido: George D. Ellis
Decorados: Ray Moyer
Diseño de vestuario: Josette De Lima
Maquillaje: Mel Berns
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Si hay una película de las “clásicas” que me costaría recomendar sería ésta. No porque la película esté mal ni porque no merezca la pena acercarse a este tipo de películas sino porque entiendo que es una película que entronca con el siglo XIX por su tono de drama decimonónico, por su argumento, por su visión de la mujer como una víctima abnegada de su papel familiar y porque su planteamiento cuasi teatral ha hecho que el paso del tiempo la haya perjudicado. Podemos decir que es una película un puntín “trasnochada” y “apolillada”.

Hoy en día sus resortes argumentales se nos muestran más propios de “otro tiempo”. Resulta complicado identificarse con los personajes, por más que Hepburn ya atrapa la atención con su actuación y John Barrymore está soberbio. El caso es que su apenas hora y poco de metraje se hace ligeramente larga por cuanto su factura de dramón nos hace conocer casi de antemano su predecible y para nosotros, hoy en día, incomprensible final.

En líneas generales el argumento trata sobre un matrimonio de buena posición roto cuando él enloquece debido al conflicto de la primera guerra mundial. Tras quince años en el manicomio la esposa ha rehecho su vida y la hija, Sydney (Katherine Hepburn) pretende construir la suya sin contar con que el mal de su padre pobablemente sea hereditario.

George Cukor, formado en el mundo del teatro, se encuentra explorando las posibilidades del cine en esta, que es una de sus primeras películas y aunque resuelve con solvencias las escenas manifiesta estar aún lejos de la maestría con la que resolverá títulos posteriores más interesantes en lo argumental y en la resolución de escenas. Sí apunta ya, no obstante, el interés por el universo femenino que le distinguirá a lo largo de su carrera en títulos como “Cuatro hermanitas” (1933), “La gran aventura de Silvia” (1936), “Vivir para gozar” (1938), “Historias de Filadelia” (1940), “La costilla de Adán” (1949), “Nacida ayer” (1950) o “La impostora” (1952), todos ellos títulos hoy míticos y muchos protagonizados por Katherine Hepburn.

Mis títulos favoritos de la colaboración entre Cukor y Hepburn son los de todos, las comedias con Spencer Tracy (“La costilla de Adán” y “La impostora”) y sobretodo “Historias de Filadelfia” y “Vivir para gozar”, pero “Doble sacrificio” es importante porque supuso su primera relación fílmica después de que el director la escogiera para protagonizar la que es la primera película de Katherine Hepburn y seguramente ella es lo mejor de la misma.

En definitiva, una película que ver sólo si se quiere completar la filmografía de Hepburn y Cukor y con un interés casi investigador.