El género musical, y en concreto las películas ambientadas en el mundo de la danza, han dado buenos resultados en taquilla pero casi siempre porqué han ido dirigidas a un público muy concreto, fiel y poco exigente. Pero propuestas como «Dirty Dancing«, «Flashdance«, «Step up» o «Footloose» hace mucho tiempo que se merecían una parodia a medida.

Dirigida por el debutante James Griffiths (solamente había dirigido episodios de televisión) y escrita por Jon Brown («Misfits»), «Cuban Fury» nos contará como el adolescente Bruce Garrett, a finales de los años ochenta, un bailarín con una prometedora carrera por delante, no consigue triunfar en el Campeonato de Salsa del Reino Unido. Veinte años más tarde Garrett no ha conseguido superar aquel fracaso, hasta que la llegada de la inteligente, divertida y preciosa Julia, su nueva jefa norteamericana, descubrirá que puede regresar a la pista de baile y recuperar el tiempo perdido. ¿Suena a argumento manido y repetido mil veces? Lo es, pero en esta ocasión la película es una comedia, que no esconde su voluntad de carcajearse a costa del género. 
Protagonizada por Nick Frost («Bienvenido al fin del mundo», «Blancanieves y la leyenda del cazador», «Attack the block», «Paul», «Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio»,…), Rashida Jones, Ian McShane, Chris O’Dowd, Olivia Colman, Wendi McLendon-Covey y Alexandra Roach, entre otros, «Cuban Fury» se estrenó en el Reino Unido el pasado 14 de febrero.

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