Cuando Ridley Scott aún tenía crédito, cuando Tom Cruise empezaba y no había convertido su carrera cinematográfica en una montaña rusa, cuando el cine de entretenimiento de los ochenta estaba en su cima, “Legend” llegó a las salas de cine con una propuesta entretenida repleta de princesas, caballeros, magia, duendes, hadas, unicornios,… y un diablo alucinante (un irreconocible Tim Curry debajo de varias capas espesas de maquillaje rojo) que sigue protagonizando las pesadillas de más de un cuarentón.